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Alabama: elecciones a la sombra de un escándalo que favorece a un demócrata por primera vez en 25 años

Las denuncias de acoso sexual contra el republicano Roy Moore, quien era el favorito, pueden hacer que Doug Jones llegue al Senado, dando así una gran victoria a los demócratas en un estado que Trump ganó con un margen de 28 puntos sobre Hillary Clinton.
12 Dic 2017 – 08:30 AM EST

MONTOGOMERY, Alabama.- Los votantes de Alabama acudirán a las urnas este martes después de lo que quizás haya sido la campaña electoral especial más inusual en la historia del estado que, de no haber sido por la polémica sobre abusos sexuales, debía ser un territorio seguro para los republicanos.

El republicano Roy Moore, ex fiscal general del estado, y el demócrata Doug Jones, un ex fiscal federal, se han turnado para liderar las encuestas. Mientras, los expertos apuntan que es extremadamente difícil predecir quién acudirá a votar al final de una campaña sin precedentes. En lo que sí pueden estar de acuerdo las partes, independientemente del signo político, es que ninguno de los resultados será convencional.

Los votantes de Alabama elegirán para el Senado de Estados Unidos o bien a un demócrata, en uno de los estados más rojos del país, o a un candidato que ha sido acusado de conducta sexual inapropiada con un historial de declaraciones extravagantes y controvertidas. El mundo está mirando y los ciudadanos de Alabama tratan de encontrar las palabras para describir el momento.

"Esta elección ha creado todo tipo de conflictos, enfrentamientos, tormentas (políticas)", dijo Trip Pittman, un senador republicano en Montrose, Alabama. "Esto es grande. Se trata del futuro de este país. Se trata de una revolución política".

En los últimos días de la campaña, Moore y Jones se enfrentaron en implacables anuncios de radio y televisión. Algunos de ellos describían a Jones como un peligroso liberal al estilo de Clinton y a Moore como totalmente inadecuado, extremista y una vergüenza para el estado.

Apoyo de Trump

Sus estrategias para conseguir el voto fueron totalmente opuestas. Moore mantuvo un perfil bajo y pasó el fin de semana en Filadelfia, para asistir al partido de fútbol entre el Ejército y la Armada. Por su parte, Jones hizo docenas de apariciones en todo el estado, atrayendo visitas de personalidades políticas y celebridades nacionales. Trump hizo campaña por Moore en la cercana Pensacola, Florida, el viernes por la noche, a pesar de haber apoyado durante las primarias republicanas al oponente de Moore, Luther Strange. Aunque la popularidad de Trump cayó al 38% a nivel nacional, ganó Alabama con un margen del 28.3% en las presidenciales de 2016, el mayor margen de victoria en una carrera presidencial en el estado desde 1972.

Moore no ha hablado con la prensa y prácticamente no ha tenido actividades. Por el contrario, en los eventos de Jones había habitualmente más periodistas que asistentes y atraía a un ejército de miles de voluntarios para tocar puertas y hacer llamadas telefónicas a favor del candidato.

Finalmente, pese a la relativa ausencia de un Partido Demócrata estatal, el demócrata recaudó alrededor de cinco veces más que su oponente. "¿Cuántas veces se ha visto a un candidato importante para un cargo tan destacado como el de senador de EEUU que se va del estado el fin de semana antes de las elecciones?", cuestionó Jones el lunes durante una parada de su campaña en un conocido restaurante de comida rápida en Montgomery, ante una clientela principalmente afroamericana.


Se espera que Moore vote a las 10:00 am en la estación de bomberos de Gallan, aproximadamente a una hora de Birmingham. Acudirá a depositar su papeleta a lomos de su caballo Sassy. Jones, por su parte, votará sobre las 7:30 am en la iglesia baptista Brookwood, en Mountain Brook, un rico suburbio de Birmingham, y luego pasará el resto del día con votantes recorriendo la ciudad.

El resultado dependerá de una serie de grupos clave. Jones necesita que los 'millennials' y a los afroamericanos salgan a votar en gran número por él, al igual que los republicanos moderados que han manifestado que no confían en Moore. El republicano puede contar con una base conservadora fiel: los cristianos evangélicos blancos constituyen casi la mitad del electorado de Alabama.


Polos opuestos

Ambos provienen de una era en la que el sur estaba fuertemente segregado. Alabama fue el foco gran parte de las luchas por los derechos civiles. Y de muchas maneras, el estado todavía continúa recuperándose de aquellos días.

Jones ha dedicado su vida a luchar contra el racismo y es conocido por enjuiciar a dos miembros del KKK por su papel en el ataque de la Iglesia Bautista de la calle 16 en 1963. Sin embargo, su historial quizá no ha sido suficientemente reconocido en la campaña eclipsado por el frenesí mediático de los escándalos de su oponente.

David Thomas, de 73 años y quien fue activista de los derechos civiles, espera que gane Jones.

“Sabe, he visto cambiar Alabama mucho durante el paso de los años”, señaló Thomas, quien fue uno de los primeros profesores negros contratados en la era de la integración en Montgomery, cuando era un veinteañero.

“Ni si quiera podía usar la puerta delantera de un restaurante. Tenía que rodearlo hasta la trasera. Imagine eso. Ha cambiado mucho aquí y ahora creo que estamos preparados para más cambio”, opinó. Los afroamericanos suponen un 25% del total de los votantes en Alabama.

Moore ha sido criticado por sus comentarios sobre una serie de asuntos variados. El candidato ha dicho que la homosexualidad debería de ser ilegal y que no se debería permitir a las mujeres presentarse a cargos públicos. En septiembre, durante un acto de campaña, evocó los valores familiares que consideró eran fuertes durante la esclavitud. "Se cuidaban unos a otros ... Nuestras familias eran fuertes, nuestro país tenía una dirección", dijo.

