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Narcotráfico

"Se destruyó mi vida ya": lo que dijo el hermano del presidente de Honduras en un video de la DEA

En un interrogatorio de la DEA el excongresista hondureño Tony Hernández, acusado de narcotráfico, hizo un intento de cooperación que incluyó numerosas declaraciones que corroboran el testimonio de otros testigos y que ahora se están utilizando en su contra en el juicio en Nueva York.
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9 Oct 2019 – 1:21 PM EDT

Momentos después de su arresto en Miami en noviembre de 2018, Juan Antonio 'Tony' Hernández, admitió ante agentes federales estadounidenses que había aceptado regalos de narcotraficantes violentos que había conocido durante años.

Hernández hizo las admisiones después de ser arrestado en el Aeropuerto Internacional de Miami en su camino de regreso a Honduras, según el video de su entrevista con la DEA, que es parte de la evidencia en su juicio en Nueva York.

Los fiscales comenzaron a mostrar partes del video del interrogatorio al jurado el martes el día seis del juicio a Hernández por cargos de narcotráfico. No hay audiencia en la corte el miércoles debido a la festividad judía de Yom Kippur.

En la transcripción de 56 páginas del testimonio, el excongresista hondureño hizo un intento de cooperación que solo terminó corroborando parte de la evidencia en su contra, aunque rechazó su culpabilidad en el tráfico de drogas.

Los abogados de Hernández intentaron suprimir el interrogatorio de la DEA diciendo que los agentes federales lo entrevistaron sin que su abogado estuviera presente en violación de las regulaciones y los derechos constitucionales de Hernández.

'Tony' Hernández se declaró inocente de los cargos, pero la Fiscalía lo acusa de dirigir "una sofisticada organización patrocinada por el Estado que distribuyó cocaína durante años".

El juicio ha captado la atención nacional en Honduras, provocando protestas pidiendo la renuncia del presidente Juan Orlando Hernández.

El presidente Hernández, quien es señalado como conspirador pero no está acusado en el caso, también rechazó las acusaciones de los fiscales de que recibió dinero de drogas en sus campañas electorales, una acusación que definió como "100% falsa, absurda y ridícula… Esto es Alicia en el país de las Maravillas".

Hernández dice que el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, le advirtió por teléfono sobre la mala compañía que mantenía. Hernández dijo que el presidente le dijo "que iba a terminar muerto". En otra ocasión, el presidente también le dijo: "Bueno, si hay algo (relacionado con las drogas) será tu problema."

Hernández, de 41 años, ha sido acusado en Estados Unidos de delitos que lo acusaron de conspirar durante más de una década para traer toneladas de cocaína al país, incluso con su propia marca estampada con sus iniciales TH. Las acusaciones de corrupción han arrojado una sombra sobre el gobierno de su hermano en un país centroamericano que es un importante centro de tránsito de cocaína.

Durante el interrogatorio, un agente de la DEA mostró un imagen de un paquete de cocaína con la marca TH.

Agente: "Te quiero enseñar algo. …. ¿Qué es eso?"

Hernández: "Eso es una T y una H. That’s a T and an H".

Agente: "¿De quién?"

Hernández: "Supuestamente es Tony Hernández".

Agente: "Supuestamente?"

Pero Hernández mantuvó su inocencia. " ¿Cómo voy a ... vamos a poner las propias iniciales de uno en algo tan, tan delicado?" explicó. "Eso es un kilo... o un paquete de droga, supuesta droga... Pero, ¿por qué pondríamos ... por qué pondría yo, si fuera poco inteligente de poner mis iniciales en algo así?", continuó.

Tony Hernández negó estar involucrado en el tráfico de drogas ilícitas, pero admitió haber sido invitado a participar en el negocio del narcotráfico varias veces, además de recibir un caballo, dos pistolas Glock y un reloj Rolex como incentivo para unirse.

Según su acusación, Hernández se reunió en 2014 con uno de los líderes del cartel Los Cachiros, Devis Leonel Rivera Maradiaga, y otros. El excongresista dijo que Rivera le pidió que obtuviera fondos públicos que el gobierno supuestamente le debía a una compañía que el cartel usaba para lavar dinero. Rivera le pagó a Hernández un soborno de 50,000 dólares, de acuerdo con los fiscales. Rivera grabó la reunión y entregó la cinta a la DEA, que también se espera que sea presentada ante el jurado cuando se reanude el juicio el jueves.

En el interrogatorio de la DEA Hernández dijo que, después de la reunión con Rivera, fue a la Oficina hondureña del director de Carreteras y preguntó qué pasó con el dinero adeudado a Los Cachiros. Pero, después de que el gobierno estadounidense acusó a Los Cachiros de ser grandes distribuidores de drogas, el presidente Hernández supuestamente no quería "estar en el ojo del huracán" y dijo que no iban a pagarle a esa compañía. Sin embargo, los fiscales afirman que sí se efecturaon los pagos.

Tony Hernández fue congresista durante varios años, pero parece que nunca denunció a los narcotraficantes que operan en su distrito. Por el contrario, los fiscales alegan que conspiró para traficar toneladas de cocaína con ellos.

Rivera se declaró culpable de cargos que incluyen tráfico de drogas y participación en el asesinato de 78 personas.


