Inmigrantes indocumentados

La atención médica a los inmigrantes detenidos es “insatisfactoria”, denuncia Human Rights Watch

El grupo de derechos humanos vuelve a fustigar la política migratoria del presidente Barack Obama y exige que el gobierno mejore el trato a los indocumentados detenidos en las cárceles de ICE.
7 Jul 2016 – 4:36 PM EDT

La atención médica que reciben los indocumentados detenidos por la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) es “insatisfactoria” y contribuyó en la muerte de por lo menos siete de las 18 muertes registradas desde mediados de 2012 y mediados de 2015, denunció la organización de derechos humanos Human Rights Watch en un informe publicado el jueves.

El reporte, basado en la revisión de documentos liberados por el gobierno, revela una atención médica de calidad inferior a los estándares establecidos y violaciones en la aplicación a las normas de detención.

Encontramos que de las 18 muertes reportadas en los documentos desde 2012, siete de ellas estaban relacionadas con la atención médica deficiente”, dijo a Univision Noticias Clara Long, investigadora principal de Estados Unidos de HRW.

Long dijo además que “los registros también muestran evidencia del mal uso de aislamiento para las personas con discapacidad mental, inadecuada evaluación y tratamiento de salud mental, y los fracasos de atención médica de forma más amplia”.

La investigadora añadió que ”compartimos estos registros con dos expertos médicos independientes quienes hallaron lapsos peligrosos en la atención, incluyendo la falta de seguimiento de los síntomas que requieren atención del personal médico, aparentemente una practica que va más allá del alcance de la licencia y la experiencia”.

Los expertos son el doctor Marc Stern, un experto en salud correccional profesor asistente de afiliados de la salud pública en la Universidad de Washington, y el doctor Allen Keller, profesor asociado de la escuela de medicina de la Universidad de Nueva York.

“El uso indebido del régimen de aislamiento para los pacientes de salud mental y las respuestas de emergencia son demasiado lentas”, dijo Long.

El reporte indica que, a juicio de los expertos, “estos fracasos probablemente contribuyeron a la muerte de siete de los 18 detenidos en centros de detención”, y advierten que “esto puede “poner a muchos otros detenidos en peligro”.

"En 2009 el gobierno de Obama prometió grandes reformas a la política de detención de inmigrantes, incluyendo una supervisión más centralizada y una mejor atención de salud", dijo Long. "Pero estas muertes muestran que los problemas de todo el sistema se mantienen, incluyendo una falta de prevención o fijar la atención en una atención médica deficiente que, literalmente, mata a la gente".

HRW dijo que Estados Unidos tiene la capacidad de mantener diariamente a 34,000 extranjeros privados de libertad en centros de detención, varios de ellos administrados por empresas privadas, y que la mayoría de ellos están sujetos a duras leyes que no permiten una revisión individualizada de los casos.


La Oficina de Supervisión de Detenciones de ICE (ODO) ha revisado los informes sobre las muertes de inmigrantes en los centros y las violaciones a las normas de detención, pero no ha llegado a la conclusión acerca de si
las deficiencias detectadas en la atención médica contribuyeron a las muertes de los detenidos.

En siete de los 18 casos revisados por HRW los doctores Stern y Keller coincidieron en que “la atención inadecuada pudo haber contribuido” a la muerte de los detenidos”.

Una de las víctimas citadas en el reporte fue identificada como Manuel Cota-Domingo, de 34 años, quien en diciembre de 2012 fue trasladado desde el centro de detención de Eloy hasta el hospital St. Joseph. El inmigrante murió a causa de un problema cardíaco, una diabetes no tratada y neumonía a los pocos días de ser internado.

Human Rights Watch dijo que existen pruebas suficientes que evidencian que los funcionarios del centro no respondieron a las llamadas de ayuda durante aproximadamente tres horas mientras Cota-Domingo estaba teniendo problemas para respirar.

En otros seis casos los expertos concluyeron que sus muertes probablemente estuvieron vinculadas a prácticas médicas por debajo de los estándares establecidos. Cita que los inmigrantes Tiombe Kimana Carlos, Clemente Mponda y José de Jesús Deniz Sahagún se suicidaron después de mostrar signos de problemas de salud mental graves, lo que llevó a los expertos a concluir que el cuidado de salud mental en los centros de detención de inmigrantes es “inadecuado”.


HRW dijo que el gobierno de Obama debe tomar medidas inmediatas para mejorar los mecanismos de supervisión, y dejar de utilizar los centros de detención que no pueden o no quieren proporcionar una atención médica adecuada.

“El gobierno también debería poner fin al uso de la incomunicación de los detenidos con discapacidad mental”, indicó Long. "Muchas de las prácticas médicas peligrosas que se hallaron en la revisión de los documentos deberían haber sido evidenciadas en auditorías federales de rutina a los centros de detención de inmigrantes”, agregó.

En octubre del año pasado Human Rights Watch denunció que el el trato que el gobierno federal estadounidense brinda a los migrantes indocumentados que detiene en la frontera con México había “empeorado" en el último año, y que ahora había más detenciones "y continúa la política de deportar rápidamente a la gente sin el respeto al debido proceso. "Incluso a los centroamericanos que buscan asilo”, dijo Long.

En octubre del 2014 otro informe detalló las políticas y prácticas fronterizas de Estados Unidos que, reveló el grupo, ponen a los inmigrantes en peligro de sufrir graves daños en sus países de origen si son deportados porque se les niegan sus casos de asilo o no tienen la oportunidad de presentarse ante una corte de inmigración para contar sus historias.

El informe se basó en los testimonios de personas deportadas a Honduras y personas detenidas, así como en un análisis de datos sobre deportaciones obtenidos mediante la Ley de Libre Acceso a la Información.

“Detienen a gente en los puentes y los aeropuertos. Han aumentado este tipo de arrestos, son más frecuentes las detenciones de quienes vienen a Estados Unidos buscando asilo. Y la detención implica incapacidad para obtener asesoría legal, preparar un caso y proteger derechos; implica más efectos negativos para los que buscan protección”, dijo Long.

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