Joaquín Guzmán

Dónde está la fortuna que EEUU quiere quitarle a ‘El Chapo’ Guzmán

Después de que un jurado concluyó que Joaquín Guzmán Loera es culpable de 10 cargos de narcotráfico y lavado de dinero hay una pregunta que queda en el aire y es cómo hará el gobierno de Estados Unidos para decomisarle los 14,000 millones de dólares de su fortuna.
14 Feb 2019 – 7:20 AM EST

Una mansión en Acapulco con un muelle donde atracaba un yate llamado ‘Chapito’; una flotilla de jets privados que no paraba de transportar bultos llenos de dólares; residencias de lujo en varias playas de México y hasta un zoológico privado con tigres, leones y panteras en uno de sus ranchos en Guadalajara.

La excéntrica vida que llevó el narcotraficante Joaquín 'El Chapo' Guzmán en los 90 fue descrita por su expiloto privado, Miguel Ángel Martínez, alias ‘El Tololoche’, en el juicio contra el mafioso sinaloense por tráfico de drogas, lavado de dinero y armas de fuego.

“Todo esto fue gracias al boom cocainero de comienzos de los años noventa”, relató el testigo en la corte federal de Brooklyn a finales de noviembre. Allí describió cómo el meteórico éxito financiero de quien llamó “jefe” lo llevó a la lista de multimillonarios de la revista Forbes en 2009.

Pero después de que un jurado concluyó que Guzmán era culpable de 10 cargos —por los que podría pagar cadena perpetua— hay una pregunta que sigue en el aire: ¿Cómo logrará el gobierno de Estados Unidos decomisarle los 14,000 millones de dólares que supuestamente amasó tras años de delitos?

Si bien el Departamento del Tesoro ha exhibido a lo largo de los años una larga lista de empresas que poseen o tenían los asociados del cartel de Sinaloa, los activos de ‘El Chapo’ no han sido revelados. Ni siquiera se sabe cómo pagará los cinco millones de dólares que se dice cobraba el equipo de abogados que lo defendió. Uno de sus dilemas será confirmar que ese dinero es de procedencia lícita.

Por el momento, la fortuna de Guzmán ha quedado en los relatos de quienes testificaron en su contra. Martínez, alias ‘El Tololoche’, fue el que dio más detalles. Dijo que ‘El Chapo’ catapultó sus ganancias especializándose en el transporte de cocaína colombiana hacia EEUU: “Era el mejor negocio del mundo”.

Le fue tan bien, contaba el expiloto, que pronto se llenó de dinero. Ganaba unos 30 millones de dólares cada mes. En Tijuana iba recibiendo las ganancias por la venta de la droga y cuando acumulaba lo suficiente para no despertar sospechas —entre 8 y 10 millones de dólares— transportaba el dinero en sus jets a Ciudad de México.

Y aunque los detalles de la fortuna de 'El Chapo' aún no están claros, ya hay una propuesta para gastar todo ese dinero: el senador republicano Ted Cruz presentó una iniciativa de ley para financiar el muro fronterizo con lo que se le decomise.

Túneles, latas de chiles y pistolas con diamantes: la evidencia que hundió a ‘El Chapo’ en su juicio (fotos)

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Ranchos, viajes y la lista de Forbes

En aquella época, en los 90, el capo derrochaba el dinero, contó ‘El Tololoche’, quien recibía un sueldo de un millón de dólares anuales. “Tenía cuatro jets, casas en todas las playas, tenía ranchos en todos los estados”, detalló quien ahora está bajo el Programa de Protección de Testigos de los US Marshals.

La foto de un LearJet 36 de Bombardier estacionado en un hangar fue mostrada por la Fiscalía al jurado como una muestra de esos años de bonanza. También se compró una mansión a la orilla del mar en Acapulco por un costo de 10 millones de dólares poco antes de su primer arresto en 1993.

Pero la opulencia la mostró por primera vez en un rancho en Guadalajara, donde fue edificando su cartel al lado de su socio Ismael ‘El Mayo’ Zambada. Esa propiedad tenía cuatro albercas y un zoológico con tigres, leones, panteras y venados. “Los invitados lo recorrían en trenecito”, aseguró Martínez.

Lo describió como un jefe espléndido, asegurando que le compró un Rolex con diamantes y que una vez le pidió que comprara más de 50 autos de las marcas Buick, Cougar y Thunderbird —que entonces valían unos 35,000 dólares cada uno— para regalar a sus trabajadores una Navidad.

Lo que no se gastaba, se almacenaba en bodegas en sus mansiones, que tenían capacidad para ocultar hasta 20 millones de dólares en efectivo. “Estuvimos en Brasil, Argentina, Europa, Japón, Hong Kong y una vez fue a Suiza para hacerse un tratamiento de rejuvenecimiento. También a Macao para jugar”.


Guzmán, de 61 años, fue considerado el mayor traficante de droga del mundo. Una década después del auge de la cocaína, sus ganancias crecieron tras apoderarse de las rutas de trasiego de droga hacia Estados Unidos y extender sus tentáculos a varios países del mundo. Lo hizo a fuerza de millonarios sobornos que repartía a funcionarios mexicanos de alto nivel, y también a balazos.

