
"México podría hacer mucho para presionar al gobierno cubano en la liberación de prisioneros políticos y en una apertura democrática. Pero, lejos de hacerlo, está apretando los tornillos de la dictadura. Pudiendo apostar por la promoción de la democracia y de la libertad, AMLO prefirió ponerse del lado equivocado de la historia y defender a su amigo el tirano". You can read this article in English.