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Inmigrantes indocumentados

Intentó reencontarse con su hija en Estados Unidos durante años, solo pudo hacerlo antes de su muerte

Con un grillete en el tobillo que le puso ICE, el hondureño Manuel Gámez logró estar presente en el momento de desconexión de su hija Heydi al respirador artificial en una clínica de Nueva York. "Le leí la Biblia. Yo sé que me escuchaba porque su rostro cambiaba", dijo el padre en medio de las lágrimas.
19 Jul 2019 – 4:20 AM EDT

Roto de dolor, Manuel Gámez apenas logra sacar fuerzas para despedirse de su hija Heydi Gámez de 13 años, postrada en una cama en el Cohen Children's Medical Center de Queens, tras quedar con muerte cerebral luego de un intento de quitarse la vida.

"Por favor, perdóname por fallarte", prometió decirle Gámez a su hija antes de que la desconecten del respirador artificial. "Siento no haber podido estar allí... nunca quise dejarte", añade el hombre citado en CNN, que intentó varias veces reunirse con su hija en Estados Unidos, 2,000 kilómetros al norte de su Honduras natal, y ahora lo ha conseguido pero para darle el último adiós.

El dramático final de la historia de este padre y su hija es también de cierta forma el retrato de una tragedia marcada por las leyes migratorias.

Cuando Heydi tenía dos meses, fue abandonada por su madre. Luego, a los 9 años de edad, ingresó al país sin tener papeles, huyendo de las pandillas que mataron a su abuelo. La niña fue una de las personas que lo halló después de haber sido atacado.

La niña quedó a cargo de su tía Jessica Gámez, con quien vivía en Brentwood, Long Island. Desde entonces, su padre intentó dos veces entrar a Estados Unidos y en ambas ocasiones fue detenido y deportado.

En Estados Unidos, Heydi logró adaptarse muy rápidamente, según dice su tía a CNN. Aprendió inglés en menos de un año, tuvo buen desempeño en la escuela, le encantaba escuchar música y comer en un restaurante chino local.

Todos los días hablaba con su padre por teléfono. El deseo de la niña de reunirse con él le hizo plantearse incluso regresar a Honduras, pero su padre le pidió que se quedara en Estados Unidos, donde había obtenido asilo y tendría oportunidades de estudiar.

Una decisión "tan fuera de lugar"

Al cumplir en marzo los trece años, el señor Gámez le prometió que cruzaría la frontera en junio para pasar juntos el verano. Era su tercer intento.

Un día la llamó desde Reynosa, en México, para decirle que estaba en camino a EEUU y que mientras hacía el cruce en la frontera no tendrían comunicación. Pero apenas pasar a territorio estadounidense el hombre fue nuevamente detenido por agentes de la Patrulla Fronteriza y enviado a prisión, explica el diario The News York Times.

Cuando Heydi se enteró del arresto de su padre, cayó en depresión y se encerró en su cuarto. Fue su tía quien la encontró al borde de la muerte al entrar en su habitación para llevarle un bocadillo con leche: la niña estaba colgada en el armario con un cable de teléfono amarrado a su cuello.

"Era tan inteligente que no tiene sentido por qué tomó una decisión como ésta, una decisión tan fuera de lugar", lamenta su tía, de 32 años, citada por el Times.


El padre logró un breve permiso del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) para viajar a Nueva York y ver a su hija convaleciente en la clínica de Queens. "Le leí la Biblia. Yo sé que me escuchaba porque su rostro cambiaba", dijo a Univision Noticias en medio del llanto.

No lo dejaron libre del todo; lleva un grillete electrónico en el tobillo. Pero al menos pudo estar presente en los últimos cuatro días de vida de su hija. Después de una semana, deberá presentarse en el aeropuerto de Houston para definir su suerte ante un juez de inmigración.

Aníbal Romero, abogado del hondureño a Noticias Univision 41, que "este caso no tiene lógica considerando que Manuel es elegible para pedir asilo, y a su familia (sí) se le concedió".

"Este caso también demuestra cómo el sistema migratorio en los Estados Unidos está al borde del colapso. Los políticos en Washington están más preocupados por proteger su carrera política en lugar de solucionar este problema. La muerte de Heydi no puede ser en vano. Esperemos que este sea el inicio de una discusión seria pues tenemos la grave preocupación que estos casos pueden repetirse", añadió Romero.

Gámez informó que su hija Heydi será enterrada en un cementerio de Nueva York. "Vamos a donar sus órganos para que pueda vivir en otras personas. No la quiero recordar así, en esa cama, en coma", dijo con profundo dolor.

Recuerda que si tú, o una persona que conoces, está pasando por una crisis y piensa en quitarse la vida, puedes llamar a la Línea de Ayuda Prevención Nacional Contra el Suicidio disponible en español todos los días a cualquier hora. Teléfono: 1-800-273-8255.

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