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Vino y comida: secretos para que vayan de la mano

¿Sabías que puedes combinar muchos platos con los distintos tipos de vino? Te mostramos las mejores opciones para alcanzar el sabor ideal.
24 Nov 2014 – 5:17 PM EST

Texto: Estefanía Lisi

No es necesario ser un sommelier experto para determinar la bebida que se lleva mejor con un platillo. Con estos útiles consejos de maridaje de vinos, podrás conocer algunas de las combinaciones más exitosas para conseguir el sabor deseado. ¡Apúntate estos secretos!

Vino fortificado con pastel de chocolate. Aterciopelado, dulce, con una gran sensación en la boca y capas de rica fruta, un vino fortificado es la mejor opción para combinar con los sabores terrosos del pastel de chocolate.

Vino con queso. Relacionar exitosamente un producto tan salado y picante como el queso, con una bebida igual de fuerte, puede ser más difícil de lo que parece. Prueba combinar un vino blanco sin roble con este alimento. También podrías aliar el vino tinto liviano (pinot noir, quizás) con un queso ligero, como el de cabra.

Matrimonio italiano. Aunque la cerveza suele considerarse la compañera ideal de la pizza, también tienes algunas opciones para combinar una margarita con carne, con un vino de mesa. Prueba con un tinto italiano bien frutal.

Una saludable ensalada, ¿va con vino? Combinar el vino con una ensalada tiene un truco que debes conocer: algunas lechugas intensifican las notas amargas propias de esta bebida. Por esto, los vegetales crudos y crujientes exigen ser acompañados por un vino con textura. Como regla general, elige un rosado, un blanco agrio o un tinto ligero como el pinot noir.

Vino con comida picante. Tres estrategias te guiarán correctamente a la hora de combinar una copa de vino con platos fogosos:

1. Considera un espumante, ya que las burbujas contribuirán a refrescar y limpiar el paladar.

2. ¿No te sientes de ánimo para uno de este tipo? Apuesta a una versión dulce, que contribuya a relajar tu boca con un poco de azúcar para contrarrestar las especias.

3. Evita los vinos con alto contenido de alcohol o taninos, que solo potenciarán las llamas del platillo.

Pasta y vino. Como esta comida suele ser densa y dura, requiere ser acompañada de un vino con textura sedosa. También debes considerar la salsa utilizada. La de tomate, por lo general, exige un vino tinto con una acidez que permita equilibrar la de los tomates. Pero, nuevamente, evita aquellos con demasiados taninos. Si cocinas una salsa blanca, elige un vino blanco con sabores que acompañen los ingredientes del platillo.

Y tú, ¿qué esperas para empezar a probar tus platos favoritos con su compañero de vino ideal?