Cómo un trágico accidente de bus en Ecuador revela la estrategia de los nuevos narcos colombianos

Las autoridades ecuatorianas informaron que el bus turístico accidentado cerca de Quito esta semana iba cargado de marihuana. El trágico accidente, en el que murieron 24 personas, puso el foco sobre la nueva estrategia por la que los narcos de Colombia miran hacia el sur de la región y mueven la droga a través de la frontera con Ecuador.
19 Ago 2018 – 2:25 PM EDT

BOGOTÁ, Colombia. - Detrás de la tragedia había un delito. Entre los restos de chatarra del autobús accidentado en la madrugada del pasado martes cerca de Quito, la policía ecuatoriana encontró 579 kilos de marihuana.

La droga estaba camuflada bajo los asientos donde viajaban decenas de personas que habían emprendido el viaje en Cali y otras ciudades de Colombia y que, según la declaración de algunos familiares, habían aceptado participar en una excusión turística pagada.

El viaje acabó en tragedia cuando el autobús colisionó con una camioneta en la vía Pifo-Papallacta, en un accidente que se cobró la vida de 24 personas (la mayoría colombianos y venezolanos) y dejó a otras 19 heridas. Días después, se produjo el hallazgo de la droga.

"Es más de media tonelada (de marihuana), lo cual, lo cual significa 1,274,000 dosis, lo cual en el mercado ascendería a más de 1.7 millones de dólares", afirmó en declaraciones a la prensa el general Carlos Alulema, director de la policía antinarcóticos de Ecuador.

En fotos: colombianos y venezolanos entre las 24 víctimas del accidente de autobús en Ecuador

Loading
Cargando galería


Cambio en las rutas de la droga

El accidente revela una tendencia que se lleva presentando en los últimos años. Las rutas de la droga que sale de Colombia, el mayor productor de cocaína del mundo, han cambiado. El destino de los grupos mafiosos que controlan el negocio ya no es sólo Estados Unidos a través del paso por Panamá, sino ahora también el sur del continente. La frontera con Ecuador, una zona selvática y difícil de vigilar para las autoridades, se ha convertido en una de las vías más utilizadas para mover las mercancías ilegales.

"Es transportada en carros particulares o de servicio público con compartimientos de doble fondo o caletas que salen del interior de Colombia hacia Pasto e Ipiales, en el departamento de Nariño. De allí cruzan hacia la capital ecuatoriana en Quito y al puerto de Guayaquil", explica a Univision Noticias una fuente policial de la Dirección de Antinarcóticos de Colombia que ha identificado 32 pasos fronterizos ilegales para pasar la droga hacia el país vecino.


"Los colombianos han cedido a los mexicanos el mayor mercado mundial: Estados Unidos. Esto no es señal de debilidad, sino más bien una sabia medida mercantil", explica la organización independiente Insight Crime en una investigación en la que habla de una nueva generación de narcotraficantes en Colombia, a la que bautiza como 'Los Invisibles' por sus nuevas estrategias basadas en pasar desapercibidos y reducir al máximo el uso de la violencia.

El mercado de Estados Unidos se ha vuelto demasiado arriesgado para las mafias colombianas que temen la extradición. Por eso se han enfocado en mover las drogas hacia el sur y desde allá intentar conectar con Europa, China o Australia, donde los precios que se pagan en la calle por sustancias ilegales como la cocaína son hasta cinco veces más caros.

Nariño y otras regiones del suroeste de Colombia como Putumayo, ambas limítrofes con Ecuador, están a la cabeza en la producción de coca. En este área, y aprovechando el paso fronterizo, se dan otros negocios al margen de la ley como la trata de personas, el tráfico de órganos y de armas y el contrabando de distintas mercancías. La dolarización de la economía ecuatoriana facilita el lavado de dinero conseguido a través de estas actividades.

El nuevo mapa del narcotráfico

La retirada de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tras el acuerdo de paz firmado con el gobierno colombiano a finales de 2016 ha provocado una reordenación de las mafias que controlan en Colombia el narcotráfico. Los ingresos de esta guerrilla por el tráfico de drogas eran de 1,000 millones de dólares anuales hasta su desaparición como grupo armado, según el último informe de 2017 de UNODC, la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito.

Este nuevo mapa del narcotráfico está provocando unos índices de inseguridad y violencia hasta ahora desconocidos en Ecuador. La aparición de grupos armados ilegales en la región de frontera con Colombia como el comandado por alias Guacho, un disidente de las FARC que se ha convertido en uno de los hombres más buscados por las fuerzas de seguridad de ambos países , está causando el terror entre la población local.

Entre 2013 y 2015, un periodo que coincide con las negociaciones de paz entre el anterior gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, se registró un aumento de cultivo de coca en el mundo en un 30% tras una prolongada bajada según datos de la ONU. La subida se debe en gran parte al crecimiento registrado en Colombia, donde en 2017 se alcanzó la cifra de 180,000 hectáreas cultivadas con hoja de coca, el nivel más alto en casi dos décadas.

Alarma en Estados Unidos

La alarma por el aumento en la producción de coca ha llegado hasta Estados Unidos, donde el presidente Donald Trump quiere aprovechar la llegada del nuevo inquilino al Palacio de Nariño, el conservador Iván Duque, para retomar la colaboración en la lucha contra las drogas. Entre sus estrategias está la de recuperar técnicas que fueron prohibidas por Santos como la fumigación con glifosato, un químico que también es nocivo para las personas.

Analistas especializados en temas de violencia y narcotráfico apuntan a varias razones que explican esta nueva realidad del mercado de las drogas en Colombia. Entre ellas influye la crisis en la vecina Venezuela, la corrupción que ha hecho metástasis extendiéndose por países del sur de América como Ecuador, Perú y Brasil y la ausencia de una política común y decidida en la región para afrontar el problema.

“El colapso de Venezuela y la criminalización del régimen chavista bajo la administración Nicolás Maduro tiene enormes implicaciones para la dinámica criminal en Colombia”, explican desde Insight Crime. “La frontera colombo-venezolana es actualmente una de las regiones con mayor criminalidad en Latinoamérica. Desde allí se generan cientos de millones de dólares, producidos por múltiples economías criminales, y allí prosperan varios grupos delictivos”.

Este organismo explica que la esquina noreste de Colombia que conecta con Venezuela es otro de los focos donde se están reorganizando los nuevos narcos y calcula que cada año se podrían estar introduciendo al país vecino más de 400 toneladas de cocaína. En la investigación 'Colombia y Venezuela: siameses criminales' habla de una "simbiosis cada vez mayor" entre grupos mafiosos de ambos países. Entre las causas señala la ruptura de relaciones entre ambos gobiernos que dificulta la lucha coordinada para combatir a las bandas armadas que operan en la frontera, además del reclutamiento de venezolanos por grupos como la guerrilla del ELN.

Las nuevas mafias de la droga también se ven favorecidas, según esta fundación independiente, por “la falta de directrices desde Washington, junto a las fricciones que Trump ha causado con aliados antinarcóticos claves como México y Colombia”.


Publicidad