
La policía de Colombia acusó a Luis Saúl Pérez Nieto de encabezar la expansión del Tren de Aragua en Perú mientras coordinaba el tráfico de drogas y armas en todo el continente, contribuyendo a transformar lo que comenzó como una banda que operaba desde la penitenciaría venezolana de Tocorón en una organización criminal transnacional.