Y pese a estas polémicas, todo estaba listo para que Moore ganara la elección al senado hasta que a principios de noviembre varias mujeres dieron un paso adelante alegando conducta sexual impropia por parte del candidato décadas atrás. Dos mujeres dijeron que las agredió cuando eran adolescentes y él tenía alrededor de 30 años. Moore ha negado los cargos.


Muchos de los seguidores de Moore dicen que no creen las alegaciones, a las que se refieren como ‘noticias falsas’ ('Fake News', como dice el presidente Trump) inventadas por los medios liberales. A otros parece no importarles.

“Moore habría ganado sin duda si la fábrica de rumores no hubiera comenzado”, consideró el reverendo John Killian, de 61 años, antiguo presidente de la Convención Estatal Baptista de Alabama. “Esto es la prueba de que pones en circulación un rumor lo suficientemente escabroso y puedes ganar a cualquier candidato. Los rumores son mentiras”.

Otros opinan que Moore es un héroe que abandera la guerra en favor de la moralidad, como Joseph, de 50 años, un antiguo misionero, que pide que no se cite su apellido.

“El fiscal Moore ha sido perseguido simplemente porque es un verdadero cristiano”, dijo al salir de un acto de campaña el pasado 5 de diciembre en el sur de Alabama. “Quiere que cambien las cosas, pero la gente no quiere que este país vaya atrás para ser una nación cristiana”.

Becky Vasko, de 73 años y expresidenta del grupo Mujeres Republicanas del Condado de South Baldwin, considera que un giro demócrata sería peor que cualquier cosa que haya hecho Moore en el pasado.

“Soy lo suficientemente mayor como para recordar el New Deal y la Gran Sociedad”, señaló, refiriéndose a una serie de reformas sociales y programas para levantar la nación en las décadas posteriores a la Gran Depresión. “Por no mencionar Obamacare. Eso es suficiente para mí. Apoyamos a nuestro partido y nuestra plataforma. No apoyamos la plataforma demócrata”, agregó.

Los comentaristas liberales han manifestado su estupor ante el fracaso del Partido Republicano en rechazar a Moore. No obstante, algunos legisladores republicanos dijeron que apoyarían expulsar a Moore del Senado si fuera elegido.


Estado rojo

Ningún demócrata ha logrado ganar una elección al Senado en Alabama en 25 años. Si lograran el escaño que dejó Jeff Sessions al asumir el cargo de fiscal general, los demócratas recortarían diferencia en el Senado, donde son minoría, y podrían obstaculizar la agenda republicana.

Pero a algunos republicanos parece no importarles. Para ellos, se trata de algo mucho más importante que un puesto en el Senado.

“¿Por qué continuamos confirmando la sospecha del resto del país de que Alabama es el lugar que el tiempo olvidó?”, se pregunta Amy Thompson, de 49 años, madre de dos hijos y registrada como republicana en Fairhope, donde votará Jones.

Thompson forma parte del grupo de republicanos partidarios por Jones, un movimiento de votantes blancos con educación superior, que residen la mayoría en suburbios de buen nivel económico en grandes ciudades.

“Este es un momento decisivo. Muchos de nosotros estamos impresionados y alarmados”, dijo Thompson. “Estamos viviendo en una realidad alternativa de 'posverdad' donde parece que no hay un punto de inflexión. ¿Dónde está nuestro sentido de santidad, valor, moral? Nuestro país no puede estar tan loco”, continuó.

Queda por ver cuántos republicanos se enfrentarán a Moore y votarán por un demócrata, como hará Thompson. A gran parte del electorado republicano que opina así le ha costado mostrar su posición públicamente, algunos por temor a la reacción.

El creador de la página de Facebook de ' Republicanos por Doug Jones', que tiene 2,000 miembros, dio su identidad la semana pasada. Alabama es un estado excepcionalmente rígido, lo que significa que las personas rara vez cruzan líneas partidistas.

"Cuando se trata de política, hay una R y hay una D. Y votamos de esta manera sin importar nada", explicó el profesor Michael Wilbanks, de 48 años, docente en Birmingham. "Pero esta vez, no puedo ver de ninguna manera por qué votar por Roy Moore es positivo para Alabama. Es negativo por todos lados".

"Siempre republicana"

La republicana Donna Wade, de 50 años, oriunda de Gulf Shores, dijo estar perturbada por el pasado de Moore. "No se puede decir que muchas personas mienten", dijo. "La mayoría de las mujeres no salen (a reconocer lo sucedido) en absoluto".

Pero para ella, eso no es suficiente para romper con las filas de su partido. "He sido una republicana acérrima toda mi vida. No votaré por él, pero aún espero que gane". Según dijo, planea escribir en una papeleta el nombre de Luther Strange, quien fue su principal contendiente en las primarias del partido.

Al igual que los republicanos moderados que no han admitido que votarán por Jones, también se especula que Moore recibirá los votos de personas que no han querido admitir ante los encuestadores que están votando por un presunto depredador sexual.

Otra republicana identificada como Kathy, de 64 años, aseguró que es una conservadora "fiel", que nunca en su vida ha votado fuera del partido. A la pregunta de si apoyaba a Moore, se detuvo, luchando por responder.

"Yo... yo apoyo a mi partido", respondió, incapaz de decir el nombre del candidato. "Mira, soy una republicana. Siempre he sido republicana. Yo siempre seré republicana, Yo votaré por él ".

"Así es como es", agregó.

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