null: nullpx
Inmigrantes indocumentados

Indocumentados arrestando a indocumentados: cómo la Patrulla Fronteriza tuvo al menos 4 empleados sin papeles

A pesar de los “rigurosos estándares” de selección de la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP), cuatro solicitantes que usaron actas de nacimiento falsas lograron entrar a sus filas. Uno de ellos incluso fue un traficante de personas antes y durante su labor como oficial migratorio.
29 Mar 2019 – 4:49 PM EDT

En 2003, Óscar Antonio Ortiz fue descrito por sus superiores en la Patrulla Fronteriza como un agente con una “actitud radiante, confiada, equilibrada y cortés". También aplaudieron su servicio en la Marina, así como su español fluido, preparación excepcional, puntualidad y habilidades de escritura.

Dos años después, esa imagen se derrumbó cuando las autoridades federales descubrieron que habían contratado a un mexicano indocumentado que presentó un acta de nacimiento falsa para entrar a esa dependencia, que le confió vigilar la zona limítrofe en la zona de El Cajón, en California. Todo salió a la luz a través de un delito más grave.

Ortiz aceptó después de ser arrestado que conspiró para contrabandear a por lo menos 100 inmigrantes sin papeles en la frontera entre California y México. A veces los ayudó a cruzar ilegalmente a bordo de su camioneta oficial. La investigación detectó que antes de ingresar a esa agencia ya había sido acusado de tratar de pasar a dos indocumentados, pero ese caso quedó oculto porque usó una identidad falsa.

Este exagente fronterizo nació en Tijuana hace 42 años y fue criado en San Diego, California. Cuando tenía tres años, su madre obtuvo su acta de nacimiento falsa que indicaba que había nacido en Chicago, según la acusación. Por eso, Ortiz creció pensando que era estadounidense y trató de entrar a la Patrulla Fronteriza poco después de los ataques terroristas de 2001, alegó su abogado en el juicio.

En julio de 2006 lo sentenciaron a cinco años de prisión y después lo deportaron a México, donde ahora vive. Por este caso, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que incluye a la Patrulla Fronteriza, verificó entonces la ciudadanía de sus casi 42,000 empleados. Pero las fallas siguieron.

Durante los últimos años, al menos otros tres indocumentados lograron volverse elementos de ‘La Migra’, como lo hizo Ortiz, según informes a los que tuvo acceso Univision Noticias.

El caso más reciente es el de Marco Antonio de la Garza, un mexicano sin papeles que este jueves fue sentenciado a un año de libertad condicional y a pagar una multa de 1,000 dólares por el cargo de usar un pasaporte falso, del cual se declaró culpable.


“Mis padres me dijeron que era ciudadano”

De la Garza, quien patrullaba en la agitada frontera de Arizona, también era reconocido por sus supervisores como un elemento destacado. Se dice que era tan celoso de su trabajo expulsando indocumentados que una vez capturó a uno de ellos durante una parrillada en su día libre.

Nació hace 38 años en Matamoros, México, y en su adolescencia se mudó a la ciudad de Brownsville, al sur de Texas. Su falso certificado indicando que nació en ese lugar en 1980 fue entregado a la Marina cuando se enlistó en 2003. Tenía 23 años. Ya en 2012 entró al CBP.

Cinco años después, las autoridades supieron que no tenía papeles cuando este solicitó un pasaporte estadounidense. De acuerdo con documentos judiciales, De la Garza afirmó que jamás supo que era un indocumentado, como las personas que arrestaba casi a diario en Arizona.

“De niño, mis padres me dijeron que era ciudadano estadounidense y toda mi infancia me hicieron creer que era verdad”, escribió en una carta enviada al juez que revisó su caso. “Debido a eso, crecí pensando que cumpliría con mi deber algún día y me uniría a las fuerzas militares de Estados Unidos”, agregó.

A pesar de que sus padres le confesaron en su juventud que era mexicano para evitar que se volviera miembro de las Fuerzas Armadas, él sometió su trámite con su acta falsa.

“(Mi madre) me dijo que me habían mentido toda la vida y que todo ese tiempo había sido ciudadano mexicano. Me rehusé a creer que esa era la verdad y vine a Estados Unidos con el acta de nacimiento estadounidense que ella me había dado”, relató De la Garza en el escrito sometido a la corte.

Como en el caso de Ortiz, el certificado apócrifo del agente fronterizo De la Garza estuvo en manos de la Marina y de la CBP, pasando por su “estricto” proceso de verificación de antecedentes penales.

Se trata de un ejemplo de lo difícil que sería, sobre todo para los empleadores civiles, confirmar que no están contratando mano de obra indocumentada, uno de los delitos en los que se ha enfocado la administración Trump.


Los “rigurosos estándares” para entrar a la CBP

Univision Noticias solicitó un comentario sobre estos casos a la CBP, pero al momento no ha respondido.

A finales de febrero, la CBP lanzó un programa de contratación “acelerada” citando que pretendía reducir de 300 a 120 días (“o menos”) el tiempo promedio en que acepta a un solicitante. En 2018, la agencia cerró el año sin un déficit de personal -lo cual atribuye a mejoras en el proceso de selección- algo que no ocurría desde hace muchos períodos fiscales.

La iniciativa ‘Fast Track’ ya se implementa en todo el país “para continuar mejorando e innovando nuestras prácticas de reclutamiento y contratación, mejorar la comunicación y el apoyo a los solicitantes, y acelerar la línea de tiempo desde la solicitud hasta la oferta de trabajo”, cita en un comunicado, el cual subraya que se mantienen “los rigurosos estándares” de selección.

De acuerdo con la CBP, la mayoría de los interesados cumplen con los requisitos, como no consumir drogas, no tener deudas que los hayan metido en líos con la ley, haber realizado pocos viajes al extranjero, tener un historial criminal limpio y estar dispuestos a mudarse a la frontera sur.

“Estas características hacen que sea más probable que un solicitante avance a través de los pasos de contratación con poco tiempo de procesamiento adicional”, menciona la dependencia.

Un reporte del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicado en el otoño de 2017 revela que entre los 2,300 rechazados en el proceso de selección de agentes de la Patrulla Fronteriza y de aduanas, algunos confesaron que participaron en el tráfico de personas y de droga, que eran cercanos de personas que lo hacían, e incluso uno aceptó que violó a una mujer intoxicada.

Este informe, que revisó los trámites de admisión de la CBP de 2013 a 2016, también encontró que a pesar de que en entrevistas los aspirantes hicieron estas revelaciones que los descalificaban, esa dependencia continuó el proceso de selección y les realizó el examen del polígrafo.

La Ley Anticorrupción en la frontera de 2010 requiere que los solicitantes de empleo del CBP se sometan a un examen de polígrafo antes de ser contratados. La prueba se usa como una herramienta para identificar potenciales aptitudes y problemas. Según la dependencia, de 2013 a 2016 gastó alrededor de 72.3 millones de dólares en este programa y administró los exámenes de 32,847 aspirantes.

En ese período, alrededor de 2,300 solicitantes no cumplían con los requisitos, pero aún se sometieron al también llamado ‘detector de mentiras’.


En fotos: La vida entre dos muros, la franja que solo habita la Patrulla Fronteriza en California

Loading
Cargando galería

Más contenido de tu interés