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Juicio Político

Uno, dos, "múltiples" denunciantes: ¿por qué importa que haya más quejas contra Trump por su llamada a Ucrania?

La aparición de un nuevo denunciante, supuestamente con conocimiento directo de la conversación que disparó la investigación para el ‘impeachment’ del presidente, le complica la estrategia de defensa a la Casa Blanca.
7 Oct 2019 – 1:38 PM EDT

Un segundo denunciante le ha surgido a Donald Trump por la llamada que hizo en julio pasado al presidente de Ucrania en la que le pidió el “favor” de investigar los negocios del hijo del exvicepresidente Joe Biden en aquel país y que disparó una investigación para su ‘impeachment’ en el Congreso cuando se hizo público el caso.

La Casa Blanca dice que no cambia nada y mantiene su línea de defensa del presidente que argumenta que la conversación entre ambos líderes fue intachable, pasando porque es “normal” que se busque ayuda en el extranjero para investigar casos de corrupción, hasta que se trata de una maniobra para sacar a Trump del poder, darle un “golpe de Estado” (aunque el proceso sea uno consagrado en la Constitución).

Sin embargo, la displicencia que proyectan desde la presidencia ante el surgimiento de este nuevo denunciante (sus abogados afirman que hay otros, de hecho, hablan de “múltiples” denunciantes) puede que no sea más que una estrategia de comunicación de cara a la opinión pública, porque la persona que presenta esta nueva queja dice tener conocimiento directo de los hechos que denuncia.

¿Qué cambia con el que sean varios los que cuestionan lo que se ha descrito como un manejo de la política exterior por parte del mandatario para su provecho personal y electoral?

Una defensa inmutable

Trump asegura que la primera queja no es creíble porque la persona no tuvo ese conocimiento directo, no fue testigo de la llamada con Volodymyr Zelensky. No importa que el inspector general de la comunidad de inteligencia considerara que sí era algo de urgencia, para el presidente se trata de habladurías de una fuente que, aunque asegura desconocer, tendría alguna parcialización en su contra.

Siguiendo esa línea, el segundo denunciante entonces sí debería ser tomado más en serio por la Casa Blanca porque fue testigo de lo que habla.

Sin embargo, la mañana del lunes el presidente tuiteó: “Traen a otro denunciante de la banca”, sugiriendo que espera que los promotores del caso en su contra sigan sacando recursos para reforzar sus acusaciones.

El problema de la defensa del presidente radica en que la transcripción parcial de la llamada con Zelensky que fue presentada por la Casa Blanca muestra lo que parece ser una presión a Ucrania para que reabra una investigación sobre la empresa de la que Hunter Biden era miembro del directorio.

Además, después de desmentidos iniciales, el propio presidente ha terminado reconociendo que hizo esa inusual solicitud de que un sistema judicial extranjero investigue a un estadounidense que estuvo en las altas cotas del poder y que de paso es potencial contrincante político de Trump en 2020 (y de paso extendió la invitación en público a China la semana pasada).


Para Trump y los suyos la llamada no muestra ninguna incorrección porque aseguran que no hay en ella evidencia de intercambio de favores (el famoso quid pro quo, frase en latín de uso legal que se ha convertido en las más buscadas del momento) y que promover la lucha contra la corrupción ante poderes extranjeros es un deber del gobierno estadounidense.

En todo caso, un segundo denunciante sirve a los congresistas de los comités de la Cámara de Representantes para contrastar y verificar los datos que les ha suministrado ya por escrito la primera persona que disparó la alarma. Ellos son quienes deberán calibrar cuán creíbles son las denuncias.

En caso de que las consideren convincentes y lo suficientemente graves, las plasmarán en los artículos del ‘impeachment’ a ser considerados por el pleno de la cámara y que, de ser aprobados por mayoría simple, abrirán el juicio político para la destitución en el Senado, donde la mayoría de dos tercios (67 de los 100 senadores) está en este momento muy lejos de estar asegurada.


Por lo pronto, la marcha de la investigación en el Congreso sigue un ritmo intenso, que ha sorprendido a algunos de los propios legisladores metidos en el proceso, según han reconocido en conversaciones con Univision Noticias varios de ellos.

La existencia de este otro denunciante, sumado a la posibilidad de que haya otros más promete aportar aún más documentación a los investigadores y, por supuesto, la agudización de la confrontación con una Casa Blanca empeñada en proyectar la imagen de que está siendo acosada por el ‘establishment’ político de Washington DC que no quiere que Trump “seque el pantano”.

Es una dura lucha de narrativas que puede terminar por definir el legado de la presidencia de Trump y su permanencia en el poder. Por el potencial de que todo el proceso acabe en su destitución y, de no suceder, por el efecto (favorable o perjudicial) que pueda tener en su campaña de reelección en 2020.

Un escándalo “único y sin precedentes": los protagonistas de la polémica llamada que podría llevar a juicio político a Donald Trump (fotos)

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