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Crisis en Venezuela

Oposición venezolana marchará al Palacio de Miraflores si fracasa el diálogo

Henrique Capriles señaló que si para el 11 de noviembre no hay resultados en las negociaciones para buscar una solución a la crisis venezolana, la Mesa de la Unidad Democrática abandonará las conversaciones y hará uso de su último recurso de presión.
2 Nov 2016 – 5:49 PM EDT

El líder opositor Henrique Capriles Radonski lanzó este miércoles 2 de noviembre un ultimátum al gobierno del presidente Nicolás Maduro: “Si de aquí al 11 de noviembre no hay una señal clara, algo concreto, resultados” de las negociaciones que adelantan las partes para buscar una solución a la crisis venezolana, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) abandonará las conversaciones y retomará su agenda de presión, que incluye un juicio político en la Asamblea Nacional contra el Jefe de Estado y una marcha hacia el Palacio de Miraflores.

Capriles Radonski explicó que la MUD suspendió momentáneamente su ofensiva institucional y de protestas porque “la Iglesia católica nos ha pedido unas horas”. Con la mediación del Vaticano, el Ejecutivo y la oposición iniciaron el domingo 30 de octubre un proceso de diálogo. Está previsto que ambas delegaciones se vuelvan a ver las caras el 11 de noviembre, día que el gobernador del estado Miranda calificó como “decisivo”. “En horas los venezolanos sabremos si hubo diálogo”, señaló en una entrevista televisiva.

El excandidato presidencial exigió que “en las próximas horas” se ponga “fecha al proceso electoral” que permitiría echar a Maduro del poder, bien a través de un referendo revocatorio o mediante la convocatoria a unas elecciones generales, y destacó la intervención de la Santa Sede para facilitar los contactos. “El papa Francisco no es una persona ingenua o tonta”, observó.

La MUD había anunciado que este martes primero de noviembre llevaría a cabo un juicio político contra Maduro en la Asamblea Nacional y que el jueves 3 se dirigiría al frente de una multitud a la sede del Ejecutivo, en pleno centro de Caracas, para informarle personalmente al mandatario que la mayoría parlamentaria había acordado sancionarlo por violar la Constitución. Sin embargo, a última hora la oposición pospuso estas acciones, lo que desató críticas en las redes sociales y también en el seno de la propia coalición.

Voluntad Popular, cuyo fundador, Leopoldo López, paga una condena a 13 años de prisión en la cárcel militar de Ramo Verde por encabezar las protestas contra Maduro en febrero de 2014, se plegó a la posición de la alianza, aunque expresó que no la compartía. Por su parte, la exdiputada María Corina Machado escribió en Twitter:

Capriles Radonski enfatizó que “nadie está renunciando ni claudicando” y aclaró que “hemos pedido unas horas, podemos darnos los venezolanos unas horas, esperar hasta la próxima semana para decidir qué hacemos”. En ese sentido, ratificó su confianza en la ayuda que está prestando el Vaticano. “Yo le doy la oportunidad al Papa”, sentenció.

Sin noticias de López

Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, denunció que el líder de Voluntad Popular se encuentra completamente aislado desde el viernes 28 de octubre en su centro de reclusión. “No dejan entrar a los familiares, no dejan entrar a los abogados y no me dejan entrar a mí, pedimos una fe de vida de Leopoldo porque a esta hora él está secuestrado y es un rehén de la República”, demandó Tintori.

Maduro tachó de “grupo terrorista” a Voluntad Popular, partido que ha decidido no participar por los momentos en las negociaciones con el chavismo. “Hago un llamado a todos los poderes públicos a actuar frente a las amenazas de este grupo terrorista llamado Voluntad Popular”, exclamó la noche del martes el Jefe de Estado, que también amenazó con encarcelar al diputado y coordinador de esa organización política, Freddy Guevara.

El secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, interpretó el ataque del Presidente como “una patada contra la mesa de diálogo” y “una burla” al papa Francisco. “Maduro no podrá dividir a la oposición entre “dialogantes” y “radicales”: ¡aquí todos somos demócratas!”, expuso Torrealba en Twitter.

Tintori resaltó que “esas palabras (de Maduro) las tiene el Vaticano y esperamos que entienda que esos son los gestos de una dictadura y que es la razón por la que nosotros no podemos sentarnos en una mesa de diálogo”. En esa misma línea, Guevara agregó que “si Nicolás Maduro no coge el carril de la Constitución antes del 12 de noviembre, vamos a ejecutar el juicio político, vamos a decretar el abandono del cargo y vamos a ir a Miraflores junto a millones de venezolanos porque es nuestro legítimo derecho”.

El jefe de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, consideró que el Gobierno “dispara desde la cintura” contra las conversaciones porque no tiene interés en el éxito de estos acercamientos. Al igual que Capriles Radonski y la dirigencia de Voluntad Popular, Ramos Allup subrayó que las próximas horas marcarán el rumbo de los acontecimientos. “Habrá pronunciamientos muy importantes. Tendremos eventos importantes y decisivos para este complicado proceso que lamentablemente atravesamos en Venezuela”, aseveró.

La crisis venezolana se agudizó, luego de que cinco tribunales penales provinciales ordenaran el jueves 20 de octubre aplazar indefinidamente el proceso de recolección de firmas que serviría para activar un referendo revocatorio contra Maduro. En una sesión especial celebrada el domingo 23 de octubre –que se vio interrumpida durante 30 minutos por el asalto de grupos chavistas al Palacio Federal Legislativo- la Asamblea Nacional declaró “de manera oficial que en Venezuela se ha dado un golpe de Estado continuado, que tuvo su culminación con el robo del voto”.

En paralelo al incremento de las tensiones, se han activado los esfuerzos diplomáticos para evitar la escalada del conflicto. Además del Vaticano, el secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Ernesto Samper, y los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero (España), Leonel Fernández (República Dominicana) y Martín Torrijos (Panamá), el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Thomas Shannon, visitó Caracas para conversar por separado con Maduro y representantes de la oposición, entre quienes estaba Ramos Allup.

Después de hablar con Shannon, cada bando ofreció su balance. El Presidente dijo que el intercambio “fue muy positivo, actualizando la necesidad de relaciones de respeto y también de diálogo permanente”, al tiempo que Torrealba detalló que el funcionario norteamericano ratificó que le negociación en marcha “no contradice en nada lo que se está haciendo en la Organización de Estados Americanos, Naciones Unidas, en la región o en el Parlamento Europeo” para impulsar un cambio en Venezuela.

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