El mensaje póstumo que envía Bush a Trump al invitarlo a su funeral

Bush no era amigo de Trump, ni siquiera votó por él en las elecciones. Trump lo insultó a él y a sus hijos. Sin embargo, el exmandatario siempre esperaba que el actual presidente asistiera a sus exequias por una cuestión de respeto institucional.
4 Dic 2018 – 12:53 PM EST

Donald Trump, silencioso, respetuoso, saludando militarmente ante el féretro de George H. W. Bush en la Rotonda del Capitolio es una imagen poderosa que simboliza la tregua que la muerte del expresidente ha significado en Washington DC.

Se sabe que Trump no tiene la mejor opinión del presidente, ni del resto de su clan. Que Bush padre votó por Hillary Clinton en 2016 para evitarse lo que consideraba el mal trance de respaldar al nominado que su partido eligió en contra de todo lo que él consideraba que eran los reales valores conservadores.

Sin embargo, Bush dejó claro que quería que en su funeral estuviera presente el presidente de EEUU, reconocimiento de la majestad del cargo, sin importar que quien lo ejerza sea Trump, un hombre que le ofendió a él a sus hijos y a otros expresidentes.

Esta tregua política que vive Washington ha servido de bálsamo para quienes están cansados del agrio enfrentamiento que cataliza permanentemente Trump desde su cuenta Twitter y les recuerda, quizá traicionados por la nostalgia, una era en la que los partidos colaboraban más, se entendían mejor.

A principios de septiembre, Trump no asistió al funeral del senador republicano por Arizona John McCain, realizado también en la Rotonda del Capitolio. De hecho, ese fin de semana se dedicó a jugar golf y enviar agresivos tuits contra Canadá y los medios de comunicación.

Tampoco asistió en abril al de la ex primera dama Bárbara Bush. En ambas ocasiones quedó claro que el presidente no sería bienvenido.

Pero, por la naturaleza del cargo ejercido, el funeral de un expresidente es una ocasión menos privada.


Los portavoces de la familia Bush han aclarado que el expresidente no concibió sus exequias como un evento político, sino como la ocasión para celebrar los avances de la sociedad estadounidense y la salud de su sistema de gobierno.

Ahora se espera que Trump asista a la ceremonia que se realizará el miércoles en la Catedral Nacional de Washington. Allí coincidirá con dos grupos con los que ha tenido duros enfrentamientos: el clan Bush y con el “club de los expresidentes”.


Los elogios a la vida de servicio público de Bush que se han hecho desde su muerte el viernes 30 de noviembre les suenan a algunos como acusaciones contra el actual mandatario y el lenguaje más tóxico que ha traído consigo a Washington DC.

En su comunicado lamentando la muerte de Bush , Trump uso la misma frase “miles de puntos luminosos” de la que meses atrás se burló durante un evento político por “incomprensible” y que el exmandatario usó por primera vez en la Convención Republicana de 1988, en la que obtuvo la nominación presidencial, para hablar de la necesidad de promover la solidaridad social.

Luego Bush bautizó su organización benéfica “Mil puntos luminosos” que se dedica justamente a promover el trabajo voluntario en apoyo de diferentes causas sociales.

Puede decirse que los dos hombres son diametralmente opuestos. Bush desafió a su familia para enrolarse como piloto de combate durante la Segunda Guerra Mundial antes de culminar sus estudios, mientras que Trump evitó el reclutamiento durante la Guerra de Vietnam con reportes médicos que algunos consideran que eran de rigor cuestionable.

Bush desarrolló una exitosa carrera en el sector petrolero en Texas, luego se dedicó a la política y finalmente al trabajo filantrópico. En el caso de Trump, investigaciones legales y periodísticas han establecido cómo se valió de la fortuna de su padre para armar sus negocios y cómo su fundación ha incurrido en transacciones oscuras alejadas del trabajo caritativo en el que debería estar centrado.

Todos recuerdan las buenas maneras y la humildad de Bush en el poder, algo que no se puede decir de la manera como se comporta el actual inquilino de la Casa Blanca.

Lenguaje corporal

En su comunicado lamentando la muerte de Bush , Trump uso la misma frase “miles de puntos luminosos” de la que meses atrás se burló durante un evento político por “incomprensible” y que el exmandatario usó por primera vez en la Convención Republicana de 1988, en la que obtuvo la nominación presidencial, para hablar de la necesidad de promover la solidaridad social.

Luego Bush bautizó su organización benéfica “Mil puntos luminosos” que se dedica justamente a promover el trabajo voluntario en apoyo de diferentes causas sociales.

Muchos especulan con cómo será el lenguaje corporal del mandatario cuando se cruce con George hijo o Jeb Bush, o deba saludar a Barack Obama, Bill Clinton y particularmente a su contrincante en la carrera por la Casa Blanca, Hillary Clinton. Los últimos tres estuvieron en la foto del tuit que el presidente republicó apenas la semana pasada que los mostraba tras unas rejas y preguntándose cuándo serían procesados por supuestos crímenes cometidos en el ejercicio del poder.

Trump ha sido elegante en la coyuntura. Apenas se informó del fallecimiento de Bush, llamó a George hijo desde Buenos Aires, en donde asistía a la Cumbre del G-20 y puso a la disposición uno de los aviones de la flota presidencial para que trasladara los restos del exmandatario entre Texas y Washington para las ceremonias fúnebres.

Incluso fue muy elogiado el que suspendiera la rueda de prensa que tenía prevista al final de la cumbre, en respeto a la desaparición de su predecesor. Aunque quizá pudo aprovechar la hora prevista para esa rueda de prensa para hacer una declaración reconociendo la vida de Bush, pero con la experiencia de los contactos-pugilatos que Trump ha tenido con los medios es posible que algunos periodistas no perdieran la oportunidad de hacerle alguna pregunta o que el presidente no sucumbiera a la tentación de hacer alguna declaración grandilocuente.

En cualquier caso, se puede dar por descontado que la armonía no durará mucho más allá del jueves, cuando Bush padre sea enterrado en su biblioteca presidencial en Houston.

De Houston a Washington DC: el último vuelo de George H. W. Bush en el Air Force One (fotos)

Loading
Cargando galería

Más contenido de tu interés