América Latina

Tres razones por las que Guatemala trasladó su embajada a Jerusalén en respaldo a Estados Unidos

Guatemala fue uno de los nueve países del mundo que votaron en la ONU a favor de la decisión estadounidense de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.
28 Dic 2017 – 11:59 AM EST

CIUDAD DE GUATEMALA, Guatemala.- El 24 de diciembre el presidente de Guatemala, Jimmy Morales, anunció a través de las redes sociales de gobierno su decisión de trasladar la embajada guatemalteca de Tel Aviv a Jerusalén. La medida, adoptada en seguimiento a una decisión similar del gobierno estadounidense sorprendió a propios y extraños. Para analistas y exdiplomáticos la medida, más que un respaldo a Israel, se trata de un intento por congraciarse con la política exterior estadounidense en momentos de baja legitimidad internacional.

La decisión guatemalteca fue tomada tres días después de que la embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Nikki Hailey, advirtiera en el pleno de las Naciones Unidas que Estados Unidos podría tomar represalias en materia de cooperación contra los países que condenaran su decisión de trasladar su embajada a Jerusalén.

“Lo recordaremos cuando nos llamen para hacer una vez más la mayor contribución (financiera) a la ONU. Y lo recordaremos cuando tantos países vengan a llamarnos, como hacen con frecuencia, para que paguemos más y para usar nuestra influencia en su beneficio", dijo la embajadora.


En esta votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas, Guatemala fue uno de los nueve países en el mundo que votaron a favor de Estados Unidos e Israel, junto a Honduras, Togo, Micronesia, Nauru, Palau y las Islas Marshall.

“La decisión del gobierno guatemalteco de apoyar la decisión de Estados Unidos atiende realmente a querer ser complaciente con el gobierno de EEUU. En geopolítica, Guatemala no trasciende, aunque su respaldo suma”, señala Rubén Hidalgo, director del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep).

1. Más valen las remesas que el cardamomo

La versión oficial del gobierno guatemalteco es que la decisión fue tomada por los vínculos históricos con Israel. A raíz de esta medida surgió la controversia en Guatemala sobre posibles sanciones comerciales de los países árabes al país. Esa región es la mayor compradora de cardamomo, el cual es utilizado en los países árabes para aromatizar el café. Las exportaciones guatemaltecas de cardamomo a esa zona sumaron US$177 millones este año.

Al respecto la canciller de Guatemala, Sandra Jovel, indicó en conferencia de prensa este martes: Es de hacer ver que el cardamomo representa el 0.37% del Producto Interno Bruto del país, pero también hay que ver otro tema, que las remesas (en su mayoría provenientes de Estados Unidos) representan el 10% del PIB. Hay que hacer un balance sobre ambos temas”.

2. Cooperación y migración

Para Rubén Hidalgo la posición guatemalteca busca sobre todo garantizarse la continuidad de la cooperación estadounidense, más allá incluso de un trato más benévolo en tema migratorio.

Guatemala recibió en el año fiscal 2016 un total de US$98.37 millones en cooperación estadounidense a través del programa de asistencia para el desarrollo, USAID. Estos aportes están distribuidos en programas de agricultura, gobernanza y sociedad civil, y asistencia alimentaria, entre otros.


Además, Guatemala forma parte del Plan de la Alianza por la Prosperidad del Triángulo Norte (PAPTN), un programa que tiene contemplados aportes por US$209 millones para el país. El plan destinaría fondos para el desarrollo con miras a reducir la migración centroamericana, combatir las pandillas, el crimen organizado y el narcotráfico en Guatemala, Honduras y El Salvador.

“Fundamentalmente busca garantizar que es un socio confiable y sujeto a recibir fondos de cooperación de Usaid y de la Alianza para la Prosperidad en Triángulo Norte. Además de ganar algunos puntos a favor, en caso de que salgan más casos de corrupción y no se alcancen las metas de certificación en combate al narcotráfico”, explicó Hidalgo.

3. En busca de la legitimidad perdida

Morales enfrentó en septiembre pasado una solicitud de antejuicio por el delito de financiamiento electoral ilícito, luego de una investigación del Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, Cicig, una entidad especial financiada por las Naciones Unidas para investigar estructuras criminales dentro del Estado. El proceso fue suspendido luego de una ajustada votación en el Congreso.

Para el excanciller guatemalteco Fernando Carrera la decisión responde a la crisis de legitimidad que enfrenta la administración de Morales. “La posición de Guatemala, al igual que la de Honduras en la ONU, obedece a razones ideológicas y de realpolitik. Son dos gobiernos muy débiles con escasa legitimidad. En Honduras por su proceso electoral y en Guatemala por su conflicto con la CICIG (luego de que en agosto pasado Morales declarara “no grato” al jefe de Cicig, Iván Velásquez, e intentará expulsarlo del país), respondiendo a esa debilidad buscan el apoyo de Estados Unidos”.


Carrera recordó que otros países, que también reciben significativos fondos en cooperación estadounidense como Colombia y Panamá, o tienen importantes flujos migratorios a Estados Unidos como República Dominicana o México, optaron por abstenerse en la votación en Naciones Unidas. “No creo que se trate de un tema del condicionamiento de ayuda, ni un tema migratorio, se trata de un gobierno débil con problemas de legitimidad internacional que busca apoyo” comentó el excanciller.

En fotos: El hermano y el hijo del presidente de Guatemala, detenidos por corrupción

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