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Proceso de Paz

Acuerdo de paz: líder de las FARC pide perdón a los colombianos por el dolor causado

El presidente Juan Manuel Santos y el jefe de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, ‘Timochenko’, sellan el acuerdo al que llegaron tras cuatro años de negociaciones en una histórica cita a la que acuden desde las víctimas del conflicto hasta presidentes, figuras públicas y periodistas de diferentes países.
26 Sep 2016 – 6:30 PM EDT

"En nombre de las FARC-EP ofrezco sinceramente perdón a todas las víctimas del conflicto por todo el dolor que hayamos podido causar en esta guerra". La frase fue pronunciada por el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño, durante la firma del acuerdo definitivo de paz alcanzado por el gobierno colombiano y esta guerrilla tras 52 años de conflicto y cuatro años de negociaciones.

"Que nadie dude que vamos a la política sin armas. Preparémonos para desarmar las mentes y los corazones", dijo Londoño en nombre de las FARC y como respuesta a quienes dudan que la guerrilla cumpla con su palabra.

Minutos antes y con un balígrafo –una bala de ametralladora convertida en bolígrafo–, el presidente colombiano Juan Manuel Santos y Londoño, alias 'Timochenko' firmaron el pacto definitivo de paz lograda en agosto pasado. La ceremonia, que se llevó a cabo en la Plaza de Banderas del Centro de Convenciones Julio César Turbay Ayala de Cartagena, comenzó con un homenaje a las ocho millones de víctimas que dejó la guerra. Al evento asistieron el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, 15 mandatarios extranjeros y unos 2,500 invitados.

El final del discurso de 'Timochenko' fue interrupido por el estruendo que causó el vuelo inesperado de un avión de combate sobre la plaza. El guerrillero paró en seco y miró al cielo con sorpresa. Y segundos más tarde continuó: "Al menos esta vez venían a saludar la paz y no a descargar bombas".


"Efectivamente, esos aviones eran un saludo a la paz", replicó el presidente Juan Manuel Santos al tomar la palabra. "Lo que firmamos hoy luego de años de negociación es una declaración del pueblo colombiano ante el mundo de que nos cansamos de la guerra", agregó el mandatario, y los asistentes le acompañaron con un coro: "No más guerra / No más guerra".

"Les doy la bienvenida a la democracia", dijo Santos a los guerrilleros del secretariado de las FARC, sentados en el extremo derecho de la tarima. "Cambiar las balas por los votos, las armas por la ideas, es la decisión más inteligente que puede tomar un grupo subversivo", continuó el presidente colombiano.


Para que la paz sea una realidad, este acuerdo debe ser refrendado por los colombianos en el plebiscito convocado para el próximo domingo 2 de octubre, donde los electores responderán a la siguente pregunta: "¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?".

Según lo establece la legislación colombiana, serán necesarios 4.5 millones de votos a favor del 'Sí' para que los acuerdos reciban el respaldo popular. Las condiciones acordadas por las partes para lograr la paz polarizan las posiciones en Colombia, como muestra una encuesta publicada el pasado viernes por Caracol Radio según la cual 54% de los colombianos dice que votaría por el Sí.


El acuerdo es el resultado de seis años de conversaciones: durante los dos primeros, éstas se desarrollaron en forma secreta y durante los cuatro últimos, en el marco de una negociación que comenzó en octubre de 2012 Noruega y que se traladó a La Habana un mes más tarde. El diálogo culminó el pasado 24 agosto, cuando ambas partes anunciaron el acuerdo definitivo.

El documento recoge cinco grandes temas: la política agraria, la participación política, las drogas ilícitas, las víctimas y el cese al fuego bilateral definitivo. Este último punto incluye la entrega de las armas por parte de las FARC, en un proceso de tres meses que supervisará una misión internacional, con respaldo de la ONU. Además el texto contiene el mecanismo para ratificar lo pactado.

De ratificarse, Colombia daría por cerrado el conflicto armado más antiguo de la región pero todavía está activa la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN), que anunció un cese al fuego mientras los jefes de Estado llegaban a Cartagena y con la que podrían abrir un nuevo proceso de paz.

Horas antes de firmarse el acuerdo, la Unión Europea excluyó a la guerrilla de las FARC de su lista de organizaciones terroristas, una decisión que le permitirá apoyar el posconflicto en Colombia tras la firma del acuerdo de paz.

Generosidad de las víctimas
A pocas horas de la firma de la paz, el presidente de Colombia aseguró a Univisión que en lo que más piensa es en las víctimas del conflicto.

