Inmigración

Trump ordena al Pentágono coordinar el envío de la Guardia Nacional a la frontera, sin detallar fecha ni número de tropas

El mandatario firmó este miércoles el ambiguo memorando con la orden. Más temprano, Kirstjen Nielsen, secretaria de Seguridad Nacional, indicó que el esfuerzo se implementará en conjunto con los gobernadores de los estados fronterizos, quienes tendrán control sobre lo que suceda en sus regiones.

El presidente Donald Trump firmó este miércoles un impreciso memo con el que ordena a los Departamentos de Defensa y Seguridad Nacional coordinar entre sí el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera sur con México, tal como anunció el martes.

En el decreto, el mandatario pidió que ambos departamentos definan el entrenamiento que debe recibir el personal militar y qué otras acciones podrían ser necesarias para proteger el límite entre países. Sin embargo, no define a partir de cuándo, ni con cuántos efectivos, ni cómo se implementará la medida, ni con qué presupuesto se hará.

Establece que en 30 días Defensa y Seguridad Nacional deberán presentarle un reporte detallado a Trump con el plan de acción, "incluyendo recomendaciones específicas de si otras autoridades deben ser llamadas a defender la frontera".

"La seguridad de los Estados Unidos está en peligro por un drástico arranque de la actividad ilegal en la frontera sur. Grandes cantidades de fentanilo, otros opiaceos y drogas ilícitas están fluyendo a lo largo de la frontera y hacia nuestro país en niveles sin precedente", escribe Trump al justificar su decisión. Más adelante suma como argumentos la presencia de la pandilla Mara Salvatrucha y el rápido crecimiento en el cruce de inmigrantes indocumentados en ese lindero con México. "La situación en la frontera ha alcanzado niveles de crisis", agrega.

Más temprano, la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, había asegurado que la medida se implementaría desde este miércoles: "Nos moveremos con rapidez”, afirmó en una rueda de prensa de la Casa Blanca, aunque aseguró que el esfuerzo dependía de la colaboración de los gobernadores en la frontera y de un memorando que ambas partes debían acordar.

Nielsen dijo que espera que los envíos de tropas “comiencen de inmediato”. Sin embargo, un alto funcionario de la Casa Blanca admitió posteriormente –en una llamada con la prensa– que los memorandos de acuerdo con los estados aún están en proceso y que las conversaciones con los gobernadores continúan.


“En este momento no tenemos una fecha”, explicó el funcionario ante preguntas sobre cuándo esperan que el proceso sea puesto en marcha.

Uno de los estados que cooperará con el despligue es Texas, cuyo gobernador, el republicano Greg Abbott, expresó el miércoles que el esfuerzo "refuerza el compromiso de Texas para hacer segura la frontera sur y defender la ley".

El gobernador de California, Jerry Brown indicó que la solicitud, "al igual que otras que hemos recibido del Departamento de Seguridad Nacional, incluidas aquellas para personal adicional en 2006 y 2010, se revisará rápidamente para determinar la mejor manera de ayudar a nuestros compañeros federales. Esperamos con interés conocer más detalles, entre ellos los fondos, la duración y el objetivo final", dijo el portavoz de la guardia nacional en ese estado, Tom Keegan.

El gobierno de Trump no ha ultimado los detalles sobre cuántos efectivos enviaría y a dónde. Ante una pregunta al respecto, Nielsen se limitó a decir que serán "tantos como sean necesarios".

Las razones de Trump

Trump había anunciado el martes que estaba planeando esta medida: "He estado hablando con el general (y secretario de Defensa, Jim) Mattis, haremos cosas militarmente. Hasta que podamos tener un muro y la seguridad adecuada, vamos a proteger nuestra frontera con los militares. Es un gran paso. Realmente nunca lo hemos hecho antes. Ciertamente no lo hemos hecho muchas veces en el pasado".

