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La oposición venezolana se fractura y Maduro se fortalece de cara a las presidenciales de 2018

La juramentación de cuatro de los cinco gobernadores opositores ante la Asamblea Constituyente separó de la alianza opositora a uno de sus líderes más importantes. Con elecciones a la vista, el gobierno aprovecha la crisis para ganar una ventaja.
25 Oct 2017 – 5:30 PM EDT

La oposición venezolana se fracturó. Uno de sus mayores líderes, Henrique Capriles Radonski, pidió “construir algo nuevo”, otra coalición a contrarreloj que pueda enfrentar la maquinaria política de Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales y de alcaldes que se celebrarán en 2018.

Capriles –al recordar la escasez de alimentos y medicinas, la inflación que nadie puede costear con los salarios actuales y la diáspora incluso de sus propios líderes– anunció este martes su retiro de la Mesa de Unidad Democrática (MUD). ¿La razón? Cuatro de los cinco gobernadores que ganó la oposición el pasado 15 de octubre, se juramentaron ante la Asamblea Constituyente promovida por el gobierno chavista y a la que los opositores –y más de una docena de gobiernos, incluyendo el de Estados Unidos– han catalogado de “fraudulenta”.

“Lo de ayer (del lunes) creo yo que es una oportunidad (...) de que nosotros vayamos hacia algo nuevo, hacia una refundación, hacia una reorganización; que al final la respuesta de con quién hacerlo pasa por qué nos une, cuáles son las razones por las que nos hemos unido, porque las razones van más allá de un gobierno”, dijo el líder visiblemente molesto. "Los principios se tienen o no se tienen (...) usted tiene moral y dignidad o no la tiene”.

"No voy a ser parte de un sector de la oposición (...) son algunos que están allí, que les tiran un hueso y lo agarran", exclamó casi en grito.

Las fricciones dentro de la coalición opositora no son tema nuevo. Han marcado las relaciones y decisiones de sus líderes en distintos momentos políticos desde su fundación en 2008. Incluso los dirigentes han salido en ruedas de prensa por separado a sentar sus posturas, como ocurrió con ‘La Salida’, la propuesta casi en solitario del encarcelado opositor Leopoldo López para presionar la renuncia del recién electo presidente Maduro en 2014, y que fue apoyada solo por un grupo de la coalición.

Este martes, la fractura se completó. Capriles condicionó su regreso a la Unidad al retiro de Henry Ramos Allup, dirigente de uno de los principales partidos de la coalición (Acción Democrática) y al que pertenecen los cuatro gobernadores que se juramentaron. Ramos, por su parte, se deslindó de las acciones de sus gobernadores y aseguró que habían quedado “autoexcluidos” de la organización.

Pero Capriles lo acusó de “lavarse las manos” y le recriminó que en AD “no se mueve ni una hoja” sin su aprobación.

Y mientras los líderes de la MUD se recriminaban lo ocurrido, Maduro celebraba la juramentación de los cuatro gobernadores opositores y catalogaba el acto como un esperado reconocimiento a su Constituyente.

“A ganar otra vez”

Ni las presidenciales ni las municipales tiene fecha aún. Solo se sabe que serán en 2018 y Maduro –cuya gestión tiene 80% de rechazo dada la crisis– ya se prepara.

"Mientras ellos andan en su zafarrancho, divisionismo y aguijonéandose con el odio, nosotros trabajemos (...) A ganar otra vez”, dijo el martes el presidente al reunirse con los cuatro gobernadores que reavivaron las discordias.

Y estos dos procesos electorales también son vistos con recelo por los opositores, que desconfían del Consejo Nacional Electoral por considerarlo un brazo del gobierno chavista. El partido de Leopoldo López, Voluntad Popular –uno de los que más votos ha ganado en las últimas elecciones–, aseguró que no propondrá candidatos mientras no se designen nuevas autoridades en este ente.

“Terminaron de decirnos que aunque lográsemos tener las mejores condiciones electorales, la participación total y ganar las municipales, los alcaldes que participen tendrían que arrodillarse ante la Constituyente. Por eso, nosotros de antemano informamos que Voluntad Popular no va a participar en ese proceso”, señaló Freddy Guevara, representante de esa agrupación política. “Bajo estas condiciones electorales no podemos continuar haciendo la farsa al régimen”.

Y no son solo las cabezas de la oposición las que dudan de la imparcialidad del árbitro electoral. Son también los ciudadanos de a pie, quienes, tras la juramentación de los cuatro alcaldes, perdieron la fe incluso en sus propios líderes.

“Nos sentimos traicionados”, dijo a la agencia Reuters Manuel Melo, un joven de 21 años que perdió un riñon tras recibir el impacto del chorro de agua del vehículo antimotines de la militar Guardia Nacional en una de las protestas que sacudieron al país entre abril y junio. “La MUD está jugando al mismo juego del Gobierno. Nos sacan a las calles y nos manejan a su antojo. El primer error es seguir a la MUD”.

El desánimo se contagia entre los venezolanos desde que se impuso la Constituyente de Maduro y la diáspora avanza.

Javier Lara, un estudiante de 18 años que presenció la muerte de un compañero durante las manifestaciones opositoras, dijo a Reuters haber quedado sin fuerzas. "Me siento desanimado porque tantas protestas y todo quedó igual con estas elecciones". Para él, sus líderes opositores "son unos vendidos".

En fotos: Los nuevos funcionarios venezolanos sancionados por EEUU antes de la elección por la constituyente

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