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Gobierno publica nueva regla sobre recopilación y uso de datos biométricos a extranjeros

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicó en el Registro Federal la nueva norma sobre toma de muestras de ADN, registro de voz, huellas e iris ocular a extranjeros y ciudadanos estadounidenses, y otorgó un plazo de 60 días para el comentario público.
12 Sep 2020 – 10:50 AM EDT
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Coincidiendo con las conmemoraciones del 19 Aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, el gobierno de Donald Trump publicó el viernes en el Registro Federal el nuevo reglamento sobre la recopilación y uso de datos biométricos de extranjeros.

La semana pasada, cuando se conocieron detalles de la nueva norma, expertos aseguraron a Univision Noticias que la nueva medida, que se aplicará a los extranjeros que soliciten beneficios migratorios y ciudadanos que los patrocinen, genera temores porque no se sabe qué hará el gobierno con esos datos.

También expresaron temor de que, en el futuro, la información que el servicio de inmigración recopile bajo un propósito, sea utilizada para otro diferente, entre los que se encuentran, por ejemplo, espionaje interno, incluso de ciudadanos estadounidenses.

La medida tiene un plazo de 60 días para que el público envíe sus comentarios, los que por ley deben ser considerados al momento de redactarse la versión final de la regla.

De qué se trata

El DHS dijo que la nueva regla “propone enmendar” regulaciones sobre el uso y recopilación de datos biométricos por parte de las agencias que participan en el proceso migratorio, tal como la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (UCIS), la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP) y la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).

La norma “propone “que cualquier solicitante, peticionario, patrocinador, beneficiario o persona que presenta o asociado con un beneficio de inmigración o solicitud, incluidos ciudadanos Estados Unidos, deben presentarse para una toma de datos biométricos sin importar la edad, a menos que el DHS renuncie o exima de este requisito”.

El documento también detalla que el DHS autoriza “la toma biométrica de datos en cualquier edad al arrestar a un extranjero por fines de procesamiento, cuidado, custodia e inicio de procedimientos de deportación”.

Los registros biométricos propuestos incluyen: mejorar la toma de huellas dactilares, imagen del iris, impresión de palma, impresión de voz y muestra parcial de ADN.

Los argumentos

El nuevo reglamento indica que la inclusión de muestras de ADN servirán para “probar la existencia de una supuesta genética” en el caso e niños y adultos detenidos en la frontera y que reclaman grado de parentesco.

El DHS también dijo que las muestras también se utilizarán “para adjudicaciones o para realizar cualquier otra función necesaria para administrar y hacer cumplir las leyes de inmigración”, pero no detalló en qué casos.

La nueva toma de registros biométricos también “modifica la forma en que VAWA y T (programas para víctimas de violencia doméstica y crímenes) califica a los peticionarios no inmigrantes en el proceso de demostrar ‘buen carácter moral’”, uno de los requisitos clave para la adjudicación de un caso que deriva en una presencia legal autorizada en el país con un camino a la residencia legal permanente.

“Elimina la presunción de buen carácter moral para los menores de 14 años”, advierte. Y señala que a partir de la vigencia del reglamento se utilizarán los datos de biometría para tomar una decisión, incluyendo la revisión de antecedentes criminales y penales nacionales e inscripción de identidad, entre otros.

El DHS dijo que a información que recopile bajo el nuevo reglamento “permitirá verificar y determinar si un
individuo tiene una historia que podría convertirlo en inadmisible o deportable de Estados Unidos”.

Critican plan

En marzo, cuando el gobierno anunció que tomaría muestras de ADN a solicitantes de asilo en la frontera sur e inmigrantes detenidos en cárceles de ICE, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) dijo que se trataba de un “programa xenófobo”.

“El Congreso debe prevenir inmediatamente que los dólares de los contribuyentes se utilicen para financiar este programa que busca deshumanizar aún más a los inmigrantes detenidos y plantea importantes preocupaciones sobre las libertades civiles y la privacidad”, dijo en esa ocasión Naureen Shah, asesora principal de defensa y políticas de la ACLU.

“Recopilar los planos genéticos de las personas detenidas por inmigración no nos hace más seguros, facilita que el gobierno ataque a las comunidades de inmigrantes y nos acerca un paso más al gobierno que llama a todas nuestras puertas exigiendo nuestro ADN bajo el mismo defecto, bajo la justificación de que algún día podemos cometer un crimen", agregó.

Shah dijo además que "el Congreso también debe examinar el programa del DHS sobre la recolección de ADN que ya ha comenzado, incluido quién se ha visto obligado a proporcionar su ADN y cuánto tiempo insiste el gobierno en conservarlo".

Cúmulo de dudas

Para la abogada de inmigración Lilia Velásquez, profesora adjunta de la facultad de leyes de la Universidad de California, en San Diego, si la toma de registros biométricos “es para esclarecer la identidad correcta de cada individuo, es bueno. Pero de cualquier manera uno piensa qué pasará en el futuro, si hay o no propósitos ilícitos, nefastos. Y por qué no decirlo, vemos las medidas que toma el gobierno con nuevas sospechas, qué quieren hacernos estos canallas. No conocemos las razones de fondo de estas políticas. Eso es lo que falta” en las explicaciones y justificaciones que hasta ahora ha dado el DHS.

A su vez, Lida Rodríguez, una abogada de derechos civiles que ejerce en Miami, Florida, esta nueva regla le permitirá al gobierno “obtener más información, contar con más personal y almacenar más información sobre las personas, sobre todo como parte del proceso de inmigración”.

En cuanto a la legalidad de la nueva regla, indicó que “no lo sabemos todavía porque estamos entrando en un terreno nunca visto. Hay poca legislación federal, estatal y local respecto al uso de información biométrica de las personas”, señaló.

Ya lo estaban haciendo

En marzo, una semana antes del cierre de las fronteras por la pandemia del coronavirus, el Departamento de Justicia (DOJ) publicó una serie de regulaciones que permiten a las agencias del DHS recolectar sistemáticamente muestras de ADN de personas que arresta y detiene.

La Ley de huellas dactilares de ADN le otorgó al Fiscal General la autoridad exclusiva para redactar reglamentos para autorizar y ordenar a cualquier agencia federal que "recolecte muestras de ADN de personas arrestadas que enfrentan cargos o condenadas, o de personas que no son estadounidenses y que están detenidas en virtud del autoridad de los Estados Unidos", explicó el Centro de Estudios de Inmigración (CIS).

Antes de este cambio de regla, el Departamento de Justicia y el DHS habían estado trabajando en colaboración para llevar a cabo un programa piloto para la recolección de ADN de personas no estadounidenses detenidas por el DHS.

El CIS dijo que al igual que con todas las demás muestras de ADN que las agencias federales recolectan bajo la autoridad de la ley bipartidista de Huellas Dactilares de ADN, “las muestras que el DHS recolecta de sus detenidos fuera Estados Unidos se ingresan en el Sistema de Índice de ADN Combinado (CODIS) de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

Los abogados entrevistados por Univision Noticias dijeron que no se sabe si los datos que ingresen a esta base de datos del FBI podrán ser retirados, sobre todo aquellos que sean ingresados equivocadamente o con errores y que dañen el derecho de privacidad de las personas.

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