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Lo que los nuevos documentos revelan de los sobrinos de Maduro acusados de narcotráfico

Los nuevos documentos judiciales ayudan a perfilar a Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas como dos hombres que trataban de enriquecerse con el tráfico de drogas haciendo uso de su línea directa con el poder en Venezuela.
27 Jul 2016 – 8:14 PM EDT

Cuando Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas fueron detenidos el pasado mes de noviembre en Haití acusados de conspirar para la importación de cocaína a EEUU, poco se sabía de ellos además de que eran sobrinos del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores.

Los documentos que presentó la Fiscalía ante la corte del Distrito Sur de Nueva York el fin de semana pasado ayudan a perfilar mejor a dos hombres que, según confesaron primero a informantes de la DEA encubiertos y después a agentes de esa administración antinarcóticos, trataban de enriquecerse con el tráfico de drogas haciendo uso de su línea directa con el poder en Venezuela.

Esto es lo que se sabe y lo que revelan los documentos publicados de cada uno de ellos:

Efraín Antonio Campo Flores

Los documentos presentados por la Fiscalía a la corte del Distrito Sur de Nueva York presentan a Efraín Antonio Campo Flores como un abogado de 29 años que no sufre de enfermedades mentales. La defensa lo definió por su parte como un hombre de negocios sin vínculos comerciales con Estados Unidos ni afiliación con el narcotráfico y que nunca había sido arrestado.

En el humilde barrio de La Silsa, en el oeste de Caracas, donde creció Campo, aseguran que éste era el “hijo de crianza” de Cilia Flores. Esa proximidad entre el ahora detenido y su tía se refleja en las declaraciones que hizo a los agentes de la DEA en las que se refiere a ella como "mamá".


Hasta su detención, Campo residía en el barrio caraqueño de El Paraíso, donde también vivían sus tíos Nicolás Maduro y Cilia Flores y una de las pocas zonas de clase media localizadas en el oeste de Caracas.

Según informa El Pitazo, en ese barrio rodeado por uno de los cinturones de pobreza más peligrosos de la capital, Campo y Flores hicieron de sus domicilios unas fortalezas. En las calles de El Paraíso, los jóvenes hacían rugir los potentes motores de autos y motos de alta gama, sin reparar en los elevados niveles de inseguridad del lugar.

Los vecinos de la zona aseguran que los primos vivían en el pent house de las residencias Ile de France, ubicadas en la calle Berrizbeitia, y que guardaban sus autos de lujos en un estacionamiento cercano. Ambos edificios tienen al frente un punto de control de la Guardia Nacional venezolana.

Entre 2008 y 2011, Campo trabajó en la sede venezolana del Parlamento Latinoamericano. Y en el Registro Público de Panamá aparece como director de la empresa Transportes Herfra, inscrita en ese país el 31 de marzo de 2014, con un capital de 10,000 dólares. Uno de los hermanos de la primera dama venezolana, Hernes Melquíades Flores, es también directivo de esa compañía.

En los documentos presentados por la Fiscalía, Campos aparece como el cabecilla, el que dice que estará al cargo del envío de droga desde Venezuela. Además, presume de sus influencias para que la operación no llame la atención de las autoridades. En un momento de la conversación con quien él piensa que es un narcotraficante mexicano, afirma que la aeronave que pretenden cargar de cocaína no será seguida por la ley en su partida de Venezuela porque saldría como si alguien de su "familia estuviera en el avión".

"Podría sacar la droga del aeropuerto fácilmente por quien soy yo, por el acceso que tengo al aeropuerto… No necesitaba coordinar con nadie para lograrlo", le confesó al agente de la DEA Sandalio González, en el avión que le llevó de Haití, donde fue detenido junto a su primo, a Nueva York, donde los juzgan.

En sus declaraciones ante la justicia, los primos coinciden en que en su familia no sabían el negocio que tenían entre manos. "Me matarían", dijo Campo al ser preguntado por la DEA.

