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Trump reconoce que lo de las “grabaciones” fue un invento para presionar a Comey

Este viernes, en una entrevista con Fox News, el presidente dio una explicación de por qué puso a circular esa versión el 9 de mayo tras despedir al director del FBI, cuando escribió sobre la supuesta existencia de registros de sus convrsaciones.
23 Jun 2017 – 12:34 PM EDT

Al final, parece que no hay registro de las conversaciones entre Donald Trump y el exdirector del FBI James Comey, de acuerdo con la afirmación que hizo el jueves el presidente vía Twitter indicando que no tiene ni conoce de la existencia de unas grabaciones que dos meses atrás él mismo había sugerido que existían.

Este viernes el mandatario explicó un poco más por qué puso a circular esa versión cuando el 9 de mayo, poco después de despedir a Comey, escribió un mensaje en Twitter que para muchos sonó como una amenaza solapada en el que decía: "James Comey más vale que no haya 'cintas' de nuestras conversaciones antes de que empiece a filtrarse a la prensa”.

En una entrevista con el canal de noticias Fox, el presidente aseguró que se refería a la posibilidad de que alguien pudiera haber grabado aquellas conversaciones.

“He estado leyendo sobre esto por los últimos dos meses sobre la seriedad de lo horrible de la situación con la vigilancia en todos lados. Así que nunca sabes qué es lo que hay allí, pero yo no grabé y no tengo ninguna grabación y no grabé”, aseguró Trump.


Entonces el entrevistador hace una pregunta en la que sugiere que quizá el presidente generó ese revuelo sobre las inexistentes grabaciones como una manera de garantizar que Comey ofreciera versiones “honestas” cuando testificara ante el Congreso, una eventualidad que no estaba planteada al momento del tuit presidencial que originó todo el revuelo.

“Bueno, te puedo decir que no fue muy estúpido", respondió el mandatario.

“Cuando él (Comey) descubrió que yo, tú sabes, que quizá podía haber cintas, del gobierno o alguna otra cosa, y quien sabe, yo pienso que su historia puede haber cambiado”, dijo, en lo que parece una insinuación de que el exjefe del FBI planeaba mentir sobre sus encuentros con el presidente.

Según dijo al Comité de Inteligencia del Senado a mediados de mayo, Comey consideró aquel tuit como una amenaza implícita y asegura que fue uno de los motivos que lo llevaron a divulgar información de sus memorandos en los que registraba las conversaciones con el presidente.

En esos recuentos, Comey destacó que el mandatario le pidió “dejar pasar” la investigación a su ex asesor en temas de seguridad nacional, Michael Flynn, quien renunció al conocerse que sostuvo reuniones con funcionarios rusos.

Comités del Congreso que investigan el 'Rusiagate" habían dado un plazo a la Casa Blanca para que entregara cualquier registro que tuviera de las conversaciones con Comey, cuya existencia sugirió el presidente.

Tras dos meses de evasivas sobre la existencia de tales grabaciones, el presidente ofreció el jueves la información de que él no tenía esas "cintas", algo que llevó a muchos a criticar al presidente por mantener un suspenso innecesario sobre un tema tan delicado que, como el mismo Trump ha reconocido, pende como "una nube" sobre su presidencia.


Dudas sobre el investigador especial

En la entrevista con Fox, Trump puso en duda la imparcialidad del investigador especial asignado al llamado ‘Rusiagate’, Robert Mueller, y su equipo, del que dice estar lleno de personas cercanas al Partido Demócrata y a los Clinton.

“Él (Mueller) es muy, muy buen amigo de Comey, lo que es muy preocupante”, afirmó Trump, y aunque no llegó a decir que el investigador especial debía separarse del caso, dejó abierta la posibilidad de despedirlo, algo que en rigor sólo puede hacer el vice fiscal general Rod Roseinstein.

Al final Trump se sumó a la opinión dominante en medios políticos y judiciales estadounidenses al decir que “Robert Mueller es un hombre honorable, y esperemos que salga con una solución honorable”.

De acuerdo con lo que ha venido diciendo desde que empezó la trama del ‘Rusiagate’, esa “solución honorable” sería cerrar la investigación, decir que no hay nada que averiguar, o al menos dejar claro que no hubo colusión de su campaña con los rusos, ni obstrucción de la justicia por su parte.

Los 10 momentos que llevaron a la abrupta salida de James Comey del FBI

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