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Cinco consejos para poder seguir amamantando cuando vuelves al trabajo
Soy mamá trabajadora, y amamanté a mi hijo durante ocho meses y lo disfruté muchísimo. Muchas mamás piensan que la lactancia materna y el trabajo son como el agua y el aceite, polos opuestos imposibles de conciliar pero yo puedo decirles que sí se puede, yo lo logré y aquí les comparto algunos consejos que les ayudarán a que ustedes también sean historias de éxito: Comprar un buen tiraleche: desde las manuales a las bombas eléctricas, es importante que encuentres una que te acomode y que no sea difícil de usar. yo en lo personal me acomodé con una manual pero me parece que las eléctricas son más rápidas y sacan hasta dos biberones en 15 minutos. Acostúmbralo al biberón desde antes: Hay algunos bebés que rechazan el biberón cuando están acostumbrados a sólo comer de su mamá. Te recomiendo que desde que es muy pequeñito le des una toma al día en biberón para que se acostumbre y no resienta tanto el cambio cuando regreses a trabajar. Busca un espacio adecuado para sacarte la leche: Muchas oficinas ya tienen espacios especiales para sacarse leche con sillones cómodos y refrigeradores para almacenarla, pero para muchas mamás (incluida yo) esto es un sueño inalcanzable. Yo acabé encontrando un cuartito que me ayudaron a acondicionar y almacené la leche en el refrigerador donde todos guardan su lunch, no era lo ideal pero cumplía con las cosas básicas, tenía dónde sentarme, era privado y estaba limpio. Empieza a sacar y congelar leche desde antes de regresar a trabajar: La leche materna puede durar varios meses congelada, es bueno tener guardadas varias tomas desde antes para no quedarte sin leche en una emergencia en la que no te puedas sacar o se desperdicie la que te sacaste. Aquí te comparto una liga con consejos sobre cómo almacenarla y recalentarla. Busca apoyo en tu trabajo: Tengo que admitir que mi experiencia en relación a las personas con las que trabajo fue muy satisfactoria. Siempre me apoyaron en todo lo que necesité, pero también me di cuenta que muchas veces no preguntamos ni pedimos ayuda por que pensamos que nos van a dar un rotundo NO. La realidad es que en la mayoría de los casos la gente quiere ayudarnos y si lo pedimos nos ofrecerán cualquier tipo de apoyo que necesitemos. Trata de ajustar el horario de comida de tu bebé: ya sé, parece que pido un imposible, si pudiéramos ajustar los horarios de nuestros pequeñines la vida sería mucho más sencilla, pero creánme que es posible. Trata de alimentarlo justo antes de salir a trabajar para que tome menos tomas mientras no estás. Tal vez te tome un poco de tiempo y paciencia pero el resultado lo vale ya que sabrás cuánta leche necesitas sacarte para que tu bebé esté satisfecho. Compra una lata de fórmula: Aunque estés muy en contra de alimentar a tu hijo con fórmula es importante que la persona que va a cuidar de tu bebé mientras tu trabajes tenga acceso a una toma de fórmula por cualquier emergencia. No te voy a mentir, es un reto, es difícil dejar a nuestro bebé, pero el sacarse la leche da un consuelo ya que se seguirá alimentando de ti aunque no puedas estar ahí todo el tiempo. ¡Mucha suerte!
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Quiero que mi bebé deje los pañales…¡Auxilio!
