La insólita historia de la hispana que reza para que ‘El Chapo’ Guzmán salga en libertad

“Yo no lo veo como un demonio”, dice la pastora evangélica Nedy Fulgencio, quien todos los días acude a las audiencias contra el exjefe del cartel de Sinaloa “en representación” de la madre del acusado y para “apoyar espiritualmente” al hombre que la Fiscalía describe como un ser malvado.
13 Ene 2019 – 6:17 PM EST

NUEVA YORK.- En la tercera fila destinada para el público y reporteros, en la sala 8D de la corte federal de Brooklyn en la que juzgan al narcotraficante Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, una pastora dominicana aprovecha cualquier receso para cerrar los ojos y en silencio orar y cantar alabanzas. Le pide a Dios lo que parece un imposible: que el infame capo de la droga salga libre y regrese a Sinaloa.

Nedy Fulgencio, quien es reverenda de una iglesia evangélica en Queens, dice que todos los días acude a este tribunal “en representación” de la madre del acusado, María Consuelo Loera, de 90 años, que no ha visto a su hijo desde su extradición en enero de 2017. La prensa mexicana reportó que los abogados de Guzmán ya solicitaron una visa humanitaria para que ella venga a verlo a EEUU, pero eso no ha ocurrido.

Tanto la pastora Nedy, como la madre del narcotraficante, son parte de la misma iglesia evangélica, pero nunca se han conocido personalmente. La reverenda cuenta que vio por primera vez a María Consuelo Loera cuando Noticias Univision transmitió en 2015 una segunda entrevista que le hizo la periodista María Antonieta Collins. Desde entonces, asegura ella, comenzó a pedirle a Dios por la liberación del exjefe del cartel de Sinaloa confiada en su redención.

“En 2015 ella salió con la biblia en la mano diciendo que oraba por su hijo y que tenía fe de que las autoridades lo iban a dejar libre. Desde ese tiempo vengo yo orando por el señor Guzmán”, cuenta. “Cuando la vi a ella mi primera impresión fue: ‘Dios está con ese hombre, Dios ama a ese hombre’”.

Fulgencio, quien nació en República Dominicana hace 47 años y ha vivido la mayor parte de su vida en Nueva York, expresa con un tono suave, durante una fría mañana afuera del tribunal, que su sacrificio no es en vano. “Dios me trajo aquí para apoyar espiritualmente al señor Guzmán y representar a su familia”.

“Yo le digo a su mamá que su hijo no está solo, que ella no está sola. Que Dios le regaló una guerrera de oración, una familia creyente y eso vale mucho”, mencionó.


Ha venido a todas las audiencias desde el 17 de diciembre. Aunque llueva o caiga nieve, la pastora llega alrededor de las 6:00 am para entrar a la sala donde se desarrolla el juicio. Se sienta a unos pasos de la esposa del capo, Emma Coronel Aispuro. Solo una vez se le acercó y fue para expresarle palabras de aliento. El breve encuentro ocurrió unos minutos después de que un agente de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) presentó mensajes privados que la involucrarían en los negocios de su marido.

“Cuando nos dan un descanso me pongo a orar por el juez, para que fortalezca a la defensa. Porque la esperanza es que el señor Guzmán salga libre y vaya a ver a su mamá. La va a abrazar a ella, a sus hermanas y a su familia. Dios le va a conceder a ella esa petición”, comentó.


Cuando vio a Guzmán por primera vez

Según ella, la prueba de que “Dios respalda” a ‘El Chapo’ es que sigue vivo a pesar de que lideró la mayor empresa criminal del mundo durante más de 30 años. Varios de sus socios y enemigos están en un cementerio.

“Yo le veo a él que es una persona genuina, que es sano, no se le ve esa luz como nefasta que le ponen en las noticias. Eso él no es. Porque no le veo eso en su cara. Cómo saluda a la gente, cómo se comportó con sus hijas (cuando lo visitaron). Esa es una persona a quien Dios ayuda y ama”, afirma.

Las acusaciones de la Fiscalía describen a Guzmán como una especie de demonio que en México desató una sangrienta guerra por el control territorial y que, en EEUU, está detrás de las alarmantes cifras de muertes por sobredosis. Pero la reverenda dominicana responde tajante: “Yo no lo creo”.

“Yo no lo veo como un demonio. A la Fiscalía le conviene ponerlo así, porque hay verdades que quiere tapar. Si Dios no lo viera así hace mucho que este señor no estuviera aquí con una defensa tan fuerte. A la Fiscalía la veo débil”, consideró.

La primera vez que la reverenda acudió al tribunal dice que no distinguió a Guzmán, a pesar de que había visto varios reportajes sobre él en la televisión. Dice que hasta confundió a ese hombre de cabello negro que estaba sentado en la mesa de la defensa con un miembro de su iglesia.

“Lo vi como una persona sana, como si literalmente se fuese a poner una biblia debajo de su brazo y nos iba a decir: ‘Nos vemos ahorita en el culto’”, afirma.

“En la televisión te ponen a una persona así, como un demonio, pero cuando yo lo vi dije ‘no es una persona nefasta, no le veo eso’”, asegura.

Traiciones, corrupción y muerte: las claves del juicio a 'El Chapo' Guzmán en EEUU (fotos)

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“Veo a Dios presente en cada testigo”

Esta capellana de hospital que emigró a Nueva York en 1976 ha visto los testimonios de Vicente Zambada Niebla, el hijo del socio de Guzmán, Ismael ‘El Mayo’ Zambada; al capo colombiano Jorge Cifuentes; el narcotraficante estadounidense Pedro Flores ; y los de varios otros. Ha estado más veces en la corte que varios de los periodistas que han seguido este mediático proceso judicial.

Dice que le llamaron la atención dos relatos: el de Zambada Niebla confesando que decidió cooperar con las autoridades para salir de su vida criminal y el de Edgar Galván, alias ‘El Negro’, un narco de bajo perfil que -según él- siempre evadió asesinar a los rivales de su patrón.

“Les decía ‘espera’ y después no lo hacía”, comentó Fulgencio sobre el caso de Galván. “Eso lo hace Dios: salvar a una persona, no permitir que pase”, reflexionó. “Veo a Dios presente en cada testigo”.

En septiembre de 2016, sin saber que vería de frente a Guzmán en un tribunal de Nueva York, ella publicó una reflexión en YouTube en la que habla sobre “una nueva” vida para Guzmán. “Dios lo trajo para acá”, comentó con una gran sonrisa esta semana.


Unos meses antes de aquel video, ella encontró una cita bíblica y la subrayó con pluma roja. “Wow”, escribió debajo del versículo cuyo título comienza con estas tres palabras: “Joaquín es libertado”.

La pastora dice que seguirá yendo a la corte de Brooklyn hasta que concluya el juicio. Comenta que en sus oraciones también le pide a Dios que algún criminal en la calle corrija su camino viendo la historia de Guzmán.

“Aquí hay tanto poder espiritual, porque muestra un Dios fiel, misericordioso y que sí se interesa por la humanidad”, menciona.

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