Según Nielsen, el presidente está buscando la manera de proteger la frontera sin acudir a los legisladores en Washington. “ El Congreso no nos ha llevado a donde tenemos que estar. Estamos dando los pasos que podemos como rama ejecutiva, aunque debo aclarar que los gobernadores mantienen control de la Guardia Nacional dentro de sus regiones”, explicó la funcionaria este miércoles.

El gobierno de Trump ha señalado que el aumento de personas detenidas en la frontera es uno de los motivos para poner en marcha esta medida. Sin embargo, las detenciones en el año fiscal 2017 cayeron a su nivel más bajo desde 1971.

“El presidente está frustrado”, respondió cuando le preguntaron por qué el DHS ha decidido ahora que es necesario proteger la frontera con ayuda del Pentágono.

Trump lleva varios días lanzando fuertes críticas contra México y otros países por la presencia de una caravana de migrantes centroamericanos que caminaba desde Chiapas hasta Tijuana, con el objetivo de traer atención a las crisis en sus países y obtener asilo para algunos de sus participantes, tanto en México como en Estados Unidos.

El grupo, que originalmente contaba con unas 1,200 personas, ha estado varado en la ciudad de Matías Romero, en Oaxaca, desde el fin de semana. El grupo se ha comenzado a dispersar lentamente. Quienes han decidido seguir caminando se dirigen a Puebla este jueves para recibir talleres sobre sus derechos de asilo y como refugiados. Otros seguirán hacia la Ciudad de México, donde permanecerían para pedir asilo.

El líder de la caravana, Irineo Mujica, aseguró a Univision Noticias que algunos incluso seguirán su camino hacia la frontera estadounidense en busca de asilo, sin temor al anuncio del presidente Trump sobre la militarización de la zona.

En la mañana del martes, el mandatario estadounidense había tuiteado: "La gran caravana de gente desde Honduras, que está cruzando México y acercándose a nuestra Frontera de ‘Leyes Débiles’ debe ser detenida antes de llegar. La fuente de beneficios del NAFTA está en juego, lo mismo que la ayuda exterior a Honduras y otros países que lo permitan. ¡El Congreso debe ACTUAR YA!”.

En realidad, dicha caravana es una marcha que se realiza anualmente y que busca denunciar las condiciones de pobreza y violencia en la que se vive en algunos países centroamericanos.

Una medida con impacto limitado

Aunque Trump firme la orden para enviar tropas de la Guardia Nacional a la frontera, el trabajo de estos militares estará limitado a colaborar con las operaciones de seguridad fronteriza y no se les permitiría llevar a cabo tareas policiales como detener a inmigrantes que cruzan ilegalmente la frontera.

La ley Posse Comitatus (18 U.S.C. § 1385), aprobada el 18 de junio de 1878, prohíbe a los militares estadounidenses realizar tareas de aplicación de la ley en territorio de Estados Unidos. Dicha ley precisa que la única manera que se puede permitir a las tropas hacerlo es mediante una autorización especial del Congreso.


La citada ley fue aprobada durante la denominada era de la reconstrucción después de la Guerra Civil. Su objetivo es establecer límites a la rama ejecutiva del gobierno federal en el uso de militares como fuerzas de orden público.

En 2006 y 2010, durante los gobiernos de George W. Bush (republicano) y Barack Obama (demócrata) respectivamente, fueron enviadas tropas a la frontera con México para ayudar con las operaciones fronterizas.

En los operativos de 2006 y 2010 las tropas enviadas a la frontera se limitaron a participar en tareas administrativas y de vigilancia.

Michelle Lujan Grisham, congresista demócrata por Nuevo México, calificó la decisión del presidente de enviar tropas a estados fronterizos como el suyo como un abuso de poder.

"Es alarmante que el presidente Trump continúe demostrando que está más interesado en promover cuestiones relacionadas con campañas políticas que en resolver los desafíos más urgentes de nuestra nación", dijo a Univision Noticias. " Este flagrante abuso de poder costará a los estados, como Nuevo México, miles de dólares mientras aterroriza aún más a las comunidades inmigrantes", agregó.