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HRW denunció que paramilitares colombianos siguen comentiendo atrocidades

HRW denunció que paramilitares colombianos siguen comentiendo atrocidades

Human Rights Watch subrayó que los paramilitares siguen cometiendo graves atrocidades contra los civiles en Colombia.

Masacres y violaciones

BOGOTA - La Organización No Gubernamental Human Rights Watch (HRW) subrayó el miércoles que los paramilitares que surgieron tras la desmovilización de las temidas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), entre 2003 y 2006, siguen cometiendo graves atrocidades contra los civiles en este país, pero el gobierno del presidente Alvaro Uribe rechazó las acusaciones.Durante la presentación en Bogotá del informe "Herederos de los Paramilitares. La nueva cara de la violencia en Colombia", el director de HRW para las Américas, José Miguel Vivanco, señaló que esos abusos son "generalizados".

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"Los grupos sucesores (de las AUC) comenten habitualmente masacres, ejecuciones, desplazamientos forzados, violaciones sexuales y extorsión, y generan un clima amenazante en las comunidades que están bajo su influencia", asegura el documento de 126 páginas, que fue elaborado tras dos años de investigaciones sobre el terreno.

Vivanco dijo que "independientemente de cómo se llamen a estos grupos -paramilitares, bandas criminales u otra denominación- no debe minimizarse el impacto que tienen actualmente para los derechos humanos en Colombia".

Nuevos grupos criminales

"Al igual que los paramilitares, estos grupos sucesores comenten gravísimas atrocidades y deben ser detenidos", afirmó el director de esta ONG con sede en Washington.

HRW determina que los nuevos grupos criminales actúan en 24 de los 32 departamentos del país, con especial énfasis en la ciudad de Medellín (noroeste), la región del Urabá, en el norteño departamento del Chocó, y en los departamentos del Meta (centro) y Nariño (suroeste).

"Las cifras más conservadoras, usadas por la Policía Nacional de Colombia, indican que los grupos cuentan con más de 4 mil miembros", según el informe.

Asimismo asegura que "reclutan activamente a nuevos miembros y, pese a la captura de algunos de sus jefes, actúan con rapidez para reemplazar a estos mandos y ampliar sus zonas de operación".

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Exigen seguridad

Human Rights Watch recuerda que "el Gobierno tiene obligaciones jurídicas de proteger a los civiles frente a las agresiones, prevenir abusos y garantizar justicia".

Pero advierte de que "el Gobierno no ha asegurado que las unidades de policía encargadas de combatir a estos grupos ni los fiscales responsables de investigarlos cuenten con recursos adecuados".

"El Gobierno de (Álvaro) Uribe no ha abordado el surgimiento de los grupos sucesores con la seriedad que amerita este problema", manifestó Vivanco.

Gobierno se defiende

El ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva, rechazó y calificó de "mentira" un informe de Human Rights Watch (HRW), en el que la organización no gubernamental denunció "graves violaciones" a los derechos humanos por grupos "herederos" de paramilitares.

"Es un informe que no se basa en la realidad. No tiene información sino especulaciones, son generalidades que cuando uno las confronta con los hechos nunca son capaces de demostrarlo", dijo Silva a periodistas.

"Eso es una mentira", agregó.

Según HRW, en 24 de los 32 departamentos (provincias) de Colombia operan al menos ocho grupos sucesores de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) que se desmovilizaron entre 2003 y 2006.

Estos grupos serían los principales responsables de "abusos graves y generalizados" contra la población civil, los defensores de derechos humanos y los dirigentes sindicales, según HRW.

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El director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco, sostuvo que en los grupos sucesores, que las autoridades colombianas llaman "nuevas bandas criminales", "casi todos sus líderes eran mandos medios de la AUC que no se desmovilizaron o cometieron fraude con ese proceso".

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