¿No ves la hora de que tu bebé deje los pañales? ¿Te cansaste de cambiar pañales a toda hora? ¿Quieres que pronto vaya al baño? Pues yo estoy en ese proceso y entiendo perfectamente cómo se siente. Lo que he hecho hasta ahora es calmarme porque al desesperarme no voy a lograr nada. Toca llenarse de paciencia y amor para enseñarle, pues hay que tener en cuenta la edad y sus necesidades. Si insistimos demasiado podemos retrasar el proceso. Si empezamos a regañar, a hacer caras o gritar, los niños verán esto como algo negativo y no como una etapa normal en la que su colaboración es importante, ya que requiere de varios pasos. ¿Te imaginas lo que lograrías si sonríes con cada logro? ¿Si felicitas a tu bebé y hasta aplaudes cuando van dando juntos los pasos necesarios? Yo he investigado por Internet y preguntado a mis amistades sobre qué hacer para que deje los pañales y me he ido preparando. Sólo hasta los 18 meses de edad, el niño va a empezar a avisarte o a dar señales de estar listo. Pero es después de los dos años que ya podrá ir al baño con ayuda. Algunos pequeños lo hacen más tarde. Si lo intentas antes, tal vez se va a demorar más el proceso, pero no te preocupes, que vas a ir logrando que se familiarice. Desde que tiene año y medio tu bebé se comunica más contigo (puede decir pipi, chichi, popo, pupu o las palabras que le enseñes). Sshhhhh… no lo digas en voz alta, pero mi bebé ya dice “caca”, le gusta más esa palabra que “popo” y en estos días ya me dijo “mami caca”. ¿Te imaginas? Eso sonó como música para mis oídos. Hace un par de meses conseguí una silla para ir al baño (potty seat) y fui invitando a mi bebé a usarlo. Al principio no quería sentarse sino con la tapa puesta y en ocasiones no quería acercarse. Ahora cuando entra al baño me muestra que eso es de ella y lo abre y lo cierra y lo más importante es que se sienta y ya lo ha ido usando. No todos los días, pero ya lo usa. Lo otro, es que desde hace semanas conseguí los pañales entrenadores tipo pantaloncito y se los pongo por lo menos una vez al día. Ella ve que son diferentes y que se quitan así como los de las personas grandes. Para evitar accidentes he conseguido un protector a prueba de líquidos que se coloca encima. Después conseguiré pantaloncitos entrenadores, que los hay de tallas 12 a 18 meses, 2T y 3T, también de diversos colores que los hacen llamativos para ellos. Espero poder contarles el resto de mis aventuras sobre este tema ya cuando haya logrado el objetivo de que mi hija deje los pañales.
Trucos para dejar el chupete, el biberón y el seno
Motiva a tu hijo a dejar el chupete recordándole lo grande que está. Convéncelo de regalarlo o dejarlo en algún lugar. Algunos niños pueden apegarse tanto al seno, al chupete o al biberón que quitárselos puede llegar a ser muy difícil. Ya dentro del vientre los bebés se chupan el dedo como un acto reflejo y, desde entonces, succionar es para ellos una actividad que relaja y consuela. En lineas generales se dice que hay que dejar el chupete a los tres años de edad (como máximo); que al biberón hay que reemplazarlo por un vaso luego del primer cumpleaños y, en cuanto al seno, cada madre tendrá sus propias razones para decidir cuándo dejar de amamantar. El tema es que cada niño es distinto y, lo que le funciona a algunos padres, a otros no. Comparto en este artículo varios trucos para lograr un exitoso desapego, algunos me dieron resultado a mí y otros me fueron compartidos por otros papás. Chau chupete: En Argentina muchos dejamos el chupete en “el chupetómetro de Carlitos Balá”. Desde los años ’80 que Balá, un artista de público infantil, anima a los chicos a dejar el chupete en un largo tubo de acrílico denominado “el chupetómetro”. Recuerdo cuando mi mamá me convenció y, tras decirme que “estaba grande”, le enviamos a Balá mi chupete para su colección. Si bien el chupetómetro aún existe, hay muchas otras opciones que pueden lograr que tu hijo deje para siempre el chupete: Elimina el placer de la succión cortando poco a poco la tetina, pinchándola o incluso untándola en alguna sustancia de sabor desagradable. Así el chupete ya no será tan tentador como antes. Podría pasar que se olvidaron el chupete en el lugar donde vacacionaron o que lo perdieron en la calle. Motívalo a regalárselo a alguien: En mi caso fue a Carlitos Balá, pero mi sobrinita se lo dio a Minnie en su cumpleaños y mi sobrino a Santa. La idea de recibir un regalo u otra recompensa a cambio puede funcionar también. Levántale la autoestima recordándole lo grande que está y demuéstrale lo orgulloso que estás. Mímalo mucho, te va a necesitar cuando extrañe su chupón. Lo que NO debes hacer es castigarlo o enfadarte si tu niño no parece querer dejar el chupete por ningún motivo y, en el caso de que ceda y acepte dejarlo, mantente firme y no se lo des si te lo pide después: deberá afrontar su período de abstinencia. ¡Adiós biberón! Se suele recomendar que los niños dejen el biberón una vez que cumplieron su primer año de edad. Lo mejor para lograrlo es introducir previamente el vaso como complemento. Puedes empezar usando el vaso sólo para el agua hasta terminar utilizándolo para todas sus bebidas. Si el problema es el biberón de la noche -ese que lo relaja y reconforta antes de ir a dormir-, busca una nueva rutina que lo relaje. Puede ser un baño, un cuento en la cama o unas dulces canciones de cuna. El destete. El tiempo de “dejar el seno” debe pautarse entre los dos únicos involucrados: madre e hijo. Lo que opinen los demás (que “tu leche ya no lo alimenta” o que “ya esta grande para el seno”, por ejemplo) queda fuera de toda discusión. Mi primer hijo dejó a los 15 meses y creo que fue mas su voluntad que la mía. Las tomas se fueron espaciando hasta que un día, no hubo mas. Mi otra hija ya tiene 16 meses y pareciera ser que no tiene intensiones de dejar. Incluso su muñeco favorito, ese que lleva a todos lados, se llama “teta”. De todas maneras, ya estamos iniciando poco a poco el destete de manera respetuosa siguiendo el “no ofrecer, no negar”. No le niego el pecho si me lo pide (para que no sienta rechazo) pero no lo ofrezco porque sí tampoco. Lo mas importante como padres es poder entender lo difícil que es para nuestros hijos dejar el pecho, el chupete o el biberón y saber acompañarlos con dosis de mimos extra durante el proceso. ¿Conoces otros trucos para ayudarlos?