"Las víctimas me han dado esa gran lección de vida que ellas tienen una gran compasión, en el sentido en que no quieren que otros sufran lo que ellas han sufrido", señaló Santos.

La confrontación ha dejado a lo largo de su desarrollo 8,190,451 víctimas directas: 7,453,892 de desplazados; 278,723 homicidios; 47,449 desaparecidos y 29,644 de secuestrados.

Jornada de paz

Desde la mañana, cientos de personas participaron en los últimos preparativos del histórico momento. El ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, informó que 2,700 miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía fueron desplegados para garantizar la seguridad.


El presidente colombiano comenzó la jornada con un homenaje a las Fuerzas Armadas en la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla y una misa que ofició el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, en la Iglesia de San Pedro Claver. Santos ofreció después un almuerzo a los mandatarios viajaron a Cartagena de Indias para ser testigos del fin del conflicto con la guerrilla.

15 mandatarios, 27 cancilleres

Los primeros mandatarios en llegar a Cartagena, el domingo, fueron el presidente de Cuba, Raúl Castro, que acogió los diálogos de paz durante cuatro años, seguido de su homólogo de El Salvador, el excomandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén.

"El día de mañana, Colombia es el centro de la paz del mundo, un mundo amenazado", dijo Castro a su llegada al aeropuerto 'Rafael Núñez' en Cartagena. "Colombia genera esperanza para el mundo", agregó el mandatario al subrayar que "América Latina debe ser una zona de paz".


A su llegada, la presidenta chilena Michelle Bachelet instó a los colombianos a respaldar el acuerdo.Chile, junto con Venezuela, fue otro de los países de la región que acompañó el proceso desde el principio.

"Gracias a la voluntad de diálogo y de llegar a acuerdos es que el día de mañana se podrá firmar este acuerdo que abre la tremenda oportunidad para Colombia de poder vivir en paz, tranquila y en desarrollo inclusivo", señaló el domingo.

Además de ellos, fueron testigos de la firma del acuerdo, entre otros, el rey Juan Carlos I y el expresidente del Gobierno español Felipe González; los presidentes de México, Enrique Peña Nieto; Perú, Pedro Pablo Kuczynski, y de Guatemala, Jimmy Morales, y el secretario de Estado de EEUU, John Kerry.


A la ciudad también viajaron los protagonistas colombianos de la guerra y de la paz. El mismo domingo llegó el general Oscar Naranjo, quien durante años luchó contra la guerrilla y formó parte del equipo negociador.

"Anclarse en los odios, en los rencores para nada permite que una sociedad dé pasos para adelante y tenga oportunidad de sepultar para siempre el conflicto armado", dijo Naranjo en declaraciones a Univision.

También estuvieron presentes algunos líderes guerrilleros como Pablo Catatumbo, Iván Márquez, Pastor Álape, Jesús Santrich y Henry Castellanos, alias 'Romaña'.


En desacuerdo

Entre los ausentes se contó el director para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, quien cuestionó los beneficios jurídicos que otorga el acuerdo de paz.

"Discrepamos con que los responsables de crímenes de guerra y de lesa humanidad puedan evitar pasar siquiera un solo día en prisión si confiesan sus delitos", dijo Vivanco en entrevista con la revista Semana divulgada el sábado.

Según Vivanco, los beneficios acordados con la organización rebelde se pueden extender "a los agentes del Estado" involucrados en asesinatos extrajudiciales.

El expresidente Álvaro Uribe, principal opositor al acuerdo de paz, calificó este sábado como un show la ceremonia de la firma del acuerdo, y en un comunicado dijo a los integrantes de la comunidad internacional que asistirán "a avalar una amnistía al narcotráfico y una amnistía disfrazada a otros delitos atroces".

ELN cesará acciones

En la víspera de la firma de la paz entre las FARC y el gobierno, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) –la segunda guerrilla de Colombia–anunció el cese de sus acciones ofensivas en los próximos días para "facilitar la participación" ciudadana en el plebiscito sobre el acuerdo de paz con las FARC, convocado para el 2 de octubre.

"Nuestra disposición es que no haya un accionar ofensivo del ELN en esos días del plebiscito para facilitar la participación de la gente", dijo el comandante del ELN, Pablo Beltrán, en una entrevista con la radio Nacional Patria Libre, emisora oficial de esta guerrilla.

El grupo rebelde indicó que detendrían sus acciones ofensivas desde este domingo, aunque se reservó la posibilidad de responder ante posibles ataques en su contra, informó AFP.


En fotos: Cómo se ven las guerrilleras de las FARC sin el uniforme

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