Menores arrestados, presos sin órdenes de detención y torturas: las irregularidades que revela la protesta de los presos políticos en Venezuela

En El Helicoide, la sede de los servicios de inteligencia de Venezuela, viven hacinados al menos 54 presos políticos junto a 100 reos comunes en un espacio con capacidad para 25. Eso no es lo único que se vive dentro de esas paredes. Te contamos algunas irregularidades.

"¡Libertad, libertad, libertad!". Un grupo de hombres hacinados grita mientras los graban con un celular en el Helicoide, la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en Caracas donde están detenidos más medio centenar de presos políticos que el miércoles comenzaron una revuelta en este centro de detención en Venezuela.

Las imágenes pertenecen a uno de los videos y audios filtrados en las últimas horas por los detenidos, en los que denuncian torturas y piden libertad para quienes poseen orden de excarcelación, que se respete el debido proceso y se traslade a los presos comunes a otras cárceles.

Un día después de que surgiera la revuelta, la situación continúa incierta ante la falta de información oficial por parte de las autoridades. Aunque el fiscal general Tarek William Saab informó el miércoles de la llegada a la prisión de una comisión para atender la situación, los familiares de los presos aseguran no tener más información que las grabaciones filtradas.

En un nuevo video difundido por las redes sociales la tarde del jueves, otro de los presos políticos, el exconcejal de San Cristóbal, José Vicente García, informó que habían sacado de la cárcel a buena parte de los presos comunes. "Tememos por nuestra vida. Le pedimos a la iglesia católica y a la población que nos acompañe y que no nos dejen solos", dice.

A las afueras de la prisión, desde la tarde del miércoles, las familias de los presos esperan respuestas.

Los videos difundidos en redes sociales han hecho saltar las alarmas sobre la situación de los presos y han revelado las críticas condiciones en las que se encuentran: sumamente hacinados, con enfermedades y batallando con procesos judiciales irregulares.

"Hay un hacinamiento bárbaro", afirma Humberto Prado, director del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), al señalar que hay 950 presos en los calabozos del Sebin, que solo tienen capacidad para 25 internos. De ellos, 54 son presos políticos, según la ONG Foro Penal Venezolano. (Puedes ver a algunos de ellos y de qué se les acusa en la siguiente foto interactiva).

El director de esa ONG, Alfredo Romero, denunció además otras injusticias, como presos con boletas de excarcelación no acatadas, menores de edad detenidos, encarcelados sin orden de arresto y casos de torturas denunciados ante la Fiscalía.

En su informe " Represión del Estado Venezolano de enero de 2014 a junio de 2016", el Foro Penal tenía registrados y documentados 145 casos de torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes. La mayoría de esas violaciones de derechos habían sido cometidas por funcionarios del Sebin y de la militar Guardia Nacional Bolivariana.

Presos políticos ya liberados que estuvieron en El Helicoide, como Gerardo Carrero o Daniel Morales, denunciaron ante los tribunales haber sufrido desde descargas eléctricas y golpizas hasta colgamientos por horas.

La protesta de este miércoles surgió también después de una golpiza. En uno de los videos divulgados se ve a Gregory Sanabria, un estudiante universitario detenido en 2014 durante las protestas antigubernamentales en Táchira, con la cara completamente amoratada.

Según la versión divulgada por Patricia Gutiérrez, esposa del detenido exalcalde de San Cristóbal Daniel Ceballos, Sanabria fue golpeado por presos comunes y eso originó la protesta de los opositores. Después, indicó, la policía respondió con gases lacrimógenos y perdigones.


"No tenemos armas, lo que hay es ganas de vivir"

En la mañana de este jueves, Vilca Fernández, un dirigente estudiantil de Mérida preso en El Helicoide, divulgó un audio en el que denunció la llegada de la Guardia Nacional con equipos antimotines y lanzagranadas, y denunció al presidente Nicolás Maduro y al fiscal general nombrado por la Asamblea Constituyente, Tarek William Saab, "de cualquier cosa" que pudiera pasarle a los presos.

"Aquí hay una protesta pacífica que está exigiendo respeto a la justicia y que se garantice el debido proceso, que se traslade a los presos comunes a otros penales, que cesen las torturas en este lugar y que se dé el cierre absoluto a cualquier lugar de tortura. No tenemos armas, lo que hay es muchas ganas de vivir y de que se cumpla la ley", dice en el mensaje.

Según Fernández, son más de 300 presos los que están bajo protesta y que también denuncian las malas condiciones de la prisión.

"Te puedes imaginar en qué condiciones viven. Están hacinados, hay pocos baños, poca agua y no tienen espacios donde tengan exposición al sol", le dijo a Univision Noticias Humberto Prado, del OVP, al explicar que la mayoría de las enfermedades que presentan los reclusos, como hepatitis o tuberculosis, se deben a esa falta de luz.

Uno de los que denunció que hay presos con serios problemas de salud fue el estadounidense Joshua Holt, un mormón acusado de posesión de armas de guerra y presuntos planes para desestabilizar al gobierno de Nicolás Maduro. Según Holt, tanto su esposa, la ecuatoriana Thamara Caleño, como otros presos tienen problemas médicos graves y no los atienden como deben.

Este mismo jueves, la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Heather Nauert, exigió garantizar la "seguridad" de Holt e insistió en el pedido que hizo el encargado de negocios de su país en Venezuela de liberarlo "por razones humanitarias".

Sin embargo, en un mensaje televisado, el constituyente del chavismo Diosdado Cabello aseguró que el estadounidense está detenido por ser el "jefe de espías de Estados Unidos" y, pese a que no se ha presentado ninguna prueba de ello, afirmó que su gobierno no lo liberará.