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Bernie Sanders

¿Por qué Sanders es favorito este Supermartes en la conservadora Texas a pesar de llamarse socialista?

Todo parece indicar que el senador por Vermont tiene el juego ganado en el estado conservador para este 3 de marzo. A base de buscar votos olvidados y de una campaña en medios, ha logrado multiplicar el electorado que podría empujarlo a la nominación demócrata. Sin embargo, cuando se pone la mirada en la elección presidencial sus ideas progresistas podrían darle una mala jugada, según analistas.
29 Feb 2020 – 03:39 PM EST

HOUSTON, Texas.- En menos de una semana, el precandidato demócrata Bernie Sanders visitó cinco importantes ciudades de Texas: El Paso, San Antonio, Dallas, Houston y Austin. Fue además en este estado conservador donde celebró su victoria tras el caucus de Nevada. Su apuesta por ganar Texas en las primarias del Supermartes incluye también el crecimiento de su equipo en el terreno para captar votos y una inversión de más de cinco millones de dólares en anuncios de radio, televisión y medios digitales.

El balance de esta estrategia: los últimos sondeos vaticinan que el 3 de marzo los demócratas progresistas de Texas lo convertirán en el ganador. Eso pese a la ideología socialista del senador de Vermont que resuena como alarma en el discurso de sus contrincantes en la carrera por la nominación demócrata, sobre todo luego de halagar en una entrevista televisada los programas de alfabetización que puso en marcha Fidel Castro en Cuba como parte de su revolución: "Es injusto decir que todo es malo", aseguró.


"Para el Supermartes, sus ideas de izquierda serán más bien valiosas", dijo a Univision Noticias Mark Jones, profesor de Ciencias Políticas en el Baker Institute de Houston. "No hemos visto que eso esté teniendo un efecto negativo para la primaria".

Jones analiza que a Sanders lo elegirán los demócratas progresistas del estado, no los tradicionales. Son jóvenes de 40 años o menos, universitarios o no. Lo socialista, dice el profesor, define aún más el apoyo entre sus electores: "Sus votantes ven en él a alguien que va a cambiar el sistema (...) Hay un segmento a quien le importa y quieren que quien sea elegido lleve a cabo cambios radicales en el sistema económico y político. Hay otro grupo que está al tanto de que él es socialista, pero lo apoyan porque lo consideran honesto, porque les gusta que tiene un mensaje claro y no es el político tradicional".

Brandon Rottinghaus, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Houston, agrega que son en su mayoría hispanos, no anglo parlantes. Desde 2016 —cuando Hillary Clinton le ganó la primaria de Texas a Sanders con el apoyo de ese mismo segmento— la demografía de los votantes demócratas de Texas ha cambiado hacia un "apetito mayor por los ideales progresistas" que despertaron otros políticos como el texano Beto O'Rourke, asegura.

"Ha habido más organizaciones trabajando en temas y votantes fundamentales inclinados más hacia la izquierda (...) muchas organizaciones están destinando dinero al registro de nuevos votantes y esa gente a la que están registrando va a apoyar a los demócratas", agrega, al explicar que están centrados en grandes zonas urbanas y ciudades universitarias.


Los analistas coinciden en que el estado se está tornando en uno menos conservador y que está viendo incluso un declive de candidatos republicanos ganando en las grandes ciudades.

Texas acumula 228 delegados, siendo el segundo premio gordo del Supermartes, después de California (que suma más de 400). Entre ellos, 149 se obtienen sobre la base de los resultados en cada uno de los 31 distritos estatales del Senado; otros 79 se resuelven según la votación del estado. Para ganar, el candidato debe alcanzar 15% de votos en un distrito para competir por sus delegados y 15% de votos en todo Texas para optar por los delegados totales.

Rottinghaus cree que la cantidad de candidatos en la contienda podría darle a Sanders un buen impulso en términos de los delegados que obtendrá, pero que el resultado será menor en votos totales en todo el estado.

Un camino con menos obstáculos

En Texas —y en los otros 14 estados que votan en el Supermartes— Sanders tiene un elemento a favor: comparte el tono progresista solo con la senadora Elizabeth Warren. Y apenas a días de las primarias, él sigue fuerte como puntero en cualquier encuesta que se mire.

Quien le sigue de cerca en la carrera —en algunas encuestas con márgenes menores al 1%— es el exvicepresidente Joe Biden, para quien una victoria luce más complicada. Desde el ala más tradicional del Partido Demócrata, él lucha por los mismos votos que obtuvo la secretaria de Estado Hillary Clinton en 2016, pero con el resto de los candidatos: algunos lo muestran en empate con el multimillonario Mike Bloomberg, quien ha puesto una inversión millonaria en Texas —mayor que la de cualquier otro precandidato— con una avalancha de anuncios en medios radiofónicos y digitales y casi 200 empleados en 19 oficinas; el exalcalde de South Bend Pete Buttigieg y la senadora por Minnesota Amy Klobuchar.

"Eso es lo que hiere a Biden, que el apoyo está dividido. Mucha de la gente que podría estarlo apoyando a él está siendo convencida por Bloomberg a través de anuncios de televisión", analiza Jones.

Y Sanders también lo hiere dado su empeño por poner más dinero en la campaña en este estado y conformar un equipo más grande para apoyarle en la búsqueda de votos: "Esta semana Sanders podrá mejorar su imagen en televisión y radio mucho más de lo que podrá hacerlo Biden", agrega, quien no tiene anuncios en medios.

Pero si en algo coinciden los analistas es en que de ganar la nominación, el impulso de Sanders y sus propuestas progresistas lo frenarán para ganar estados como Texas en las elecciones presidenciales de noviembre, cuando deba enfrentarse a un rival mayor: Donald Trump.

De cara a la elección general

Pero cuando la mirada se pone en las presidenciales de noviembre, las ideas socialistas de Sanders son "un gran problema", considera Rottinghaus. En eso coinciden todos los analistas consultados y es lo que muestra el resultado de la última encuesta realizada por Univision y el Centro de Estudios Mexicanos Americanos de la Universidad de Houston.

Los expertos consultados creen que la etiqueta con la que se autodenomina Sanders puede inclusive llevar al Partido Demócrata a perder una docena de espacios que está en juego y necesitan ganar en el Senado de Estados Unidos. "Ese es el verdadero problema para los demócratas, que Sanders no pueda obtener la coalición que los demócratas necesitan para ganar en algunos distritos en la boleta electoral", asegura el profesor.

"Sanders está notablemente demasiado a la izquierda para el votante promedio de Texas", dice Jones. "El efecto será negativo, porque si se lleva la nominación va a ser muy difícil para los demócratas hacer campaña en el estado porque cualquiera será castigado por el socialismo demócrata de Bernie Sanders".

Robert Stein, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Rice, duda además de que en la elección general Sanders pueda aglutinar un voto transversal que incluya apoyos republicanos. "Lo que puede hacer es sacar a votantes que los demócratas no han podido llevar a las urnas, a jóvenes, a personas de color, grupos importantes que podrían no aparecer si Bernie Sanders no fuera el candidato".


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