De ‘Vicentillo’ Zambada a los mensajes con Emma Coronel: la peor semana para la defensa de ‘El Chapo’ en la corte

Pocos argumentos han tenido los abogados de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán para tratar de refutar un bombardeo de pruebas electrónicas que ha mostrado la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) tras pinchar las comunicaciones del cartel de Sinaloa. A ello se suman los relatos de dos exsocios de peso: el hijo de ‘El Mayo’ Zambada y un traficante sudamericano que se volvió su secretario particular.
11 Ene 2019 – 1:47 PM EST

NUEVA YORK.- El lunes concluyó el testimonio más esperado, el de Vicente Zambada Niebla, alias ‘Vicentillo’ y considerado una vez “el príncipe del cartel de Sinaloa”. El martes se presentó al jurado un video que muestra el lado sanguinario de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán. El miércoles, el FBI mostró mensajes privados que involucrarían en negocios ilícitos a su esposa Emma Coronel Aispuro. Luego habló un técnico que colaboró para que el FBI infiltrara a la organización. Y la semana terminó con los relatos de un capo colombiano que se fue a la sierra para ser “su brazo derecho y su brazo izquierdo”.

Se trata de la semana en que la defensa del narcotraficante más famoso del mundo recibió más golpes. Poco antes de que iniciara la audiencia en el octavo piso de la corte federal de Brooklyn este jueves, uno de los abogados del mafioso mexicano expresó irónico que esperaban “otra paliza”. No se equivocó.

La Fiscalía federal sacó su arsenal más poderoso cuando faltaría menos de un mes para que se escuchen los argumentos finales de este mediático proceso judicial. Aún tiene un par de ases bajo la manga que tienen muy preocupados a los abogados de Guzmán.

‘Vicentillo’ Zambada se despidió de ‘El Chapo’ el lunes tumbando el argumento principal de la defensa: que su padre, Ismael ‘El Mayo’, era y es el verdadero jefe del cartel de Sinaloa. Dijo, en cambio, que eran socios y hasta se consultaban los asesinatos.

“Es un narcotraficante real, que trafica con mi padre”, respondió ‘Vicentillo’ cuando un fiscal le preguntó si el acusado es “un mito” como argumentan sus defensores legales. “Es un líder, como mi papá, del cartel de Sinaloa”, recalcó Zambada, quien dejó en claro que Guzmán “no es mi enemigo”.

Miguel Balarezo, el principal abogado de ‘El Chapo’, trató de debilitar el testimonio de ‘Vicentillo’ alegando que su padre, quien lleva más de medio siglo en el tráfico de drogas, jamás ha puesto un pie en una prisión. “En ningún lado”, reconoció Zambada. “¿Qué quiere que le diga?”, agregó.

Una tras otra, 11 fotografías de los narcotraficantes más peligrosos de México se fueron mostrando al jurado. Algunos están presos y otros ya muertos. Al final se proyectó la imagen de ‘El Mayo’, la misma que publicó en 2010 la revista Proceso después de que lo entrevistara el periodista Julio Scherer.

“Es mi papá”, dijo ‘Vicentillo’ al verla.
¿Libre en Sinaloa?, preguntó Balarezo.
“Sí, señor”, admitió el testigo.
“¿Y sigue liderando el cartel de Sinaloa como lo ha hecho desde 1970?”, cuestionó el abogado.
“Sí, señor”, insistió Zambada.

Traiciones, corrupción y muerte: las claves del juicio a 'El Chapo' Guzmán en EEUU (fotos)

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Las conversaciones con su esposa Emma

Después de ‘Vicentillo’ subió al estrado José Moreno, un agente especial del FBI que investigaba las actividades del cartel en México. Este dio detalles sobre un operativo policiaco que en febrero de 2012 estuvo a punto de capturar a Guzmán en una lujosa residencia en Los Cabos, México.

Era el preámbulo de una bomba mediática que estalló dos días después: se reveló que Guzmán estaba tratando de comprar aquella casa valorada en un millón de dólares y poner a sus hijas gemelas como propietarias usando nombres falsos. Su esposa, Emma Coronel, estuvo enterada de la transacción y de aquel escape, según revelan mensajes de texto mostrados en la corte.

“Ay, amor, qué feo ¿Sabrán algo?”, escribió preocupada Coronel sobre el operativo de recaptura en Los Cabos. “Viendo las noticias a ver qué sale”, le comentó más tarde a su marido.

‘El Chapo’, por su parte, le mencionó que en la residencia había dejado “equipo”, refiriéndose a rifles de alto poder, una granada, chalecos antibalas, cartuchos, celulares, unos binoculares de visión nocturna, computadoras portátiles y libretas con información sobre las actividades del cartel.

