Republicanos 4-Demócratas 0: las enseñanzas para 2018 que dejan las elecciones especiales al Congreso

Jon Ossoff no logró arrebatarle el 6to distrito de Georgia al GOP. Lo mismo pasó en Montana, Kansas y Carolina del Sur. ¿Cómo afecta eso la estrategia demócrata para las elecciones de medio término?

La expectativa de los demócratas en el 6to distrito de Goergia fue grande y por eso ha sido tan dura la sensación de derrota, a pesar de que la republicana Karen Handel tuviera que pelear una dura campaña para ganarle a Jon Ossoff, el joven candidato al que algunos convirtieron en la personificación de la ‘resistencia’ liberal frente al gobierno de Donald Trump.

Con la derrota en Georgia del martes, y la menos publicitada en Carolina del Sur ese mismo día, los demócratas fallan en el intento de quitarle alguno de los cuatro escaños en disputa en las elecciones especiales del 2017 y pierden lo que alñgunos habían planteado como un referendo sobre la corta gestión de Trump..

Ahora los victoriosos republicanos promueven esa idea de las eleccones como "prueba de confianza" en el presidente y el mismo Trump se vanagloria de un 5-0 que le ha propinado a sus contrincantes (aparentemente incluyendo su propia elección)

Algunos se consuelan destacando que se trataba de distritos sólidamente conservadores, donde los republicanos llevan décadas ganando por diferencias de más del 20% y que haber reducido esas ventajas a un dígito es de por sí un logro. Aunque tengan claro que las “victorias morales” no sirven para cambiar el balance de fuerzas en el Congreso.

Un triunfo en cualquiera de esos circuitos habría sido una victoria simbólica con la que insuflarle ánimos a una base todavía desmoralizada por la sorpresa de la derrota de Hillary Clinton. (Ossoff fue en realidad el único que fue visto como una posibilidad y de allí que el esfuerzo proselitista de ambos partidos hiciera que estos comicios fueran los más costosos de la historia parlamentaria)

Sacudón interno

Tras el esfuerzo en Georgia, la derrota ha dejado a la base desmoralizada y, dentro de la jerarquía del Partido Demócrata, un gran descontento con el liderazgo, particularmente el de Nancy Pelosi, la jefa de la minoría en la Cámara de Representantes.

Mientras muchos hablan de cambios de caras y de ensayar un mensaje más liberal, el presidente del Comité de Campaña Demócrata del Congreso (DCCC), el representante Ben Ray Luján, no quiere dar la impresión de que están vapuleados por los resultados y dijo por primera vez que retomar el control del Congreso es una posibilidad en 2018.

“La Cámara (de representantes) está en juego”, afirmó Luján este jueves en una conferencia telefónica organizada por el DCCC para explicar en qué basan su estrategia para el próximo año y ratificando el mensaje que la víspera envió por primera vez a la organización.

El DCCC confía en que la estrategia usada en las últimas elecciones, basada en sus datos y análisis coyunturales, les hacen ser optimistas. De acuerdo con las cifras de los demócratas, el partido de gobierno suele perder un promedio de 28 asientos en su primera elección de medio término.

Y los demócratas solo necesitan 24 escaños para desalojar a los republicanos de la mayoría.

Cambio de discurso

Pero para algunos, el partido debe reinventar la manera como se vincula con los potenciales votantes si quiere aprovechar esa tendencia histórica.

“Hay que hacer las cosas de manera diferente. Los demócratas han perdido todo: el Congreso, las legislaturas, los estados y ahora la presidencia. Es claro que hace falta un cambio en el mensaje”, dijo a Univision Noticias Erika Andiola, de Our Revolution, el grupo heredero de la campaña de Bernie Sanders creado para promover una agenda más progresiva en la política estadounidense.

“Los demócratas deben alinearse con propuestas que le hablen a la gente y dejar de lado los intereses de las grandes corporaciones. El foco debe estar en buscar el financiamiento de los pequeños donantes y apartarse de los dineros corporativos que inundan nuestra política”, aseguró Andiola.

Una de las críticas que se hace desde algunos sectores liberales al episodio de Georgia, es que Orssoff no mantuviera la retórica anti Trump que usó al principio de su campaña por el Distrito 6to. y decidiera usar un mensaje que lo colocaba más al centro que, según esas voces, habría diluido su fuerza original.

Pero para Jorge Silva, de Latino Victory y ex portavoz de la campaña presidencial de Hillary Clinton, “eso es hablar de una manera general, sin ver la demografía, sin ver el electorado de los distritos”.

“El electorado del distrito 6 de Georgia es más republicano. Si el mensaje de Orssoff hubiera sido más radical no habría sido tan competitivo como lo fue”, dijo a Univision Noticias Silva, cuya organización se encarga de promover candidaturas latinos progresistas para cargos de elección popular en todo el país,

Silva asegura que los demócratas han estado haciendo las cosas, y recuerda cómo durante la campaña presidencial hicieron un esfuerzo por motivar al electorado latino en Georgia, pese a que no llega 3% en un estado tradicionalmente republicano.

Andiola no parece convencida con el argumento y cree que el fracaso en las elecciones especiales indica que también hay que hacer una mejor distribución de los recursos.
“En Kansas y Montana, los candidatos enfrentaron circuitos igualmente conservadores y tuvieron buenos desempeños pese a que no recibieron todo el dinero que se dedicó al Sr. Orssoff en Atlanta”

Confianza en el “efecto Trump”

Más allá de las estrategias, los números y el mensaje, los demócratas parecen estar contando con el desgaste del presidente Trump habrá acumulado para el próximo año.

“El entusiasmo y la energía de los demócratas está allí, por eso llegamos tan cerca. Y eso seguirá en 2018, cuando el gobierno Trump habrá sufrido aun un mayor desgaste”, aseguró Javier Gamboa, director de Medios Hispanos del DCCC.

De continuar la tendencia que le mantiene como el presidente más impopular en sus primeros meses en la Casa Blanca, Trump se enfrentará a unas parlamentarias con un bajísimo nivel de popularidad, similar al que padeció en 1946 Harry Truman (y aquel año Truman perdió 55 escaños en la Cámara de Representantes)

Además, en los cálculos del partido están los retiros de algunos congresistas, como acaba de anunciar la republicana de Florida Ileana Roz-Lehtinen o Jason Chafetz, de Utah. Algunos podrán retirarse porque consideren que es tiempo de dedicarse a otra cosa y otros, aunque quizá no lo reconozcan en público, porque la sombra del presidente puede complicarles la reelección.

Sin embargo, algunos destacan que la oposición debe articular una propuesta política que atraiga a quienes rechacen al gobierno republicano y no solo confiar en que el desempeño presidencial sea lo suficientemente malo como para propinarle una derrota electoral.

Un problema adicional que tiene esa estrategia es que, con niveles de popularidad tan bajos, una de las opciones es que los números empiecen a subir en algún momento.