'El deportador': el agente de ICE acusado de emplear "tácticas coercitivas extremas" contra detenidos

Los padres inmigrantes detallan las denuncias de abuso en una queja presentada ante el Departamento de Seguridad Nacional, donde indican que un agente profería abusos a gritos, mientras que a otros se les entregaban formularios de deportación ya preseleccionados.
4 Sep 2018 – 1:44 PM EDT

El 25 de julio, un grupo de padres inmigrantes subió a un autobús en El Paso, Texas, después de reunirse con sus hijos. "Estaban celebrando. ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) les dijo que los pondrían en un avión y los llevarían a un refugio y serían liberados", dijo Taylor Levy, coordinador legal de Annunciation House, un refugio para inmigrantes en esa ciudad fronteriza.

En lugar de esto, los llevaron de regreso al centro de procesamiento de servicios de El Paso, donde agentes del ICE abordaron el autobús con formularios que habían sido ya preseleccionados y en los cuales se indicaba que los padres estaban de acuerdo en ser deportados con sus hijos, según dijo Levy citando entrevistas con los padres. Cuando se negaron, les "gritaron" y los bajaron del autobús y los detuvieron sin sus hijos.

Esta es apenas una de las numerosas anécdotas de tácticas coercitivas utilizadas por agentes del gobierno contra los padres separados de sus hijos, según dos grupos de defensa de inmigrantes, la Asociación de Abogados de Inmigración Americana (AILA) y el Consejo Americano de Inmigración (AIC) , los cuales presentaron una queja el 23 de agosto ante el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

La queja alega que los agentes fronterizos y de inmigración de Estados Unidos abusaron de padres migrantes separados de sus hijos en la frontera con México y trataron de obligarlos a firmar formularios en los cuales accedían a abandonar el país. En la queja se solicitó que la división de derechos civiles del DHS y el inspector general investigaran las denuncias y tomaran medidas correctivas.

"Los casos presentan poderosas evidencias de graves violaciones al debido proceso cometidas por funcionarios del gobierno", según la denuncia que detalla las historias de 13 padres quienes fueron detenidos en centros de detención de inmigrantes y separados de sus hijos como consecuencia de la política de tolerancia cero de la administración Trump.

"La coacción de los no ciudadanos por parte de los funcionarios de inmigración es una violación directa de los estatutos federales, las regulaciones y la Constitución de Estados Unidos. Como nación, no podemos tolerar esos abusos en la violación de nuestras leyes y les instamos a que tomen medidas inmediatas para corregir la situación", añadía la queja.

Un vocero de ICE le dijo a Univision que la agencia "no puede hacer comentarios debido a un litigio pendiente", una aparente referencia a una demanda presentada en California por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) que impugna la legalidad de la política de separación familiar.


La Oficina de Derechos Civiles y Libertades Civiles ha respondido en los últimos años a los problemas que se le presentaron, dijo Katie Shepherd, abogada de la Campaña de Justicia de Inmigración del AIC. "Tenemos la esperanza de que se abrirán investigaciones sobre este tema, especialmente porque definitivamente plantea problemas de acciones ilegales por parte de funcionarios del gobierno".

"La agencia tiene que verse a sí misma en el espejo y tenemos que determinar en qué medida puede supervisar efectivamente el comportamiento que ocurre dentro de la agencia", agregó Ben Johnson, director ejecutivo de la AILA.

"El deportador"

En otro caso, una mujer hondureña, identificada como DP, fue detenida por agentes fronterizos luego de ingresar ilegalmente a Estados Unidos en junio y fue enviada al Centro de Detención de Port Isabel en el sur de Texas. Después de que se llevaron a su hija de nueve años, fue citada para reunirse con un agente de ICE a quien los inmigrantes detenidos llamaban el "deportador".


La mujer, de la ciudad de San Pedro Sula, describió que el agente de ICE la amenazó y le gritó que firmara. "Me llamó para firmar mis documentos de deportación un par de días después de que me informaron que no calificaba para el asilo", dijo la mujer, a quien solo se le identifica como DP, en una declaración jurada.
"Le dije que no firmaría nada hasta que tuviera a mi hija conmigo. [Tachado] comenzó a gritarme diciendo: 'Vas a firmar los papeles porque dijiste que no querías ver a un juez. ¿No entiendes que no te queremos en este país? Todos ustedes son ignorantes y siguen viniendo'".

Los defensores de los inmigrantes dijeron que se desconoce la identidad de "el deportador".

'Tolerancia cero'


La administración Trump implementó su política de "tolerancia cero" en abril con la intención de ampliar y acelerar la deportación de inmigrantes que cruzan la frontera ilegalmente, o sin la documentación adecuada, lo cual provocó un aumento drástico de los enjuiciamientos y la separación de padres de sus hijos.


Después de que el gobierno separó a más de 2,600 familias, y en medio de una creciente protesta, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva el 20 de junio de 2018 prohibiendo la futura separación de los niños de sus padres. Algunos padres y sus hijos permanecen separados mientras cientos de padres han sido deportados sin sus hijos a países donde existen riesgos potenciales para sus vidas, dicen los defensores de los migrantes.