No era todo. Las conversaciones escritas entre la pareja también sugieren que Coronel de los negocios sucios de su esposo: le alertaba sobre la presencia de militares en su zona, le preguntaba por sus lugartenientes y tenía en su poder un arma de fuego para protegerse de los enemigos de su esposo.

“Van a catear una dirección”, se lee en un mensaje que le envió al mafioso. “Amor, me están diciendo que van a una casa de Amado”, le advierte en otro.


Interrogando a un enemigo

El FBI también presentó esta semana audios en los que se escucha a Guzmán hablando sobre la distribución de narcóticos en EEUU, dando instrucciones para que protejan sus territorios, conversando con un funcionario que estaba en su nómina y pidiéndole a una amante que negocie un envío de droga.

“Que si le compramos un barco para que pesque en Los Ángeles. Que si se avienta a recibir a 200 millas en frente de San Diego”, le escribió a Agustina Cabanillas, alias de ‘Fiera’. Ella fue arrestada en el operativo en Los Cabos, unos meses después de que ‘El Chapo’ le pagara una liposucción.

Con esta mujer también conversó sobre compra de “químicos” en Alemania y su envío a Ecuador.

En medio de ese bombardeo de pruebas electrónicas que puso cabizbaja a la defensa, el jurado observó un video en el que aparece interrogando a un hombre atado de manos, en el cual le cuestiona sobre la llegada de aparentes enemigos del cartel. Desde marzo de 2012 la grabación está en YouTube, pero hasta ahora el FBI verificó públicamente que el hombre que camina frente a su víctima es ‘El Chapo’.

La dependencia obtuvo además el audio de ese interrogatorio durante una operación que interceptó 1,500 comunicaciones del cartel a través de la cooperación del técnico Christian Rodríguez, quien ayudó a establecer un sistema de comunicación encriptado que usó dicho grupo criminal para evadir a las autoridades. Entre 100 y 200 audios y mensajes intervino el entonces jefe de la organización.

“Espérate a que traigan cargadores (municiones), porque sin cargadores ¿qué vas a hacer?”, se escucha a Guzmán decirle a su lugarteniente más sanguinario, Orso Iván Gastelum Cruz, alias ‘El Cholo Iván’, quien lo acompañaba cuando fue recapturado en enero de 2016.


“Ya no andes acarreando (golpeando) policías, son los que ayudan, déjalos (…) Si no te pueden echar los guachos (militares)”, le advierte en otra parte de la conversación.

Fue un zarpazo contundente y los abogados de Guzmán pudieron hacer poco. Al interrogar al agente del FBI, Balarezo se enfocó en criticar que el oficial no usó métodos científicos para verificar que la voz que se escucha en las grabaciones pinchadas es la de ‘El Chapo’ y cuestionó que el agente no tenía certeza sobre el contenido de las conversaciones por no hablar español.

“Trabajé para el señor Guzmán”

También testificó el técnico Christian Rodríguez, quien durante dos días detalló cómo instaló un efectivo sistema de comunicación que utilizó el cartel y, por pedido de Guzmán, colocó un software para espiar a 50 miembros del cartel. El capo tenía miedo de que lo traicionaran y cuando se enteró de que ese joven que le resolvía sus problemas tecnológicos era un informante del FBI ya era demasiado tarde.

Una de las cosas favoritas de Guzmán, dijo el técnico colombiano, era la habilidad de poder abrir el micrófono de los celulares que tenía su gente para escuchar todo lo que decían cuando quisiera. También instaló un software espía en las computadoras de algunos de sus colaboradores.


La última audiencia de la semana contó con los relatos del capo colombiano Alex Cifuentes, quien fue tan cercano a Guzmán que vivió con él en el Triángulo Dorado durante al menos tres años.

“Me describía como su secre (secretario), su brazo derecho y su brazo izquierdo”, dijo orgulloso Alex refiriéndose a su labor en el cartel, que incluía comprar, transportar y distribuir drogas en EEUU, así como adquirir armas, comprar ranchos y ser traductor de ‘El Chapo’ en múltiples reuniones.

Cifuentes, miembro de una familia que estuvo ligada al infame Pablo Escobar, también aseguró que ‘El Chapo’ Guzmán “era el jefe” de la mayor organización de tráfico de drogas del mundo.

“Trabajé para el señor Guzmán. Le compraba drogas y se las vendía”, detalló en un tono casi humorístico. “Y lo representé a él en varias reuniones, como intérprete”, aseguró.

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