Las navieras internacionales Hapag-Lloyd (alemana) y CMA CGM (francesa) dejaron de aceptar nuevos pedidos relacionados con Cuba. Ambas empresas alegan que decidieron suspender su actividad en la isla mientras evalúan los posibles efectos de la reciente Orden Ejecutiva de Estados Unidos que amplía las sanciones en Cuba.
Cuba enfrenta un embargo más asfixiante después de que dos grandes navieras suspendan operaciones por las sanciones de EEUU
Las navieras argumentan que decidieron suspender cautelarmente su actividad en la isla mientras evalúan los posibles efectos de la reciente Orden Ejecutiva de Trump que amplía las sanciones en Cuba
Las navieras no tienen presencia física en la isla pero trabajan a través de agentes. Ambas tomaron medidas para congelar, al menos temporalmente, el registro de reservas de espacio para transporte de mercancías, como avanzó el medio cubanoamericano Cibercuba.
En el caso de Hapag-Lloyd, la compañía implementó un paro en su actividad en Cuba desde el pasado miércoles y, como máximo, hasta el 5 de junio, Por su parte, CMA CGM ha bloqueado preventivamente nuevas reservas hacia la isla, según fuentes citadas por la agencia EFE.
EEUU intensifica las sanciones
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el 1 de mayo la Orden Ejecutiva 14404, que habilita el congelar activos en territorio estadounidense de personas o entidades que trabajen o hayan trabajado para el régimen cubano.
La medida también alcanza a quienes brinden apoyo financiero, material o tecnológico a Cuba, así como a quienes operen en sectores estratégicos como energía, defensa, finanzas y minería.
Una semana después de la entrada en vigor de la orden, se anunciaron los primeros tres sancionados: el conglomerado Gaesa, la presidenta de esa entidad, Ania Guillermina Lastres, y la empresa mixta Moa Nickel, integrada por una compañía estatal cubana y la minera canadiense Sherritt.
Horas antes del anuncio, Sherritt comunicó su retirada inmediata de todas sus operaciones en Cuba en respuesta a la Orden Ejecutiva 14404, tras tres décadas de actividad en la isla. La empresa canadiense dejó así yacimientos de níquel y cobalto considerados entre los diez mayores del mundo.
La decisión empresarial, hasta ahora la mayor inversión extranjera en Cuba, llevó a sus proveedores y compañías asociadas a reconsiderar su continuidad en el país.
El Secretario de Estado Marco Rubio señaló en una entrevista reciente que las nuevas sanciones forman parte de “ medidas decisivas” para “proteger la seguridad nacional de los Estados Unidos y privar al régimen comunista y a las fuerzas militares de Cuba del acceso a activos ilícitos”.








