
La sentencia de Colin Gray se produce días después de que su hijo, Colt Gray, fuera condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el tiroteo del 4 de septiembre de 2024 en la escuela, situada a 45 millas al noreste de Atlanta. Colt Gray se había declarado culpable de asesinato y de otros cargos.