Opositores al supremacismo toman las calles de Washington: "Ni nazis, ni racistas, ni ahora, ni nunca"

Calles abarrotadas de agentes, patrullas y más seguridad de lo corriente se vio en la capital durante la protesta supremacista que fue superada en número por la de sus opositores. El presidente Trump aseguró que condenaba "todo tipo de racismo".
12 Ago 2018 – 10:34 AM EDT

Las calles de Washington DC se llenaron este domingo de cientos de opositores al supremacismo que confrontaron con palabras y superaron en número a los nacionalistas blancos que caminaron escoltados por la policía.

Las manifestaciones no tomaron a la capital desprevenida. Con el recuerdo de un violento Charlottesville el 12 de agosto de 2017, las autoridades redoblaron la seguridad en las calles con patrullas, agentes a pie, en motos, bicicletas y con algunas vías cerradas desde temprano y hasta este domingo a las 8:00pm. Hace un año tres personas fallecieron en Virginia, una civil atropellada en medio de la protesta y dos policías.


La intención original de los supremacistas era regresar a Charlottesville, pero la ciudad no les concedió el permiso y por eso se fueron a la capital del país. Buscan reclamar por lo que el organizador Jason Kessler describe como “abusos contra los derechos civiles” supuestamente cometidos contra ellos hace un año.

Llamaron a su manifestación 'Unite the Right 2', como una continuación de lo que comenzaron en 2017.

Con el despliegue de seguridad visto desde temprano, según reportan medios locales, la policía buscó frenar un posible choque entre las dos movilizaciones. Pusieron incluso barricadas físicas y de policías para separar a ambos grupos en todo momento.

Desde las 8:00 am, la Policía del condado de Fairfax tuiteó que se esperaba mucha afluencia de pasajeros en la estación Vienna para el domingo. En las dos horas siguientes, comenzó a llenarse esa parada del metro donde había letreros con mensajes como: "Zona libre de odio" y "el odio no es bienvenido aquí", reporta el diario The Washington Post.

Manifestantes se reúnen en Washington para protestar la marcha de los supremacistas blancos

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Pasado el mediodía del domingo, cientos de opositores a los supremacistas coreaban a unos metros de la Casa Blanca que "el amor ganará", "la gente unida jamás será vencida" y "vergüenza". Mostraban pancartas con mensajes como "ni KKK, ni nazis, ni racistas. Ni ahora, ni nunca" o "hay que acabar con el supremacismo blanco". Se encontraban regados entre la plaza Lafayette, la Freedom y la Universidad George Washington. Muchos caminaron a los lados de la policía que escoltaba a los supremacistas y no ocultaron sus consignas de rechazo.

Casi a las 2:00 pm se vio llegar al organizador de la protesta a un estacionamiento fuertemente resguardado por la policía. Jason Kessler aseguró a distintos medios presentes que es un "defensor de derechos civiles" y no un radical, que no apoya al Ku Klux Klan, y prometió que en Washington no se repetiría una escena como la de Charlottesville en 2017. "Lo ocurrido allá fue lamentable", dijo.

Mientras caminaba con banderas de Estados Unidos en su mano rodeado de una decena de personas hacia una estación de metro, le gritaban: "Jódete". La policía contuvo a sus opositores, que quisieron seguirle. En las imágenes de ese momento se vio a una persona arrestada.

Poco después se le vio caminar acompañado dentro de un espacio limitado por barandas de seguridad. Algunos de quienes lo acompañaban iban con la cara a medio tapar con pañuelos. Aseguraban sentir temor a ser acosados por su ideología.

"Condeno todo tipo de racismo"

El presidente Donald Trump, que hace un año culpó a opositores y seguidores del supremacismo de lo ocurrido en Charlottesville, condenó el sábado todo tipo de racismo. "Los disturbios en Charlottesville de hace un año causaron muertes insensatas y división. Debemos estar unidos como nación. Condeno todo tipo de racismo y acto de violencia. Paz para todos los estadounidenses", escribió en Twitter.

Tras los disturbios de agosto de 2017, la postura del presidente le costó duras críticas en las que le exigían condenar tajantemente la violencia que resultó durante la protesta.

Este domingo, el exgobernador demócrata de Virginia Terry McAuliffe dijo en una entrevista con CNN que el mandatario "falló" en su reacción de aquel momento para mostrar un liderazgo moral.

El sábado, más clara aún en su postura fue la hija del mandatario Ivanka Trump. En su cuenta de Twitter, aseguró el sábado por la noche que en Charlottesville se vio una "fea exhibición de odio, racismo, intolerancia y violencia". Agregó que "mientras los estadounidenses estemos bendecidos por vivir en una nación que protege las libertades, la libertad de expresión y la diversidad de opinión, no hay espacio para el supremacismo blanco, el racismo y el neo-nacismo en nuestro maravilloso país".

Cerró sus tuits asegurando que en lugar de odio y racismo, las comunidades se fortalezcan "para ayudar a cada estadounidense a alcanzar su máximo potencial".

Este sábado, mientras manifestantes antifascistas realizaban una marcha pacífica en Charlottesville, un grupo numeroso de personas vestidas de negro dejó flores en un memorial en honor a Heather Heyer, la víctima de los incidentes del año pasado. Ayer, igual que este domingo en Washington, se vivió una tensa calma.


Y este domingo volvieron a las calles. Con un despliegue de seguridad similar al de Washington, los opositores al nacionalismo blanco rechazaron lo ocurrido en sus calles en 2017. Se reunieron a una milla del mismo lugar en el que murió Heyer arrollada por un vehículo el año pasado.

En fotos: Así fue el violento atropello durante una marcha de supremacistas blancos en Charlottesville

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