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Los sobrinos de Maduro confesaron que traficaban cocaína de las FARC

Según documentos judiciales, Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, que enfrentan cargos por tráfico de drogas, revelaron sus intenciones de enviar cocaína a EEUU ante agentes encubiertos de la DEA.
23 Jul 2016 – 7:35 PM EDT

Los dos sobrinos del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que enfrentan cargos de narcotráfico en Estados Unidos confesaron ante agentes encubiertos de la Administración para el Control de las Drogas (DEA) haber recibido cocaína de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según documentos judiciales presentados en corte este viernes.

Franqui Francisco Flores de Freitas, de 30 años, y Efrain Antonio Campo Flores, de 29, hicieron esas declaraciones antes de ser detenidos en Haití en noviembre de 2015 y posteriormente ante agentes federales, según documentos que los fiscales presentaron en corte.

Los primos Entre la documentación que entregaron hay varias fotografías, entre ellas una de Campo Flores con guantes de plástico manipulando lo que parece un fardo de cocaína durante su encuentro con los informantes encubiertos en Caracas. Las imágenes son parte del recurso que la Fiscalía presentó en respuesta a las peticiones de la defensa para descartar las confesiones que los hombres hicieron ante agentes federales.

Este es uno de los casos abiertos en juzgados de EEUU que investigan los supuestos vínculos de narcotraficantes con el gobierno venezolano.

Según las autoridades estadounidenses, los sobrinos de Maduro se reunieron con un agente encubierto de la DEA en Honduras el pasado octubre cuando trataban de buscar ayuda para hacer un envío de cocaína a EEUU a través de un aeropuerto en la isla hondureña de Roatán.


Flores de Freitas y Campo Flores son sobrinos de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores. Se han declarado inocentes de cargos de conspiración para importar 1,760 libras (800 kilos) de cocaína a EEUU y podrían enfrentar una pena de hasta 30 años en prisión.

Según los fiscales del Distrito Sur de Nueva York, ese sería el primer envío de muchos. "Durante los encuentros grabados en Venezuela, Honduras y Haiti, los acusados hablaron de hacer múltiples envíos de cocaína a través de aviones privados con el entendimiento inequívoco de que los narcóticos terminarían en este país", se lee en los documentos de los fiscales.

Los sobrinos de Maduro y su esposa Cilia Flores trabajaban con "supuestos traficantes mexicanos que eran en realidad fuentes confidenciales que trabajaban para la dirección de la DEA", añade.

En sus confesiones, los hombres aseguraron haber recibido la cocaína de las FARC.

Campo Flores le dijo a los agentes que él y su primo estaban trabajando por su cuenta y que su familia "los hubiera matado" si se enteraba de sus actividades. También aseguró que necesitaban dinero porque su familia no se hacía cargo de ellos financieramente.

Flores de Freitas y Campo de Flores intentaron que se anulen sus confesiones alegando que fueron inducidos erróneamente a declarar.

Los abogados de los dos primos dicen que cuando sus clientes fueron detenidos en un hotel en Haití sospechaban que estaban siendo secuestrados por hombres armados no identificados. Fue más tarde y dentro de un avión hacia Estados Unidos que los hombres se identificaron como agentes de la DEA.

Según los abogados, cuando hablaron con los agentes dentro del avión, no sabían que tenían el derecho de permanecer en silencio.

Los fiscales respondieron que "los acusados fueron detenidos en Haití por los agentes internacionales y que sí se identificaron", según un documento de la corte.

"Durante el vuelo de Haití a Estados Unidos, los acusados confesaron su participación en la conspiración para la importación de cocaína, sin coacción y sólo después de renunciar a sus derechos Miranda (aquellos que deben conocer todos los arrestados), voluntaria e inteligentemente, y por escrito," agregó.

Otra fotografía en los documentos de la corte parece mostrar a ambos hombres en el momento en que son arrestados por agentes, claramente identificados, de la policía haitiana.


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