Los primos dejan claro que trataban de meterse en el negocio por dinero y Campo llega a asegurar que nunca ha tenido más de 10,000 dólares a su nombre: “Muchos en mi familia me tienen celos. Muchos de mis familiares exitosos nunca han querido ayudar a otros miembros de la familia a hacer negocios. Por ejemplo, yo traté de hacer negocios y le pregunté a Erick Malpica Flores (exdirector de Finanzas de la petrolera estatal Pdvsa) para que me aprobara pagos por parte de Pdvsa pero él no aceptó. Todo lo que quería era hacer algo de dinero en este trato y luego ir a vivir en los Estados Unidos con mi esposa y mi hijo”, manifestó en su declaración tras ser detenido. En ese momento, dijo ser propietario de 20 taxis que operaban en Panamá.

Sin embargo, en las conversaciones con los informantes encubiertos con la DEA, Campo "presume de un estatus muy distinto”, indicaron los fiscales. En reuniones previas a su detención, ambos primos volaron en aeronaves privadas para concertar la operación ilegal que más tarde llevarían a cabo: en uno de esos encuentros, en los que estaba presente un informante de la DEA, Campo se refirió a sus “ferraris” y declaró que él había ganado mucho dinero con el petróleo. “Con él (el petróleo) hemos hecho mucho dinero durante muchos años”, asintió.

Franqui Francisco Flores Freitas

En documentos presentados ante la Corte Sur de Nuevo York, la defensa describe a Franqui Francisco Flores de Freitas, de 30 años, como copropietario y gerente de un negocio de distribución local de alimentos que envía productos congelados a restaurantes y supermercados en Caracas. Además, asegura que no tiene conexiones con Estados Unidos, que sólo ha estado una vez en ese país, que nunca ha sido arrestado y que tampoco conoce el sistema judicial estadounidense. La Fiscalía, por su parte, señaló que Flores, que estudió al menos hasta cuarto de secundaria, goza de buena salud.

Como Campo, es sobrino de Cilia Flores y pese a las declaraciones de que vivía “modestamente en Venezuela” antes del arresto, las pruebas de la Fiscalía indican, por ejemplo, que ambos volaron a Honduras y Haití en jets privados.


En un perfil levantado por el portal de investigación Poderopedia, se revela que Flores trabajaba desde 2011 para una empresa digital localizada en el Centro Comercial Ciudad Tamanaco en Chuao, Caracas, de acuerdo con el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales. El joven posee pasaporte diplomático.

En declaraciones al agente federal de la DEA, Sandalio González, que lo interrogó junto a su primo en el avión que los trasladó de Haití a Estados Unidos, reconoció que buscaba hacer dinero con su participación en el negocio de las drogas. Según relató, él recibiría unos 560,000 dólares de los 5 millones que se iban a lograr con esa transacción. Obtendrían 100 kilos de cocaína cada uno, más otros 600 que caerían en manos de los líderes de cárteles mexicanos con quienes venían haciendo negocios.

En intervenciones durante las audiencias preliminares del caso, Flores calificó su detención en Haití como “secuestro” y dijo que durante su captura nadie les informó del motivo de su aprehensión hasta minutos después de abordar la aeronave: “Durante mi secuestro y transporte a EE.UU no hablaba ni entendía inglés. Durante mi encarcelamiento he aprendido algunas palabras”, dijo Flores de Freitas en una de sus alocuciones frente al juez.

La primera dama Cilia Flores tardó dos meses en declarar sobre la detención de sus sobrinos y en enero de 2016 ofreció algunas palabras a la prensa en las que aseguró que la captura de Los Flores se trató de un secuestro y nueva arremetida del Gobierno de Estados Unidos contra el Gobierno venezolana y la Revolución Bolivariana. “La DEA cometió secuestro en nuestro país, han violado nuestra soberanía, y ya la defensa se encargará de demostrarlo”, dijo.

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