Los brasileños eligen presidente cansados de su clase política

En un clima de máxima polarización, 147.3 millones de personas están llamadas a las urnas en unas elecciones convertidas en un duelo entre el ultraderechista Jair Bolsonaro y el izquierdista Fernando Haddad. Los colegios electorales abrieron a las 8 de la mañana y cerraron a las 5 de la tarde. Los resultados se esperan hacia las 9 de la noche.
6 Oct 2018 – 5:39 PM EDT

Cansados de los escándalos de corrupción, de la crisis económica y de un gobierno fruto de un "impeachment", los brasileños votan este domingo por un nuevo presidente.

En un clima de máxima polarización, 147.3 millones de personas están llamadas a las urnas en unas elecciones convertidas en un duelo entre el ultraderechista Jair Bolsonaro , con el general Hamilton Mourão como compañero de fórmula, y el izquierdista Fernando Haddad, acompañado por Manuela Dávila.

Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), y Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), son los dos candidatos que encabezan la intención de voto (35% y 22%, respectivamente) y a la vez los que tienen mayor índice de rechazo (45% y 40%) en los sondeos.

Si estos resultados se confirmaran, ambos se enfrentarán en una segunda vuelta, el 28 de octubre, donde también según las encuestas están técnicamente empatados.


Su fervoroso duelo ha robado toda la atención mediática, marginando al resto de los candidatos, entre los que destacan el centroizquierdista Ciro Gomes, con un 11%, el centroderechista Geraldo Alckmin, con un 8%, y la ecologista Marina Silva, con un 4%.

Además, todos los brasileños de entre 18 y 70 años tendrán también la obligación de votar a los gobernadores de los 27 estados, a los 513 diputados, a 57 de los 81 senadores y a los legisladores de las asambleas de los estados.

“Voto por Haddad para que un tipo como Bolsonaro no suba. Con su discurso contra mujeres, negros y homosexuales, sería un desastre si gana. Muchos jóvenes le quieren, pero porque no saben lo que fue la dictadura”, explicó Lima Dias, de 51 años de edad, a Univision Noticias, tras su salida de un centro de voto en Brasilia.



A las 8:55 de la mañana, una hora después de la apertura los colegios, Bolsonaro, en pantalón vaquero y zapatillas de deporte, acudía a las urnas en Rio de Janeiro.

“El 28 de octubre me iré a la playa”, comentó el candidato, en referencia a una posible segunda vuelta prevista para esa fecha.

Una hora después, Haddad votó en Sao Paulo acompañado de su esposa. El candidato del PT aseguró sentirse confiado de llegar a una segunda vuelta.

Los votantes “tendrán más tiempo para comparar los proyectos de los candidatos”, apuntó Haddad, quien añadió que las propuestas son tan diferentes que los brasileños podrán elegir sin problemas.

Los últimos sondeos publicados anoche atribuían a Bolsonaro un 40% de intenciones de votos, mientras que Haddad se situaba en un 25%. Ambos lograrían un virtual empate técnico en la segunda vuelta.

El resto candidatos como Ciro Gomes, Henrique Meirelles, Geraldo Alckmin o Marina Silva fueron apareciendo a lo largo de la mañana en sus respectivos colegios electorales.
Gomes, tercero en las encuestas, se mostró muy optimista de llegar a la segunda vuelta.

“Tenemos muchas posibilidades”, sentenció.



Elecciones imprevisibles


La campaña, volcada como nunca en las redes sociales, ha estado empañada de “fake news” y de constantes desmentidos por parte de los candidatos y la prensa nacional. Además, probablemente la palabra “imprevisible” ha sido una de las más utilizada para calificar las elecciones.

Primero, por los tira y afloja del expresidente Luiz Inácio Lula Da Silva que -desde su celda de Curitiba, donde cumple condena por corrupción y lavado de dinero- intentó hasta el último momento presentar su candidatura.

Finalmente, con casi el 40% de las intenciones de voto, no le quedó más remedio que dejar el camino libre a su delfín, el exalcalde de Sao Paulo, Haddad.


Días antes, Bolsonaro era acuchillado en un acto de campaña y operado de urgencia en un hospital, donde permaneció ingresado y, por lo tanto, sin poder participar en ningún mitin. Pero salió reforzado.

"Las últimas encuestas muestran una ola de apoyo muy fuerte hacia Bolsonaro que ha logrado ampliar mucho su ventaja frente Haddad, incluso ha aumentado la chance de que pudiera ganar en primera vuelta, aunque es un escenario poco probable”, comenta a Univision Noticias Thomaz Favaro, analista de Control Risks.

Para ganar en primera vuelta, este exmilitar de 63 años, que ha sorprendido a todo el panorama político con su meteórico ascenso, necesitaría obtener los votos de los candidatos de centroderecha. “Esto viene pasando en los últimos días, pero no al nivel necesario como para ganar. Lo que sí podría darle una ventaja sería una abstención mucho más amplia de lo que apuntan las encuestas", explica Favaro.

La última encuesta de Datafolha indica que el índice de indecisos, blancos y nulos es del 14% entre las mujeres, mientras entre los hombres alcanza el 8%.

¿Cómo han llegado hasta aquí?


Bolsonaro, dueño de una retórica incendiaria, es un producto de los años de la crisis económica, la violencia endémica y los numerosos casos de corrupción que han salpicado a políticos de prácticamente todos los partidos.

Aunque lleva siete mandatados como diputado, Bolsonaro se presenta como un 'outsider' que promete limpiar de corrupción y terminar con los viejos vicios de la política brasileña, donde el intercambio de favores a cambio de cargos políticos es una práctica muy enquistada.

Su discurso de mano dura para reducir los alarmantes índices de violencia -un récord de 63,000 asesinatos en 2017- y su abierta defensa del porte de armas le ha ganado el favor de muchos votantes.

También le ha sido muy fructífera su alianza con el economista liberal Paulo Guedes, un 'Chicago Boy' que propone reducir el tamaño del estado, vender las gigantes empresas estatales y limitar el gasto público para reducir la pesa deuda. Esa jugada le ha hecho ganarse también el favor de los mercados.

Ni siquiera la manifestación del sábado pasado, en la que decenas de miles de mujeres salieron a las calles de todo el país para expresar su rechazo contra este candidato, ha impedido que Bolsonaro continúe creciendo en todas las encuestas.

“La mayoría de las mujeres (que representan un 52.3% del electorado) consideran otros temas como la seguridad o la economía como más prioritarios que la cuestión de la agenda feminista”, asegura el analista de Control Risks.

Por su parte, Haddad, de 55 años, un ex ministro de Educación y ex alcalde de Sao Paulo, se ha beneficiado muchísimo de la transferencia de votos del expresidente Lula (2003-2010), cuyos millonarios sociales sacaron de la miseria a millones de brasileños.

“Haddad es Lula. Lula es Haddad” ha sido la estrategia utilizada por el PT para situar segundo en las encuestas a este político que hasta hace tan solo unas pocas semanas era un gran desconocido entre los votantes del PT.

Sus promesas de hacer al pueblo brasileño "feliz de nuevo", aumentando el crédito y el gasto público, chocan con el extendido 'antipetismo'. Y es que son muchos los que vinculan la crisis y la corrupción al PT, el partido que ganó las últimas cuatro elecciones.

El hastío que muchos brasileños siente por Lula y el PT tuvo su máxima expresión en 2016, cuando la expresidenta Dilma Rousseff fue destituida por el Congreso tras un largo proceso de impeachment, que le dio el poder a su entonces vicepresidente y aliado, el actual presidente Michel Temer.

El domingos los ciudadanos hablarán a través de las urnas.

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