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Caso Ayotzinapa

Tras dos años prófugo, fue detenido el jefe policial de Iguala acusado de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa

Las autoridades lo consideran como uno de los autores intelectuales del ataque que derivó en la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa
21 Oct 2016 – 12:17 PM EDT

Las autoridades mexicanas anunciaron el arresto de Felipe Flores, jefe de la policía de Iguala, quien estuvo dos años prófugo tras ser considerado uno de los autores intelectuales del ataque y desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

La captura, de acuerdo a la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), se dio a las siete de la mañana de este viernes, en una operación donde participaron varias fuerzas federales. En una breve conferencia de prensa, el comisionado Renato Sales indicó que a Flores se le detuvo saliendo de un domicilio precisamente en Iguala, cuando visitaba a su pareja sentimental, en una operación en la que no fue necesario realizar un solo disparo.

A través de su cuenta de Twitter, Arely Gómez, titular de la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) se congratuló por la detención. Esa dependencia ofrecía una recompensa de 2.5 millones de pesos (poco más de 134,000 dólares al tipo de cambio actual) para quien ofreciera información que llevara a su captura.

Entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, cuando siete personas murieron y desaparecieron los 43 estudiantes, Felipe Flores reportó al Ejército mexicano y a la Policía Estatal de Guerrero que la situación en Iguala estaba bajo control y sin personas detenidas. Sin embargo, otros funcionarios de esa alcaldía declararon que Flores había ordenado la detención de los estudiantes.

Flores estaba bajo el mando del alcalde José Luis Abarca, su primo, actualmente detenido por el mismo caso junto con su esposa María de los Ángeles Pineda Villa.


Desde que ocurrieron los hechos hace más de dos años, aún no hay rastro o pista clara que ayude a dar con la ubicación de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.

Falta mucho por saber

La versión oficial de las autoridades -anunciada por el exfiscal Jesús Murillo Karam como " la verdad histórica" de los hechos- indicaba que los jóvenes habían sido asesinados, incinerados y sus restos abandonados en un río de la localidad de Cocula por miembros del cártel narcotraficante Guerreros Unidos. Sin embargo, esa versión no ha logrado convencer a la sociedad, a los familiares de los desaparecidos ni mucho menos al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que fue enviado a investigar al respecto y encontró profundas contradicciones en la reconstrucción oficial de los hechos.

Aunque en el río de Cocula fueron hallados restos humanos, aún no se ha determinado que pertenezcan a los estudiantes, debido a las fallas de procedimiento en que incurrieron las autoridades que estuvieron allí.

En sus dos informes, el GIEI señala que en su calidad de responsable de la policía local y por lo que han declarado otros detenidos, Felipe Flores es una pieza clave para esclarecer qué pasó aquella noche. Además, el GIEI documenta que el ahora detenido estuvo presente en varias de las escenas delictivas relevantes del 26 y 27 de septiembre. "Hubiéramos querido que (esta captura) se diera antes –estamos a dos años de los hechos-. Hoy, que esta detención ayude a esclarecer los hechos depende de que existan las condiciones mínimas de objetividad y no de coerción para que su testimonio sea recabado", dijo a Univision Noticias Santiago Aguirre, subdirector del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez AC.

Lo que se sabe hasta ahora, luego de la investigación llevada a cabo por el GIEI, es que varios soldados del 27 Batallón de Infantería con sede en Iguala estuvieron cerca del lugar donde los estudiantes fueron detenidos por policías bajo el mando de Felipe Flores.

Incluso un soldado del batallón tomó fotos del momento de los arrestos. En esa operación también se hicieron presentes dos oficiales de la Policía Federal, a quienes los agentes de Iguala les dijeron que los muchachos serían llevados a Huitzuco. El GIEI indicó que estos agentes federales no hicieron nada para que los estudiantes no fueran secuestrados.

Por otro lado, Sidronio Casarrubias Salgado es identificado como el jefe de Guerreros Unidos, el grupo que había permeado a la policía de Iguala. Tras su detención en octubre de 2014, Casarrubias aseguró que Pineda Villa operaba las actividades criminales en la localidad, bajo el amparo del alcalde y del jefe policial.

Con el arresto este viernes de Felipe Flores, acusado de los delitos de delincuencia organizada y secuestro podría determinarse quién ordenó el secuestro y posterior desaparición de los 43 jóvenes.

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