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Deportaciones

Deportaciones exprés: el acuerdo de EEUU y Guatemala que ha disparado el número de niños retornados

Como ya sucede con México, Estados Unidos está deportando de manera expedita a adultos y familias guatemaltecas que las autoridades consideran que no tienen base legal para permanecer en el país. La consecuencia más visible en el primer mes de implementación de este programa acordado por ambos países es un aumento considerable en las expulsiones de familias con menores.
26 Ago 2019 – 4:51 PM EDT

Para más de 200 niños guatemaltecos que llegaron con sus padres a la frontera sur en el último mes, el sueño americano duró pocos días, los que tardó la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en montarlos en un avión cargado de deportados con destino a Ciudad de Guatemala.

El aumento del número de menores deportados es la consecuencia más inmediata de un acuerdo entre Estados Unidos y Guatemala para llevar a cabo deportaciones expeditas de adultos y familias que las autoridades consideran que no tienen base legal para permanecer en EEUU.

"El mensaje es: 'No vengan a EEUU. Los coyotes se están robando el dinero. Aunque ellos piensan que si traen a un niño o viene un niño solo que se a va poder quedar, esa no es la realidad", dijo Marlen Pineiro, directora asistente del departamento de deportaciones de ICE, que viajó en uno de los vuelos que llegó recientemente a la capital guatemalteca con familias deportadas.

En el avión, que salió de Brownsville, en la frontera de Texas, viajaban 46 familias sin récord criminal (entre ellas, 55 menores), la mayoría padres con niños que fueron detenidos tras cruzar la frontera y permanecieron unos pocos días bajo custodia de ICE antes de ser deportados.

Univision Noticias viajó en el vuelo con el que el gobierno estadounidense quería mostrar a los ciudadanos que se estuvieran planteando migrar de manera ilegal que el viaje no merecería la pena.

El acuerdo, que se puso en marcha a mediados de julio, replica un convenio de deportaciones expeditas ya existente con México y, según ICE, busca que los guatemaltecos que no cumplen con los requisitos para permanecer en EEUU estén "menos tiempo bajo custodia" del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) además de reducir los costos de detenciones extendidas y evitar la liberación de familias mientras avanzan sus procedimientos de deportación.

Sin embargo, para el sacerdote Mauro Verzeletti, de la red de padres scalabrinianos católicos, la agrupación religiosa que se encarga de recibir a los deportados y proveerles ayuda humanitaria y psicológica al regresar a su país, con este programa de expulsiones expeditas no se respeta el "debido proceso" migratorio.


¿En qué consiste el acuerdo?

Con este proceso expedito, es el DHS quien determina la ciudadanía de los deportados, adultos y familias, ya que el programa no afecta por el momento a los menores no acompañados.


Una vez que cuenta con la lista de personas que serán deportadas, el gobierno EEUU se lo notifica a Guatemala, pero las autoridades de ese país no pueden confirmar la identidad de los retornados hasta que no han aterrizado en el país centroamericano.

Esto es un gran cambio respecto al procedimiento anterior, ya que, hasta la firma de este acuerdo, eran los consulados guatemaltecos los que certificaban la nacionalidad de los migrantes antes de que fueran deportados.

Según fuentes consulares consultadas por Univision Noticias, esto repercute en la reducción del tiempo de espera para los deportados de semanas.

Si antes una operación de estas características podía demorar hasta 7 semanas, ahora las deportaciones se realizan en cuestión de días y se elimina por completo el contacto con los consulados y, por lo tanto, la posibilidad para los migrantes de recibir la asesoría que éstos pueden ofrecer.

Sin embargo, en un email enviado a Univision Noticias, la Cancillería guatemalteca recordó que los consulados de ese país en Estados Unidos "están en toda la disponibilidad de apoyar a los connacionales en el momento en que lo requieran".

El efecto: más deportaciones de familias y niños

Según ICE, desde que comenzó el año fiscal 2019 (el 1 de octubre de 2018), se han hecho un promedio de 30 deportaciones semanales a miembros de unidades familiares, como las autoridades migratorias denominan a adultos que viajan con al menos un hijo o menor del que son tutores legales a su cargo.

De los 49,000 guatemaltecos deportados en lo que va de año fiscal, 1,500 correspondían a unidades familiares, lo que implica un aumento del 50% de expulsiones de adultos acompañados de menores.

Y precisamente en eso es en lo que más se nota el efecto del nuevo acuerdo de EEUU, según muestran los datos de las deportaciones aéreas procedentes de EEUU de la Dirección General de Migración de Guatemala.

Sólo hasta el 20 de agosto de este mes, habían sido deportados 216 menores de edad, un número exponencialmente superior a los 52 de todo julio, los 43 de junio completo o los 29 de febrero o marzo.


Washington, por su parte, pretende que la imagen de familias que invirtieron todos sus ahorros para llegar a EEUU y regresan deportadas a los pocos días de cruzar la frontera y con los bolsillos vacíos sirva para disuadir a los guatemaltecos de emprender una travesía cara y peligrosa.


"Por demasiado tiempo, los contrabandistas les han dicho a los extranjeros que con solo llegar a la frontera o llegar con un niño, se les permitirá quedarse en Estados Unidos. Esto simplemente no es cierto”, afirmó Timothy Robbins, el encargado de la operación, durante la conferencia de prensa que ofreció en el aeropuerto de la capital guatemalteca tras volar con un grupo de migrantes deportados la semana pasada.

Pero el padre Mauro Verzeletti, de la red de padres scalabrinianos católicos, advierte que las personas deportadas, que generalmente huyen del país por situaciones de vulnerabilidad por extrema pobreza o violencia, se encuentran una situación muy compleja al llegar.

"Estas personas se encuentran con un abandono casi total del estado guatemalteco", lamenta.

En un correo enviado a Univision Noticias, la Cancillería aseguró, sin embargo, que las familias que llegan a Guatemala deportadas "son recibidas por funcionarios de varias instituciones" y se les brinda "una llamada telefónica, alimentación y, en los casos donde amerita, se les da el transporte para apoyar su retorno a casa".

Pero el padre Verzeletti no está de acuerdo con esa versión: "Lo que estamos viviendo es una cosa terrible. Los migrantes llegan con una mano delante y otra detrás", afirma.


En fotos: la lucha de una madre y su hijo, desde la adopción hasta la deportación

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