"¡Yo soy músico!": los gritos de un joven para evitar su arresto durante una protesta en Venezuela

Frederick Pinto, un joven del sistema de orquestas de Venezuela, fue detenido y golpeado por la policía durante las manifestaciones del martes 4 de abril, luego de confundirlo con un opositor al gobierno de Maduro. Las autoridades catalogaron el incidente como una "brutal agresión".

El músico Frederick Pinto caminaba este martes rumbo a su ensayo por una calle cercana a la zona donde se desarrollaba una protesta contra el gobierno de Nicolás Maduro en Caracas, Venezuela. Pero funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana le arrebataron su corno, lo golpearon y arrestaron, a pesar de que rápidamente se identificó.

"¡Yo soy músico vale!", gritó Pinto.

El joven de 22 años, cornetista de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chacao, ya fue liberado. Este miércoles, el defensor del Pueblo, Tareck William Saab, ordenó una investigación y castigo para quienes participaron de la emboscada, al catalogar el suceso como una "brutal agresión".

En el video del momento –compartido por internautas en las redes sociales– se ve a cerca de una decena de funcionarios policiales acorralar al joven en un círculo contra sus escudos antimotines y al menos uno de ellos le golpea por la espalda y otro en la cabeza mientras él se resguarda con sus brazos y se identifica como músico. Uno más le revisa el estuche en el que llevaba su instrumento.

"Muestra lo que está adentro", se escucha reclamar a alguien que participaba de la manifestación.


La banda de la que Pinto es miembro es parte del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, una carta de presentación del país en el mundo y un modelo de éxito para el desarrollo sostenible.

Su representante más reconocido es el director venezolano Gustavo Dudamel, a la cabeza de la mayor orquesta del país —la Simón Bolívar— y también de la Sinfónica de Los Ángeles. El Sistema, como es conocido coloquialmente, busca incorporar a niños y jóvenes en la enseñanza de la música como una forma de sacarlos de la pobreza, pero en sus sillas se forma a cualquiera que quiera hacer una carrera musical.

En el último año, las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro han arreciado y los manifestantes claman por una respuesta a la grave crisis económica que tiene a los venezolanos lidiando con una escasez de productos tan básicos como el papel higiénico y de medicinas tan genéricas como un ibuprofeno. Además, deben encarar una inflación que debilita cualquier salario y que ha sido estimada en 1,660% para este año según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La protesta de este martes tenía estos mismos reclamos y exigía que se cumpliera el pedido de la OEA de restaurar el orden constitucional, tras la sentencia emitida y revertida por el Tribunal Supremo con la que despojaba de sus funciones a los diputados de la Asamblea Nacional.

En las últimas manifestaciones, han resultado agredidos no solo manifestantes sino también siete diputados opositores y políticos.