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EEUU insta a Nicaragua a evitar el camino de Venezuela y reiniciar las negociaciones

Ante la insistencia de Washington, miembros del Consejo de Seguridad de la ONU recibieron información sobre la situación en Nicaragua. "Ningún país quiere ser otra Venezuela", dijo el representante de la OEA, Gonzalo Koncke.
5 Sep 2018 – 7:49 PM EDT

Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos (OEA) advirtieron el miércoles al Consejo de Seguridad de la ONU que Nicaragua es una amenaza para la estabilidad internacional y que está yendo por el mismo camino que condujo a un éxodo masivo de personas en Venezuela.

"Algo tiene que pasar", dijo Nikki Haley, embajadora de Estados Unidos en la ONU. "No podemos esperar... nuestro trabajo no es solo paz y seguridad, nuestro trabajo es la prevención".

Haley estaba hablando después de convocar a una reunión del Consejo de Seguridad el miércoles para abordar la violenta represión del gobierno nicaragüense contra las protestas de estudiantes y opositores que ha resultado en la muerte de más de 300 personas desde mediados de abril.

Dijo que esperaba que la reunión diera a la OEA "la fortaleza que necesita" para continuar su papel de mediador regional y dar voz a las demandas del pueblo nicaragüense de elecciones anticipadas para sacar al presidente Daniel Ortega. Su mensaje fue rechazado por Rusia, China y Bolivia, quienes argumentan que otros países no deben interferir en los asuntos internos de otros, un argumento común de regímenes antidemocráticos.

"No se puede escuchar el sufrimiento de la gente y decir que está bien, no es asunto tuyo", insistió Haley. "Hemos escuchado eso desde Venezuela... ahora lo estamos escuchando desde Nicaragua" agregó. Haley insistió que "dejó de ser un problema de Nicaragua" cuando miles de personas comenzaron a abandonar el país, como también fue el caso en Venezuela.

"Se convierte en un problema para todos cuando no se puede cuidar a las personas que están en su país. Ese es el papel del Consejo de Seguridad", agregó.

Ortega ha defendido la represión del gobierno, llamando a los manifestantes "terroristas" que trabajan en coordinación con intereses extranjeros y que estaban tratando de derrocar al gobierno sandinista. Ortega señala la muerte de 22 agentes de policía como prueba de que las protestas no fueron pacíficas.

Nicaragua expulsó la semana pasada a un equipo de derechos humanos de las Naciones Unidas, solo dos días después de que publicara un informe que detalla la represión, tortura y abuso a manifestantes por parte del gobierno.

El activista de derechos humanos Félix Maradiaga, quien fue invitado por Haley para dirigirse al Consejo de Seguridad, dijo a los periodistas después de la reunión que las pruebas en la calle contradecían las sugerencias de intervención extranjera. La oposición a Ortega estaba siendo dirigida por estudiantes pobres en universidades públicas, así como progresistas y feministas, dijo. "Son antiguos sandinistas que en un momento creyeron en el régimen de Ortega", dijo. "Esto no se trata de ideología o partidos políticos", agregó.


"Nicaragua es una bomba de tiempo"


Al decir que Nicaragua ha "agotado" todas las opciones internas, Maradiaga instó a que se ejerza presión internacional sobre el gobierno de Ortega para restaurar las negociaciones y celebrar elecciones anticipadas. "Nicaragua puede convertirse en un caso de estudio sobre cómo se puede prevenir un conflicto regional importante porque Nicaragua es una bomba de tiempo", dijo Maradiaga.

En julio, Ortega también rompió negociaciones con una Alianza Cívica de oposición, mediada por la Iglesia Católica, y desde entonces ha insistido firmemente en mantenerse en el poder hasta que termine su mandato en 2021.

Estados Unidos y la oficina del secretario general de la OEA respaldaron el apoyo a las elecciones anticipadas del próximo año para poner fin al gobierno de Ortega.

"Cuando tensiones como esta son tan altas y la violencia se produce de tal manera que mata a más de 300 personas, es necesario devolver el poder al pueblo para que decida", dijo Gonzalo Koncke, jefe de Gabinete de la Secretaría General de la OEA, quien también fue invitado a dirigirse al Consejo de Seguridad. La democracia es "obligatoria" para todos los miembros de la OEA y los abusos contra los derechos humanos y las violaciones de la democracia son "algo que no podemos aceptar en las Américas", agregó Kocke.

Nicaragua tiene dos caminos para elegir, una negociación o un estilo venezolano que terminara en más inestabilidad, dijo Koncke, antes de agregar: "Ningún país quiere ser otra Venezuela".

En fotos: Las pancartas y los símbolos de los manifestantes en Nicaragua

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