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Inmigrantes indocumentados

ICE frena deportación de migrante hondureño detenido durante redada en Carolina del Norte

Todos los días 129 equipos de ICE buscan inmigrantes que ingresaron ilegalmente cuando eran niños y ahora son adultos.
21 Mar 2016 – 4:38 AM EDT

La agencia federal encargada de las deportaciones de indocumentados en Estados Unidos anunció el freno de la expulsión de un migrante hondureño arrestado durante una redada en Carolina del Norte.

Segun el congresista demócrata por George K. Butterfield (demócrata por Carolina del Norte) , la directora de la ICE, Sarah Saldaña, emitió una orden para Ddtener la deportación de Wildin David Guillén Acosta, de 19 años y originario de Honduras, hasta que la Corte de Alelaciones de Inmigración decida su caso.

Butterfield aseguró que la directora Saldaña emitio una orden que impide la deportación de Acosta "hasta que el proceso legal se lleve a cabo de una manera ordfenada".

Las gestiones fueron respaldadas por la congresista demòcrata or California Zoe Lofgren.

"Es mi esperanza que él (Acosta) finalmente reciba asilo en Estados Unidos", añadió Butterfield.


"Tengo miedo"

En la víspera Acosta, de 19 años, dijo que "tengo miedo, no quiero regresar. Hay mucha violencia, mucha muerte".

El joven llegó a Estados Unidos desde Honduras viajando en autobús, en automóvil y a pie después de que un miembro de una pandilla amenazase con matarlo.

"Te matan por un teléfono, ¿cómo es posible?", agregó Acosta, uno de aquellos menores no acompañados que llegaron hace dos años, y que ahora, mayores de edad, son buscados por el servicio de inmigración para su deportación automática.

Acosta habló con la agencia AP desde un centro de detención de migrantes en una zona rural de Georgia.

"No salía por la noche. El me llamaba y decía: 'Te voy a matar, te voy a matar''', dijo Acosta. "Se lo conté a mi madre y ella me dijo que viniese a Estados Unidos".

Desde su llegada a North Carolina, Acosta iba a la escuela y trabajaba, espera ahora obtener asilo. Pero las perspectivas no son buenas en vista de que tiene una orden de deportación pendiente.

Su madre Dilsia Acosta dijo que su hijo llegó a Estados Unidos en junio de 2014, en el punto álgido de la oleada de niños migrantes que entraron al país. Su padre Héctor Guillén llegó al país también de forma ilegal en 2005, y su madre hizo lo mismo en 2013. Wildin Acosta fue arrestado en enero después de que un juez dictaminase que debía ser deportado.

Defensores de los derechos de los migrantes se han unido en torno al caso de Wildin Acosta y otros y presionan al gobierno para que reconsidere su política.


Se intensifican las búsquedas

El gobierno estadounidense intensifica abiertamente sus esfuerzos para localizar y deportar a las personas que entraron de forma ilegal al país en 2014, durante una oleada de cruces de menores no acompañados y familias procedentes mayormente de Honduras, Guatemala y El Salvador.

Esta iniciativa sigue a casi dos años de advertencias de que los inmigrantes que no fuesen autorizados a quedarse en Estados Unidos serían devueltos a sus países. Y se produce en un momento en que los aspirantes a la nominación presidencial del Partido Republicano presionan para que se tomen medidas más firmes en materia de inmigración

Responsables de Seguridad Nacional siguen de cerca lo que sucede en la frontera desde que más de 68,000 menores no acompañados por adultos y una cantidad similar de familias fueran pilladas ingresando al país de forma ilegal en 2014. La decisión de reforzar los controles para contener el flujo de menores y de familias se produjo en medio de una nueva oleada de llegadas de este tipo de migrantes.

Iniciativas anteriores para frenar los cruces ilegales parecieron funcionar inicialmente, ya que el número de niños y familias que accedieron por esta vía a suelo estadounidense bajó alrededor de un 40% entre 2014 y 2015. Pero la cifra volvió a crecer en el segundo semestre del año pasado. Al mismo tiempo, los tribunales designados para atender casos migratorios sufrieron un retraso de más de 474,000 casos de menores migrantes que viajaban solos.

Ahora, el gobierno de Barack Obama está resaltando sus esfuerzos para encontrar y deportar a las familias y a aquellos menores que ahora son adultos para devolverlos a casa. El secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, destacó el trabajo de su departamento con las deportaciones.


129 equipos de sabuesos

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (conocido por sus siglas en inglés, ICE) no da marcha atrás.

Desde octubre, más de 800 migrantes que llegaron al país como menores no acompañados han sido devueltos a sus naciones de origen, según las estadísticas del departamento. Otros en esta situación y con órdenes de deportación pendientes fueron detenidos con miras a su expulsión de suelo estadounidense.

El director de operaciones de deportación del ICE Tom Homan declaró ante el Congreso en febrero que sus agentes llevan a cabo una intensa campaña de persecución de jóvenes que vinieron solos siendo menores y de familias.

"Tenemos miles de casos (de menores no acompañados) con órdenes de deportación emitidas por los tribunales de inmigración, algunas de ellas en ausencia, otras en persona, y estamos trabajando en esos casos", expresó. "Tengo 129 equipos abocados a esas tareas todos los días".

Se emitieron órdenes de deportación para unos 10,000 menores no acompañados desde el 2014, pero aproximadamente el 87% en ausencia, según cifras del Departamento de justicia.

A principios de enero, el Departamento de Seguridad Interior comenzó a buscar familias a las que no se les había concedido permiso para permanecer en el país y el ICE anunció la detención de 121 personas, más de la mitad de las cuales han sido enviadas de vuelta a sus países.

Johnson sostuvo que las deportaciones no deberían sorprender a nadie ya que a fines del 2014 había dicho que se iba a combatir firmemente los nuevos ingresos ilegales.

"No tenemos, y no podemos tener, una frontera abierta. Hay que vigilarla", declaró a la AP. "¿Es agradable tomar medidas contra familias? No, claro que no. A nivel personal, lo admito".

"Pero hay que hacer cumplir las leyes".

Problema político y legal

Los arrestos han causado profundo malestar entre los defensores de los inmigrantes y entre demócratas que aducen que es peligroso enviar de vuelta a jóvenes y familias que pueden enfrentar numerosos riesgos y la pobreza en América Central.

La campaña de deportaciones, por otro lado, crea situaciones incómodas a los aspirantes a la nominación presidencial demócrata Hillary Clinton y Bernie Sanders, quienes procuran el voto hispano.

Los dos condenaron en el debate organizado por Univision la detención de familias y prometieron ser más comprensivos de llegar a la presidencia.

Kevin Appleby, director de políticas de migración internacional del Centro para Estudios de la Migración, dijo que el gobierno "se encuentra en una situación difícil".

"Antes de empezar a deportar a menores no acompañados de a raudales tienen que arreglar el sistema legal para que estos chicos tengan la oportunidad" de pelear por permanecer en el país, expresó.

Jeh Johnson dijo que simplemente acata las prioridades de su departamento.

"No podemos tener una política en la que si vienes y no satisfaces los requisitos para recibir asilo u otro tipo de beneficio, y se ordena que seas deportado", se te permita permanecer aquí, señaló.

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