Díaz-Canel asume la Presidencia de Cuba: "No habrá espacio para quienes quieran restaurar el sistema capitalista"

El hasta ahora primer vicepresidente del país fue ratificado con el 99.83% de los votos de la Asamblea Nacional del Poder Popular. En su primera intervención prometió "la continuidad de la revolución”. El ya expresidente Raúl Castro anunció que Díaz-Canel también lo sustituirá al frente del Partido Comunista a partir de 2021.
19 Abr 2018 – 9:17 AM EDT

Miguel Díaz-Canel, hasta ahora primer vicepresidente del Gobierno, fue elegido este jueves presidente de Cuba por la Asamblea Nacional en sustitución del general Raúl Castro, quien se retira del poder tras doce años liderando el país, aunque seguirá al frente del Partido Comunista.

Díaz-Canel, quien fue ratificado con el 99.83 por ciento de los votos de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral), sustituirá también a Raúl Castro como primer secretario del Partido Comunista, el único legal en la isla, cuando el ya expresidente deje ese cargo en 2021.


"Miguel Mario Díaz- Canel, de 57 años, fue electo presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de la República de Cuba por la recién constituida Asamblea Nacional del Poder Popular en su Novena Legislatura, que sesiona desde este miércoles en el Palacio de Convenciones de La Habana", informó el blog oficialista Cubadebate.

El presidente del parlamento cubano, Esteban Lazo, anunció así su nombramiento: "Desde este momento usted es el presidente de los Consejos de Estado y de ministros de Cuba". Tras la confirmación, el ya presidente subió al estrado donde realizó una intervención para agradecer su elección y en la que defendió que “el mandato dado por el pueblo a esta legislatura es la continuidad de la revolución en un momento histórico crucial, que estará marcado por todo lo que debemos avanzar en la actualización del modelo económico".


Un mensaje: continuidad

"No habrá espacio para quienes quieran restaurar el sistema capitalista", dijo Díaz Canel. "Seremos fieles al legado de Fidel Castro, líder histórico de la Revolución y también al ejemplo, valor y enseñanzas de Raúl Castro, líder actual del proceso revolucionario".


"El mandato dado por el pueblo a esta legislatura es la continuidad de la revolución", dijo Díaz-Canel. " No hay espacio para una transición que desconozca o destruya los logros de la revolución cubana", subrayó y prometió defender al país del capitalismo, al que acusó de lanzar numerosos ataques contra la isla.

También realizó una alabanza al trabajo de Raúl Castro de los últimos años y llegó a recalcar que él "se mantiene por méritos propios al frente de la vanguardia política".


Igualmente, defendió que la revolución cubana sigue siendo "verde olivo", en referencia al color militar con el que se ha identificado al gobierno cubano. En todo caso, apuntó que "la revolución cubana sigue verde olivo dispuesta a todos los combates: el primero para vencer nuestras propias indisciplinas, errores e imperfecciones y al mismo tiempo para avanzar sin prisa, pero sin pausa".

El ya expresidente Raúl Castro también dio un discurso ante la cámara parlamentaria y dijo confiar en el "éxito absoluto" de su sucesor en el cargo por las "virtudes, experiencia y dedicación al trabajo" que ha mostrado desde los comienzos de su trayectoria política.

El primer secretario del Partido Comunista definió a Díaz Canel como "el mejor" y "el único superviviente" de un grupo de jóvenes dirigentes a los que la cúpula cubana decidió preparar para que llegaran a ocupar altos cargos.

En su discurso de despedida ante el Parlamento, Castro anunció también que en el primer periodo de sesiones de la nueva Asamblea, el próximo mes de julio, se propondrá la creación de una comisión de diputados para redactar el proyecto de reforma de la actual Constitución.

Además, reconoció que las leves reformas económicas y sociales impulsadas durante su gobierno no habían tenido el efecto esperado. "Pensábamos que a estas alturas habríamos avanzado más, que ya tendríamos, si no resueltos los problemas, bien organizado todo, bien planificado y en proceso de ejecución, con diferentes grados de desarrollo", dijo el expresidente.


A sus 57 años, Miguel Díaz-Canel fue propuesto el miércoles como único candidato para sustituir a Raúl Castro y se convirtió en el primer hombre nacido después de la revolución cubana que gobierna la isla. Sin tener formación militar como la mayoría de la cúpula en el poder, este ingeniero civil pasó de ser un líder provincial de aspecto rockero a un dirigente de primera línea cercano a Raúl Castro.

Alejado del ambiente militar

Díaz-Canel es ingeniero electrónico, graduado en la universidad de su provincia natal Villa Clara, pero su carrera nunca ha estado apegada a la ciencia, sino a la política. Es un dirigente gestado en las entrañas de la pirámide formativa cubana de cuadros del Partido Comunista.

Aunque el vicepresidente cubano no se formó en un ambiente militar como la inmensa mayoría de la cúpula del poder de la isla, sí se ha vestido de verde olivo alguna vez. Cuando en 1982 terminó sus estudios en la Universidad Marta Abreu, pasó a desempeñarse profesionalmente en las filas de una unidad de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en las que estuvo tres años.

Luego Díaz-Canel regresó a las aulas universitarias como profesor y allí fue como comenzó a gestar su ascenso en la política. A finales de la década de los 1980, alternó las aulas con la militancia y se convirtió en uno de los rostros de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) de la provincia de Villa Clara.

En 1994, ya en las filas del PCC, a Díaz-Canel le encomendaron desde el comité central el cargo de primer secretario provincial del partido de Villa Clara, una especie de alcaldía. Y es ahí donde Cuba conoce al aquel entonces joven y prometedor político.


La imagen de Díaz-Canel r ompió con los estereotipos de los dirigentes cubanos de la época. Tenía una melena larga que le daba aspecto de rockero y vestía en jeans y camisetas deportivas. La isla, adaptada a la seriedad de los uniformes militares bien planchados, se sorprendió al presenciar la percha desenfadada del apuesto jovenzuelo.

Del PCC de Villa Clara, Díaz-Canel pasó en 2003 por petición del comité central y el buró político a dirigir Holguín. En la provincia del oriente norte, el dirigente no tuvo la trascendencia que había alcanzado anteriormente, pero definitivamente ya estaba en el radar de los Castros como una de las nuevas promesas en las que se podía confiar para el recambio generacional que biológicamente tocaba a la puerta en la isla.

Así, en 2009 Raúl Castro le entregó el Ministerio de Educación Superior a Díaz-Canel, quien estuvo como ministro hasta 2012. En ese período el ministerio implementó una serie de reformas impulsadas por Díaz-Canel que tenían como propósito elevar la ideología socialista en las universidades cubanas.

El 24 de febrero de 2013, Miguel Díaz-Canel se convirtió en el primer vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros de Cuba y poco tiempo después en el único cubano que ha osado sentarse en el buró político con una tablet en sus manos.

En fotos: Miguel Díaz-Canel, el civil que sustituye a Raúl Castro en la presidencia de Cuba

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