John McCain organizó su propio funeral para mandar un mensaje a EEUU

Desde las ceremonias en Arizona hasta las de Washington DC, el senador pensó cada detalle de sus exequias. Dejó fuera de todo al presidente Donald Trump con una razón en mente.
1 Sep 2018 – 9:07 PM EDT

WASHINGTON, DC .- Parado a las afueras del Capitolio de Washington DC, Reggie Regrut no lamenta la ausencia de Donald Trump en los funerales de John McCain. De hecho, la agradece. No lo oculta.

“POW (Prisionero de Guerra) McCain, héroe. Trump cobarde”, se lee en el cartel que Regrut, un veterano del Ejército, se trajo desde Nueva Jersey para expresar sus respetos al senador y su rechazo al presidente en los dos días de ceremonias públicas, primero en el Congreso y luego en la catedral nacional.


Trump no solo ha estado ausente de las exequias sino que ha estado fuera de Washington DC asistiendo a una mezcla de asuntos de gobierno y promoción para la todavía lejana campaña de reelección.

El senador por Arizona dejó expresamente indicado que no quería que el presidente asistiera. Al fin y al cabo, veía en él la personificación de la política divisionista que tanto criticó en sus últimos años.

En contraste, sus dos predecesores, Barack Obama y George W. Bush, están entre los oradores de la ceremonia fúnebre en honor a McCain que se realizará en la catedral de Washington.

El mensaje que quiso que proyectaran sus funerales es sobre la necesidad de llegar a puntos de entendimiento, superar la canibalización del discurso político imperante que se refuerza todos los días desde la Casa Blanca.


No sorprende que McCain excluyera a Trump, un hombre que ofendió su condición de prisionero de guerra (y la de miles como él) y con quien tenía diferencias ideológicas y de estilo muy profundas.

Resulta más llamativo que quisiera que los dos hombres que frustraron sus aspiraciones presidenciales, y por tanto le impidieran coronar ese pináculo en su carrera política, hayan sido convocados especialmente por el senador para que hablaran en su nombre.

La invitación que les hizo en abril el senador mientras arreglaba su propio funeral parece haber sorprendido a Obama y a Bush, de acuerdo con las versiones de ayudantes de McCain que hablaron con CNN. Ninguno era amigo cercano de él, pero ambos aceptaron inmediatamente.

Con Obama y Bush a la cabeza, la ceremonia en la catedral refuerza el espíritu bipartidista que temporalmente ha prevalecido en Washington desde la muerte del republicano. Los tres expresaron en el pasado, por separado y de distintas maneras, su preocupación por el deterioro del diálogo político de los últimos años, ahora personificado en Trump.

La misma preocupación que dejó plasmada McCain en su último mensaje a los estadounidenses que fue difundido después de su fallecimiento.

Unidad temporal

El viernes ese espíritu fue palpable dentro del Capitolio, con los líderes parlamentarios juntos presentando sus respetos al colega fallecido. Y afuera, entre los miles de personas que hacían fila bajo el furioso sol veraniego de Washington DC para pasar brevemente ante el féretro expuesto en la rotunda de la sede del Congreso, un honor que solo 31 personas han recibido en los casi dos siglos y medio de existencia del país.

A las afuera del Capitolio había demócratas, republicanos e independientes. Había militares activos y veteranos retirados de todas las ramas de las fuerzas armadas. Jóvenes y ancianos. Gente en silla de ruedas. Representantes de poblaciones originarias americanas y hasta hijos de vietnamitas que fueron prisioneros políticos de Vietnam del Norte. Todos hicieron la fila para dar su último adiós a quien consideran un héroe civil y militar.

Mientras iba en su silla de rueda, Khuc Minh Tho, presidenta de la Asociación de Familias Vietnamitas de Prisioneros Políticos, aseguró a Univision Noticias que cada año su organización le enviaba tarjetas el día de su cumpleaños. Lamentaba que el pasado miércoles hubiera sido la última.

Dentrás de ella, un par de jóvenes sostenía carteles en inglés y vietnamita que decían: “Los hijos de los prisioneros políticos vietnamitas nunca olvidaremos al hombre que salvó nuestras vidas: el senador John McCain”.


Un poco más allá, el líder indio sioux Glynn Crooks mostraba los fastos de su indumentaria coronada con 38 plumas de águila dorada y el bastón de mando emplumado que representa a la Nación Dakota.

Me siento honrado de estar aquí hoy simplemente para presentar mis respetos al senador John McCain, un compañero veterano de Vietnam. Yo estaba destacado en Vietnam al mismo tiempo que el senador McCain estaba prisionero en un campo de guerra”, explicó Crooks a Univision Noticias.


Es seguro que todo ese espíritu de unidad en la diversidad que han mostrado políticos y ciudadanos en ocasión del fallecimiento de McCain desaparecerá en lo que se reactive la dinámica política y se entre en el grueso de la campaña para las elecciones de mitad de período para el Congreso.

El martes de la próxima semana con seguridad aflorarán las divisiones de la polarización durante la primera audiencia para la confirmación para magistrado de la Corte Suprema de Brett Kavanaugh. Los demócratas cuestionando la idoneidad del candidato de Trump para el puesto y los republicanos sirviéndoles de escudero en un debate que promete ser más político que técnico.

Pero por al menos este fin de semana, el último oficialmente de las vacaciones de verano, podrá decirse que en el pulso entre Trump y McCain, aunque sea temporalmente, este tuvo la última palabra después de muerto.

En fotos: Congresistas y ciudadanos rinden tributo a John McCain en el Capitolio

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