Política

Qué enseñanza sacan de Alabama los demócratas que puedan usar en las elecciones al Congreso del 2018

Tras el descalabro electoral de 2016, el Partido Demócrata aprovecha el inesperado triunfo de Doug Jones en Alabama, y las victorias previas en Virginia y Nueva Jersey, para afinar sus herramientas y recuperar terreno perdido en el Congreso.

Virginia, Nueva Jersey y ahora Alabama, han sido las tres grandes victorias demócratas de este año. Los tesoros del partido, luego de la devastante derrota en las presidenciales de 2016. Pero aparte de la celebración propia de los comicios, los demócratas están usando los resultados como la base de un mapa político para recuperar el Congreso el próximo año.

El que Doug Jones derrotara a Roy Moore en Alabama demostró que incluso en el corazón del sur profundo y conservador de Estados Unidos, los republicanos son vulnerables.

Los liberales siguen celebrando la victoria de Jones, que les entregó por primera vez en 25 años el escaño de Alabama en ese estado del sur. Tom Pérez, presidente del Comité Nacional Demócrata (DNC) aseguró en una llamada con la prensa este miércoles que la victoria no es excepcional, sino que marca un camino.

“Alabama rechazó a Donald Trump y le está diciendo que sus días se están agotando. El resultado no es una excepción, está mostrando una tendencia”, aseguró Pérez, refiriéndose a los triunfos previos en Virginia y Nueva Jersey, en noviembre pasado.

Por su parte, el líder de la minoría demócrata en el Senado Chuck Schumer atribuyó el triunfo de Jones a la dirección que ha tomado el Partido Republicano desde que Trump llegó a la Casa Blanca.

“La extrema derecha está gobernándolos y están pagando el precio. Roy Moore era un candidato terrible, pero sería un error de los republicanos, desestimar su derrota, sólo atribuyéndolo a su pasado personal”, comentó.

Los demócratas más optimistas creen que los resultados en estos tres estados le están dando un mapa a seguir al partido para recuperar el control del Congreso. Pero no es tan fácil como decirlo en ruedas de prensa.

Rechazo y división

La popularidad del presidente Trump ha bajado enormemente desde que llegó a la Casa Blanca. Según la encuesta Gallup su índice de aprobación no supera el 35% esta semana, comaprado con un, también inusualmente bajo para un nuevo presidente, 44 % que tenía al arrancar su gobierno.

Este miércoles el ex secretario de prensa del presidente George W. Bush, Ari Fleischer, aseguró que los números de Trump están "echando abajo al partido" y advirtió que si el magnate no hace algo, los demócratas "arrazarán en las elecciones legislativas de 2018".

"Candidato del 'establishment' Ed Gillespie, perdió. Candidato 'no-establishment' Roy Moore, perdió. La sola base de POTUS no es suficiente para el GOP para ganar. Demócratas odias más a Trump que lo que lo aman los republicanos. POTUS necesita aumentar su popularidad o la participación demócrata va a matar a los Republicanos en 2018", escribió Fleischer en su cuenta Twitter.


En el caso de Virginia y Alabama Trump dio su apoyo al candidato a gobernador Ed Gillespie y a Moore, respectivamente. Incluso durante los últimos días antes de la elección, el mandatario grabó mensajes automatizados para llamar a los votantes a salir en apoyo de Moore.

"Fue una derrota enorme para Trump. Luego de una elección presidencial tan cercana, en su primer año de gobierno, el mandatario arrastra votos y este no fue el caso", explicó a Univisión Noticias, José Aristimuño, estratega demócrata y presidente de la firma Now Strategies.

Trump ganó Alabama en 2016 con un 62% de los votos.

El Partido Republicano está dividido. Elección tras elección, tuit tras tuit, quedan claras divisiones internas entre el presidente -quien debiera actuar como la cabeza y alma de la coalición- y los líderes en el Congreso.

Descalificativos, críticas y mea culpas han rodeado a los conservadores en medio de una lucha de poder entre moderados y radicales, comandados estos últimos por el ex estratega jefe de la presidencia Steve Bannon.