Generó tanto dinero, que en 2009 llegó a la lista de multimillonarios de Forbes, junto a Warren Buffett y Bill Gates. Ocupó el lugar 701, un número que abonó a su mito. En esa época presumía sus pistolas con incrustaciones de diamantes y un rifle dorado, según fotos mostradas en la corte como evidencia. Lo que pasó con esa fortuna es ahora un misterio.

En la corte se exhibió un video de una residencia en Cabo San Lucas, en Baja California, que Guzmán compró por un millón de dólares para regalársela a sus hijas gemelas. Su plan era que las escrituras se pusieran bajo nombres falsos de las niñas. Así lo discutió con su esposa Emma Coronel, de acuerdo con mensajes privados que interceptó el FBI en 2012, poco antes de un intento fallido para recapturarlo.

‘El Chapo’ Guzmán se alejó de todos esos lujos cuando tuvo que ocultarse en las montañas del llamado Triángulo Dorado porque las autoridades le seguían la pista. En la sierra se alojó en casas modestas.

Uno de los testigos de la Fiscalía afirmó que en 2008, cuando la organización de Guzmán se enfrentaba al clan de los hermanos Beltrán Leyva, había acumulado un déficit de unos 20 millones de dólares y vivía en “condiciones primitivas”, con apenas lo básico.

Para hacer hincapié en esa supuesta austeridad en la cual terminó Guzmán, sus abogados le compraban unos cinco trajes económicos en la tienda Kmart, los mismos que usó durante el proceso penal.

El jurado, sin embargo, marcó la casilla “probado” en 25 de las 27 categorías de cargos que lo señalaban como el jefe de la millonaria organización criminal.


Empresas vinculadas al cartel

Mostrando una estructura piramidal en la que ‘El Chapo’ y su compadre ‘El Mayo’ siempre aparecen en la parte superior, el Departamento de Tesoro ha identificado varias empresas que poseen o controlaban los integrantes del cartel de Sinaloa. Varias compañías están en ese estado.

En esa lista negra se encuentran las compañías Audio Alarmas y la constructora Basalto Tonalá, ambas ubicadas en Jalisco y cuyo propietario es el narcotraficante colombiano Jorge Luis Llanos Gazia, quien coordinó el trasiego de cocaína con Agustín Reyes Garza, un asociado del cartel.

Mientras que Juan José Esparragoza, alias ‘El Azul’ y considerado un “decano” del cartel, se hizo de estaciones de combustible, un desarrollo de viviendas, un centro comercial y un parque industrial. Estos negocios son operados por miembros de su familia. El FBI ofrece una recompensa de cinco millones de dólares por información que lleve a su captura, a pesar de que sus parientes afirman que murió por un paro cardiaco en junio de 2014.

Las autoridades vinculan a Esparragoza con el traficante colombiano Hugo Cuellar y su hijo John Fredy, quienes usan testaferros para ocultar que son dueños de varias empresas en el estado de Jalisco, entre las que se encuentran Agrícola Ganadera Cuemir, Cooperativa Avestruz y las casas de empeño ‘Presta Fácil’ y ‘Prenda Todo’.

En Colombia, padre e hijo arrendaron el hotel ‘Paraiso Resort’ y son propietarios de las empresas Casa Comercial Uni Quince Compraventa, Casa Comercial Oro Rápido, así como de las compañías Inversiones Hunel, Compañía Agro Comercial Cueta, y Agro y Comercio de Santa Bárbara Lagromer.

Otro operador del cartel, Juan Manuel Álvarez Inzunza, alias ‘Rey Midas’, posee dos compañías en Culiacán: Operadora Eficaz Pegaso y Nueva Atunera Tritón.

Por su parte, un peso pesado de esa organización delictiva, Rafael Caro Quintero, usaría a miembros de su familia para administrar 20 negocios en Guadalajara, Zapopan y Tlajomulco de Zúñiga, en Jalisco, así como en Culiacán. Sus parientes fueron agregados por el Departamento del Tesoro en octubre de 2013 a la lista de personas y entidades vinculadas al narcotráfico.

Esas compañías de Caro Quintero son Grupo Español Elcar, Operadora Engo, Taxi Aéreo Nacional de Culiacán, Minerales Nueva Era, Energéticos Vago, Arrendadora Turin, Grupo Barsaterra, Inmobiliaria Promitente y Villas del Colli.

“Demuestra la enorme medida en que Rafael Caro Quintero y sus familiares se han infiltrado en la economía de Guadalajara, México, incluidos los sectores de bienes raíces y depósitos de gasolina”, dijo entonces el director de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), Adam J. Szubin.

Caro Quintero, prófugo después de que un juez mexicano ordenó su liberación en 2013 por un fallo en su proceso legal, es uno de los delincuentes más buscados por el gobierno de EEUU. Lo consideran uno de los responsables del asesinato del agente de la DEA, Enrique ‘Kiki’ Camarena en 1985. Por su captura se ofrecen 20 millones de dólares, la cifra más alta colocada a cualquier otro fugitivo en el mundo.

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