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Joe Biden

Más tarde y con menos gente: por qué el primer mensaje de Biden al Congreso es diferente a todos los demás

La ceremonia comienza a las 09:00 pm hora del este y se desarrolla bajo medidas especiales impuestas por la pandemia. El aforo ha sido limitado a 200 personas, habrá invitados en "modo virtual" y por el gabinete solo asistirán la vicepresidenta Kamala Harris y los secretarios del Departamento de Estado y Defensa.
28 Abr 2021 – 05:38 AM EDT
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El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, hablará este miércoles por primera vez ante el Congreso desde que llegó a la Casa Blanca, donde plasmará el giro radical que ha tomado Estados unidos bajo su conducción, en especial en materia fiscal y de salud.

Pero también será un discurso diferente en la forma al que hemos visto anteriormente. La pandemia nuevamente vuelve a imponer el formato de los actos que solían ser masivos y donde la seguridad se limitaba únicamente a asegurar un perímetro limpio de armas.

Los discursos presidenciales en el Capitolio históricamente se han caracterizado por la pompa y la solemnidad y son una tradición muy importante en la política estadounidense, pero este año, la ceremonia que comienza a las 09:00 hora del este, se desarrolla bajo medidas especiales.

En lugar de las 1,600 personas que suelen asistir a un evento de esta magnitud y significado, el aforo ha sido limitado a 200 personas.

Al mismo tiempo legisladores fueron instados a proponer una lista de invitados, pero "virtual".

El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, será el único alto representante del máximo tribunal presente durante el acto.

Quien logró otro cupo al discurso de Biden fue el secretario del Departamento de Estado, Antony Blinken y el del Pentágono, Lloyd Austin, pero el resto del gabinete deberá mirar el discurso por televisión.

Con la pandemia no será necesario elegir al "sucesor designado", una tradición según la cual un miembro del gabinete permanecía oculto, para que si el edificio sufre un ataque pueda haber una continuidad del gobierno.

Otra novedad, pero no relacionada con la pandemia será que el mandatario estará escoltado por dos mujeres: la líder de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, y la vicepresidenta Kamala Harris, la primera mujer en acceder a ese cargo.

Sin las turbulencias ni tensiones del año pasado

En vísperas de la barrera simbólica de los 100 días en el poder, Biden ha proyectando una imagen de una presidencia sin dramas ni escándalos, alejada de las turbulencias que caracterizó a su predecesor Donald Trump.

El presidente y su equipo han logrado mantenerse disciplinados respecto al mensaje y evitado grandes tropiezos por comentarios mal elaborados o estructurados, incluyendo su primer mensaje a la nación el 11 de marzo y su primera conferencia de prensa días después.


Se espera que igualmente a atmósfera de su primer discurso en el Congreso sea mucho más distendida que el último que ofreció Trump en febrero de 2020, a propósito del reporte sobre el Estado de la Unión.

Antes del inicio de la ceremonia, Trump evitó sin disimulos estrecharle la mano a Pelosi y cuando éste terminó de hablar, la jefa de la bancada demócrata rompió vistosamente el papel que contenía el discurso.

Expectativa ante su último plan de gasto público

Se da por descontado que Biden dedique una parte de su discurso a hablar sobre su ambicioso "Plan para las familias estadounidenses", por 1.8 billones de dólares, destinado a ampliar drásticamente el acceso a la educación y a los programas sociales para las familias, el último esfuerzo del presidente demócrata para tratar de convertir algunas de sus promesas de campaña en nuevas políticas.

El nuevo paquete propuesto por Biden no puede aplicarse sin la aprobación del Congreso, y muchos republicanos han acogido con frialdad el alcance de las subidas de impuestos y el gasto que supone su implementación. El plan prevé pagarse con una alza al 39.6 % del impuesto sobre la renta a los más ricos, incluyendo las ganancias de capital; y también mediante el combate a la evasión fiscal.

El discurso de Biden este miércoles asoma que vendrán nuevos y agrios debate en el Congreso, ya que si bien su plan de alivio para una economía muy lastrada por la pandemia por 1.9 billones de dólares logró ser aprobado, el debate sobre su gigantesco plan de infraestructura y su reforma educativa generan más divisiones.


En la solemne tribuna del hemiciclo, el presidente demócrata probablemente va a destacar el progreso "impresionante" que logró el país en la lucha contra el covid-19, según las palabras que usó él mismo el martes para describir la rápida campaña de vacunación.

" Los casos y las muertes han bajado dramáticamente desde que llegué al poder en enero, esto es sobre todo verdad entre la población que más nos preocupaba, los adultos mayores", dijo en una alocución sobre el estado de la pandemia en el país, desde los jardines de la Casa Blanca.

Cerca de 96 millones de personas, es decir cerca de un 30% de la población completaron su calendario de vacunación y el martes los CDC recomendaron que las personas ya inmunizadas -es decir que hayan desarrollado anticuerpos tras ser vacunados- no necesitan usar mascarilla en los lugares abiertos, salvo que estén en un evento multitudinario.

"El presidente está trabajando en este discurso desde hace varias semanas", destacó Jen Psaki, la portavoz de la Casa Blanca, que prometió que la alocución también abarcará el terreno diplomático.

La vocera también indicó que Biden va a hablar de su determinación de que Estados Unidos "recupere su lugar en el mundo" y que abordará las relaciones con China.

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