"Éste es realmente un esfuerzo intencional y sistemático para alejar a los niños de sus padres y mantenerlos como rehenes con el fin de sabotear su derecho a solicitar asilo en Estados Unidos", dijo Johnson. Acusó al DHS de intentar asustar a "otros padres que podrían estar intentando o considerando venir a Estados Unidos a solicitar asilo".

Algunos padres y sus hijos permanecen separados mientras cientos de padres han sido deportados sin sus hijos a países donde existen riesgos potenciales para sus vidas, dicen los defensores de los migrantes.


"Ambiente estresante"

El maltrato comenzó justo después de entrar a suelo estadounidense, dijo Shepherd. El uso de "tácticas coercitivas extremas" incluyó amenazas verbales, engaño, abuso físico e intimidación, diseñados para crear "un ambiente estresante que matizó todas las interacciones que tuvieron con los funcionarios del gobierno a partir de ese momento".

El trauma de estar separados de sus hijos, así como el ambiente coercitivo creado por los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y del ICE "hizo que a los padres les resultara muy difícil participar de forma significativa durante el proceso de la entrevista de temor creíble", dijo.

Las acusaciones más graves contemplan a los agentes que utilizan la intimidación "para obligar a los padres separados a firmar formularios de renuncia a sus derechos", según la queja. "Los agentes de ICE reunificaron a varios padres con sus hijos, luego les presentaron formularios pre-completados que afectaban sus derechos a la reunificación y volvieron a separar a los padres que se negaron a firmar los formularios", alega.

Shepherd dijo que las entrevistas con 76 madres revelaron que más del 90% reportaron que no se les permitió preguntar sobre las consecuencias de firmar el formulario. Como resultado, menos del 25% de las madres expresaron que entendieron lo que estaban firmando. Alrededor del 67% informaron haber sido intimidadas y coaccionadas antes de firmar, y el 30% informaron que los agentes de ICE amenazaron con que si no firmaban el formulario nunca volverían a ver a sus hijos.


Suplicando información

La mujer hondureña, DP, dijo que ella y las otras madres detenidas en Port Isabel les suplicaron a las autoridades que les dieran información sobre sus hijos. "Cuando les preguntamos a los guardias por nuestros hijos, dijeron que sería mejor que nunca volviéramos a verlos y que no intentáramos buscar asilo y que regresáramos solas a nuestros países. Algunos de los guardias siguieron diciendo que no sabían nada sobre dónde estaban nuestros hijos, mientras que otros nos dijeron que ya habían sido adoptados", dijo en su declaración jurada.


Imágenes de las conocidas “hieleras” donde la Patrulla Fronteriza detiene a los inmigrantes

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La denuncia describe cómo, en julio, un representante de la Casa Blanca visitó el centro de detención de Port Isabel. Las madres dicen que los guardias les advirtieron que no se comunicaran con el representante. Después de que quince madres hablaron en presencia del visitante de la Casa Blanca, dijo DP, los agentes de detención de ICE las castigaron. "Me esposaron y me pusieron en confinamiento solitario por diez días. Me pusieron en una habitación oscura, así que no sabía cuándo era de día o de noche. No me dieron comida ni agua durante unos tres días ... Estuve esposada durante cinco días y tuve que comer e ir al baño así".

Incidente del autobús de El Paso

Tal vez el incidente más serio involucró a las familias en el autobús de El Paso. Los padres se habían negado a firmar los formularios y los agentes estaban molestos, dijo Levy en una conferencia telefónica organizada por la AILA y el AIC. "Les gritaron. Había varios padres llorando en ese autobús", añadió.

"Al preseleccionar la Opción 1 (aceptando la deportación) en el Formulario de Elección, negarles a los padres la posibilidad de seleccionar cualquier otra opción y gritarle a cualquier padre que no estuviera de acuerdo, los agentes de ICE violaron los derechos del debido proceso de estos padres. Obligar a un padre a firmar un formulario preseleccionado no es acorde al debido proceso, pues no permite una decisión afirmativa, consciente o voluntaria del padre", alegó la queja.

Levy dijo que había hablado con siete padres, una madre y seis padres, quienes se negaron a firmar el formulario. Una marcó una casilla diferente a pesar de que el formulario ya estaba marcado previamente y dijo que no aceptaba ser deportada con su hijo. "El agente, enojado, se lo quitó [el formulario] y le dio un nuevo formulario y le dijo 'No, se suponía que debías firmar aquí'", dijo Levy.

Los siete padres fueron sacados del autobús y llevados adentro donde los agentes les gritaron y amenazaron nuevamente. Eventualmente, los llevaron nuevamente afuera, donde sus hijos estaban esperando en el autobús. Cuando los agentes no les permitieron abordar el autobús para despedirse, uno de los niños trató de bajarse del autobús y los agentes de ICE le gritaron también. "Estos siete padres ... se vieron obligados a despedirse de sus hijos por segunda vez mientras el autobús se alejaba. Luego les volvieron a poner grilletes, les volvieron a poner uniformes de la prisión y los llevaron a las ... instalaciones".

Shepherd dijo que sus reuniones con los padres "fueron algunas de las conversaciones más deprimentes que he tenido". Pero solo arañaron la superficie de los abusos en los centros de detención que han estado ocurriendo durante décadas.

Las 13 historias incluidas en la queja fueron solo una muestra de casos que pretenden ilustrar una tendencia más amplia, dijo.

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