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Policía

Escándalo sacude a la policía de Los Ángeles: Investigan a agentes por falsificar datos durante paradas de tráfico

Comisión de Policía pidió al Inspector General que realice su propia investigación. Un total de 20 policías fueron enviados a realizar tareas a sus casas y 10 patrulleros fueron relevados de sus responsabilidades
16 Ene 2020 – 10:58 PM EST

Los Ángeles, California.- Michael Moore, jefe del Departamento de Policía de Los Ángeles anunció una expansión de una investigación interna sobre las denuncias de que sus oficiales falsificaron los datos recopilados durante paradas de tráfico y catalogaron a los detenidos como pandilleros.

Ante el escándalo que sacudió al LAPD, los miembros de la Comisión de Policía solicitaron al Inspector General de la agencia que realice su propia investigación.

Moore informó a los miembros de la Comisión que les proporcionará en el futuro cercano las acusaciones de que los oficiales categorizaron falsamente a algunos automovilistas como miembros de pandillas.

El jefe del LAPD dijo que un total de 20 de sus agentes han sido reasignados: 10 de ellos están realizando tareas domésticas y otros 10 han sido retirados del patrullaje.


Las acusaciones se remontan a denuncias desde principios de 2019, cuando la madre de un joven del Valle de San Fernando fue notificada de que la policía creía que su hijo era pandillero, pero ella dijo que había un error en la identificación. Su hijo no era miembro de ningún grupo delictivo.

Las personas identificadas como miembros de pandillas son colocadas en un base de datos de investigación a nivel estatal conocida como “Cal-Gangs”, que potencialmente puede conducir a futuros problemas legales para las personas en la lista.

Moore dijo que a la mujer y al hijo, -que no fueron identificados- se les dijo que el muchacho iba a ser removido del sistema.

“En el transcurso de varios meses, la investigación ha continuado y en realidad se ha expandido, y se investigaron otras paradas [de tránsito] e interacciones de estos tres oficiales involucrados”, dijo Moore. “La investigación ahora ha identificado inconsistencias adicionales basadas en la información preliminar que tengo”.

Moore dijo que no ha “emitido juicio” sobre ninguno de los oficiales e indicó que no dará recomendaciones a la junta hasta que se realice una investigación exhaustiva.


Según un informe de NBC4, que reveló por primera vez las acusaciones, los oficiales pueden haber falsificado las tarjetas de entrevista de campo durante las paradas de tráfico para aumentar sus estadísticas de parada de tráfico debido a la presión de los supervisores para centrarse en la detención de pandilleros.

La Oficina del Fiscal de Distrito está considerando posibles cargos criminales contra al menos uno de los oficiales, Braxton Shaw, que se encuentra en licencia administrativa.

El jefe Michael Moore dijo a la comisión que el departamento ha añadido más protección a su sistema electrónico de reportes, el cual requiere un supervisor adicional para revisar el metraje de las cámaras del cuerpo de los oficiales antes de agregar los nombres de los automovilistas a la base de datos de pandillas.

El diario Los Angeles Times informó la semana pasada que, en un caso, información proporcionada por un oficial en una tarjeta de entrevista de campo que una parada de tráfico fue contradicha por las imágenes capturadas por la cámara del cuerpo del oficial.

La presidenta de la Comisión de Policía, Eileen Decker, manifestó que quiere una minuciosa evaluación de las investigaciones en curso y que se proporcione a la junta directiva “actualizaciones regulares y frecuentes”.

La comisión pidió a la oficina del Inspector General que no solamente monitoreara la investigación interna del LAPD, sino que realizara su propia indagatoria.

El comisionado Dale Boner expresó que quiere garantizar un “nivel adecuado de transparencia” de la investigación.

“No me queda claro qué sistemas tenemos instalados que hayan permitido que esta actividad continuara ... y qué cambios institucionales pueden ser apropiados para evitar este tipo de situaciones en el futuro”, dijo Boner.

Algunos miembros de la audiencia con los comisionados dijeron que estaban indignados por las acusaciones e interrumpieron la reunión.

“A todos nos parece muy inquietante”, dijo Decker a la audiencia. “Le daremos instrucciones al inspector general para proceder con la investigación”.

La junta directiva de la Liga de Protección de la Policía de Los Ángeles, el sindicato que representa a los oficiales, emitió una declaración anterior en respuesta a las acusaciones, diciendo que era “consciente de los informes de discrepancias contenidos en un número limitado de tarjetas de entrevistas de campo que el departamento está investigando”.

“Confiamos en que el jefe Moore supervisará un minucioso y justo proceso para determinar los hechos, y también para asegurar que se otorgue a los oficiales sus derechos de debido proceso”.

Alberto Retana, director ejecutivo de Community Coalition, una organización defensora de los derechos de los inmigrantes y la comunidad afroamericana pidió que se responsabilice a los agentes que falsificaron la información.

Esta práctica racista y poco ética es completamente desagradable e inaceptable, dijo. “Depende del jefe [Michael Moore], el alcalde [Eric Garcetti] y comisionados de policía responsabilizar a estos oficiales con todo el peso de la ley y tomar acción inmediata para proteger a la gente del sur de Los Ángeles y los angelinos en todas partes”.

Según el informe original de NBC4, los oficiales reunían diariamente estadísticas sobre el número de personas que detuvieron e interrogaron, el número de sus interacciones con miembros de pandillas, el número de arrestos y otras métricas.

A diario, los ejecutivos del LAPD analizaban las estadísticas, y a los oficiales se les dijo “cuanto más contactos de pandillas, mejor” ', según el informe de NBC4.

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