"Steve Bannon e incluso Trump están tratando de reestructurar el partido republicano. No quieren ver más el centro, quieren que lo domine la extrema derecha", agregó Aristimuño.

En este escenario, inlcuso algunos republicanos destacan cómo resulta complicado coordinar mensajes, estrategias e incluso trabajar en conjunto, cuando cada facción tiene una agenda propia que empujar.

Éxito en los suburbios

Schumer explicó el resultado en Alabama por una mezcla de factores como la alta participación de millenials y de la base demócrata en el estado, sobre todo del voto negro. Pero hubo un elemento que resaltó ante todos: “Los suburbios están volviendo a nosotros”, clamó.

Los votantes en las ciudades de Alabama y en los suburbios de altos ingresos y educados coincidieron en su rechazo a Trump.

En general, en estados conservadores del sur, sólo las ciudades tienden a ser más progresistas y los suburbios conservadores, pero esa regla ya no se aplica, según líderes demócratas como Schumer. En condados como Jefferson, Jones ganó un 68% de los votos, mientras en áreas como Madison logró 57%.

En las elecciones de Virginia y Nueva Jersey ocurrió lo mismo. Sobre todo en el primero -un estado péndulo para la elección presidencial- los suburbios se tiñeron de azul.

El ex jefe de gabinete del actual líder de la mayoría en el Senado, Josh Holmes, insistió en una entrevista tras los resultados de Nueva Jersey y Virginia en noviembre que "nadie puede pretender que esto no es un problema. Los republicanos deben encontrar la manera de energizar a la base que incluye los votantes de Trump pero a la vez convencer a los votantes educados de los suburbios. La mayoría en el Congreso está basada en estos electores, que ahora están abanadonando a los republicanos", dijo.

La votación en Alabama por género y raza
El sorpresivo triunfo del demócrata Doug Jones se debió en gran medida a la movilización de los votantes negros, quienes participaron casi en niveles similares a los de la reelección de Barack Obama en 2014.
El voto write-in parece haberle quitado apoyo al republicano Roy Moore.
Hombres
Mujeres
FUENTE: Edison Research

Votantes afroamericanos

Pérez aseguró que el Partido Demócrata invirtió 1 millón de dólares en Alabama y los enfocó en 'millenials' y afromericanos, algo, a juzgar por los indicadores de las encuestas a boca de urna, tuvo resultados. El presidente del DNC recordó que esos sondeos indican que Jones ganó un 98% del voto de las mujeres afroamericanas.


En el caso de Virginia, una de las claves para el triunfo de Ralph Northam en la gobernación fue la participación de votantes de la comunidad negra. Los afroamericanos registrados en el estado llegan al 20% del total y favorecieron al demócrata en una proporción de 9 a 1.

Encuestas previas a la elección mostraron cómo este grupo indicó grandes niveles de ansiedad racial, luego de los acontecimientos de Charlottesville.

Candidatos malos

Pero según explicó el estratega republicano Alfonso Aguilar a Univisión Noticias, es importante no sacar de proporciones los comicios especiales, como el de Alabama, y las tradiconales elecciones fuera de calendario que realizan Virginia y Nueva Jersey.

“Todas las elecciones son locales y lo cierto es que Moore era un pésimo candidato y las acusaciones de acoso sexual lo hundieron irremediablemente”, comentó.

“Si viéramos esto en las elecciones de 2018 en la Cámara de Representantes, Senado, entonces ya se puede hablar de una tendencia fuerte, pero antes no”, agregó.

Pérez en cambio ha comenzado a elevar las expectativas respecto a lo que pueden lograr los demócratas en las elecciones del próximo año.

"Tenemos una oportunidad real en Nevada, Arizona, Tennessee e incluso en lugares como Utah, hay candidatos increíbles. Podemos ganar la Cámara de Representantes, podemos ganar el Senado", aseguró. Un mensaje que los demócratas están difundiendo en todo el país.