Interrogatorio del 23 de noviembre

En la mañana del 23 de noviembre de 2018, los agentes de la DEA esperaban a Tony Hernández cuando llegó en el vuelo 1347 de American Airlines desde Houston, Texas, para abordar otro vuelo a Tegucigalpa, Honduras. Los agentes arrestaron a Hernández después de que salió de un baño del aeropuerto.

Los efectivos de la DEA permitieron que otro pasajero que viajaba con Hernández llevara diversos artpiculos personales de Hernández a Honduras, entre ellos una cadena de oro y su anillo de bodas.

El agente Sandalio González acompañó a Hernández a la oficina donde voluntariamente acordó proporcionar los códigos para desbloquear su iPhone blanco y un teléfono Samsung negro, así como sus números de teléfono correspondientes, según la declaración jurada del arresto.

Hernández acordó cooperar con los agentes de la DEA y declinó su derecho a tener a su abogado presente y aceptó la participación voluntaria en una entrevista grabada. Según la declaración jurada, acordó "que no estaba siendo engañado o presionado".

Una hora después lo llevaron a la oficina de la DEA en el aeropuerto y le tomaron las huellas digitales. "Hernández declaró que entendía sus derechos, rubricó cada línea leída, firmó el formulario de aviso de derechos y acordó hablar con los agentes", indicó.

"Amigos" narcotraficantes

El agente González comenzó a testificar en el tribunal el martes sobre el interrogatorio a Hernández en un intento de los fiscales de coroborar la evidencia ya presentada en el juicio. En el interrogatorio de la DEA Hernández mencionó los nombres de varios narcotraficantes que él reconoció conocer, algunos de los cuales ahora están testificando en su contra.

Unos de ellos, Víctor Hugo Díaz Morales, conocido como 'El Rojo' testificó la semana pasada que había conocido a Tony Hernández en la casa de un traficante de drogas llamado Carlos Toledo en San Pedro Sula, la primera de muchas reuniones celebradas en la casa de Toledo y a la que asistieron otros traficantes de drogas. Hernández le dijo a la DEA que Toledo era su "mejor amigo", que Toledo a veces vivía en su casa en Tegucigalpa y que sabía que Toledo traficaba drogas con 'El Rojo.'

También confirmó que tenía una "buena amistad" con Díaz Morales y que "nos mirabamos en San Pedro Sula" en la casa de Toledo. Según Díaz Morales, esos encuentros fueron reuniones para discutir sus actividades de tráfico de drogas, aunque Tony Hernández dice que no estaba al tanto de eso en ese momento.

"Cuando empezaban a hablar de ciertas cosas, entre menos sepa, más voy a vivir", dijo Hernández a la DEA.


"Todo el mundo lo sabe"

Tony Hernández admitió que estaba al tanto de una ruta de narcotráfico que habían abierto a través de la costa sur de Honduras, que Díaz Morales explicó en detalle en el tribunal.

Hernández también mencionó a Mario José Calix, alias 'Cubeta', quien fue acusado el 23 de enero junto con Alexander Ardón, testigo cooperante y quien, como Hernández y Toledo, es del pueblo de Gracias. Hernández dijo que Calix era un narcotraficante, "una persona muy agresiva" y que "él toda la vida estuvo en temas peligrosos".

Calix había intentado reclutarlo varias veces, aseguró Hernández, y le había dicho cómo transportar cocaína en tubos utilizados para la inseminación artificial del ganado. Además, le dijo a la DEA que Calix "era la mano derecha" de Díaz Morales, confirmando el testimonio de la semana pasada.

"Allá en Gracias todo el mundo lo sabe", dijo Hernández, reconociendo que era un secreto a voces que Calix estaba involucrado en el tráfico de drogas. Calix es primo de Soraya Calix, quien ha sido director de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) desde 2014. A pesar de la acusación, el DLCN no ha confiscado ninguna propiedad de Mario José Calix.


Univision visitó recientemente Gracias, donde visitó la Finca El Capitán, un hotel propiedad de la familia donde, según Díaz Morales y Hernández, los narcotraficantes a menudo se reunían, así como la casa adyacente de Mario José Calix, que tenía paredes altas y cámaras de seguridad. La madre de Calix dijo que no habían tenido noticias suyas en meses.

La Corte Suprema de Honduras anunció el 24 de septiembre que designaría a un juez para que se pronuncie sobre una petición de extradición de Estados Unidos con respecto a Calix.



"Se destruyó mi vida ya"

Tony Hernández también informó a la DEA que el alcalde del Partido Nacional de El Paraíso, Alexander Ardón, era un narcotraficante, pero negó haberlo conocido personalmente. El lunes, sus roles se invirtieron cuando Ardón, el testigo estrella de la Fiscalía de Nueva York, testificó que Tony Hernández era su socio y que juntos traficaron entre 30 y 40 toneladas de cocaína a través de la frontera con Guatemala.

Ardón también testificó sobre reuniones con Tony Hernández y su hermano, Juan Orlando Hernández, para organizar una contribución a la campaña electoral de un millón de dólares de nada menos que Joaquín 'El Chapo' Guzmán.

Con tantas admisiones condenatorias hechas por Ardón, Hernández se ha visto mucho más expuesto a las acusaciones que pesan en su contra. Al final del interrogatorio de la DEA, Hernández parece haber reconocido eso. "Se destruyó mi vida ya", dijo.

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