5 consejos para que el cuarto del bebé sea 100% seguro
¿Estás empezando a decorar el cuarto del bebé? Hay muchas consideraciones de seguridad que debes tomar en cuenta para que tu bebé pueda estar cómodo y tu estés seguro de que nada le pasará. Aquí te comparto algunas de esas consideraciones básicas y sencillas de aplicar: 1. El cuarto: Asegúrate que el espacio tenga ventilación, buena iluminación, que haya suficiente espacio para la cuna y que no hayan muchos obstáculos en el piso con los cuales tropezarse. Debe estar bien iluminado pero con la posibilidad de obscurecer, para que las siestas no sean incómodas. Revisa que no haya nada tóxico en el cuarto como pintura a base de plomo, asbesto, entre otros. La temperatura también es importante, ni demasiado caliente ni demasiado frío pero sí necesitas utilizar un calentador asegúrate que no reseque demasiado el ambiente. 2. La cuna: – Los barrotes deben tener una separación con la que el bebé no pueda sacar la cabeza, trata de que no tenga decoraciones en los postes con los que se pueda atorar algo de la ropita de tu bebito y evita cunas que tengan barandales que se mueven tratando de que entre el colchón y la orilla haya una profundidad de 50 cm por lo menos. En los Estados Unidos las regulaciones son bastante estrictas, pero si vives en otro lado, por favor tomar estas cosas en cuenta. – El colchón debe ser firme y no deben existir espacios entre este y los barrotes por donde el bebé pueda rodar y quedar atrapado. – Mantén la ropa de cama al mínimo, solamente se debe usar una sábana ajustada. Trata de evitar cobijas, peluches, edredones y hasta el rodete de la cuna (crib bumpers) ya que pueden ahogar al bebé incluso cuando duerme sobre su espalda. Estos también están relacionados con el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Evita que cuelguen olanes, encajes o listones arriba de donde dormirá tu pequeñín ya que podría estrangularse con ellos. Aquí es muy importante que no te ganen las ganas de hacer que la cunita se vea linda, es mejor ahorrarse en adornos para ganar seguridad. – Posiciona la cuna lejos de radiadores, luz directa del sol, ventanas, cordones, y repisas pesadas. 3. Ventanas: Todas las ventanas del cuarto del bebé deben tener seguros para que no pueda abrirlas y caerse. Trata también de no tener muebles cerca que le sirvan de escalera para llegar a ellas. Revisa que los cordones de las persianas y cortinas no estén a una altura que un bebé pueda alcanzar. 4. Cajas de juguetes: Idealmente las cajas de juguetes no deben tener tapa para que los niños no se caigan y queden atrapados en ellas. Si tu caja tiene tapa, asegúrate de que tenga un resorte que la mantenga abierta en caso de que tu bebé caiga dentro. 5. Cuidado con lo que pones en las paredes: Los muebles grandes como libreros deben estar sujetos a la pared. Si piensas colgar cuadros asegúrate de que sean ligeros para tener una menor probabilidad de que se caigan por el peso y puedan lastimar a tu hijo. Fíjate que todos los enchufes estén cubiertos y que no queden cables sueltos. En seguridad nunca debemos escatimar. Revisa varias veces el cuarto del bebé e intenta tenerlo preparado antes de que lo vayas a utilizar para evitar prisas y olvidos. ¡Suerte!

