Elecciones 2018

Cómo la caravana centroamericana ayuda a Trump a explotar electoralmente el miedo a la inmigración

El presidente reforzó este viernes en Arizona su estrategia de convertir la inmigración en tema de campaña, pese a que muchos republicanos temen que pueda afectar sus posibilidades electorales en algunos distritos, sobre todo aquellos con grandes comunidades hispanas.
20 Oct 2018 – 10:28 AM EDT

Imágenes del caos durante el paso de la caravana de migrantes de Guatemala a México

Loading
Cargando galería

El presidente Donald Trump viene diciéndole a los republicanos desde hace varias semanas que deben convertir ese vínculo que él identifica entre inmigración y seguridad nacional en el tema central de la campaña para las elecciones de mitad de período del 6 de noviembre.

Algunos candidatos han seguido el consejo de explotar algo que demostró ser un buen filón electoral para el presidente en 2016 y otros han preferido evitar tocar un asunto que les resulta tóxico en sus distritos.

Pero el presidente ha seguido su propia estrategia, que tiene más que ver con un discurso nacional (con la mirada puesta en 2020) que con la realidad de muchos circuitos electorales, y ha radicalizado su discurso impulsado por estos días por las imágenes de migrantes que se desplazada entre Honduras y México con la supuesta intención de llegar a EEUU.

Este viernes esas imágenes fueron caóticas y vinieron bien a Trump para azuzar los miedos colectivos en un evento de campaña en Arizona.

Trump aseguró en un discurso en Mesa que la caravana, que ayer trató de forzar su entrada a territorio mexicano desatando la acción represiva de las autoridades que intentaban restaurar el orden, “ violaría nuestras leyes, violaría nuestras fronteras y agobiaría a nuestra nación” si llegara a entrar a EEUU.

“Ellos (la policía mexicana) está luchando contra alguna gente mala en ese grupo (…) Tienes alguna gente mala en esos grupos, hay alguna gente dura en esos grupos. Y yo les voy a decir una cosa: este país no los quiere”, dijo Trump sin aportar ninguna evidencia, como es tradicional en esos señalamientos genéricos que suele hacer.

Trump recurre al expediente migratorio a menos de tres semanas de las elecciones de mitad de período para renovar el Congreso para mantener activa a su base, aprovechando el repunte en el entusiasmo entre votantes republicanos que se produjo a raíz del tumultuoso proceso de confirmación de Brett Kavanaugh como magistrado de la Corte Suprema.


En contraste con la obsesión presidencial en el “peligro” de la inmigración, las otras personas que se dirigieron a la audiencia en Mesa hablaron de temas como recorte de impuestos o el respaldo de los militares, pero con Trump regresaba el rabioso verbo contra la inmigración.

Esta semana en otro evento electoral en Montana, Trump amplificó sus ataques contra los inmigrantes, México y los demócratas a los que acusa, sin evidencia alguna, de estar detrás de la caravana de centroamericanos.

Allí incluso declaró que la caravana era tema electoral: “Esta va a ser una elección sobre (Brett) Kavanaugh, la caravana, ley y orden y el sentido común”, dijo Trump en Montana.

En ese mitin, el presidente aseguró que los demócratas favorecen la llegada de inmigrantes y lo que describe como “fronteras abiertas", porque “se imaginan que todos los que entran van a votar por sus candidatos” (algo que es imposible, considerando que solo pueden votar ciudadanos estadounidenses).

De acuerdo con funcionarios de la Casa Blanca citados anónimamente por algunos medios, en la presidencia se ha hecho el cálculo de que redoblar la retórica antiinmigrante ha demostrado ser una carta ganadora para el presidente a la hora de movilizar su base electoral.

Trump considera que su salida al ruedo electoral puede ayudar a que los republicanos eviten perder la mayoría a manos de los demócratas, como indican las encuestas y para eso ha echado mano del tema migratorio, uno que enciende pasiones entre sus seguidores.

“Trump está tratando de crear histeria para ganar las elecciones de noviembre. Cuando lo ves en sus eventos públicos, trata de despertar los miedos de la gente y terminan gritando ‘construyan el muro’”, dijo a Univisión Noticias Verónica Escobar, la candidata demócrata a representante del Distrito 16 de Texas, quien podría convertirse en la primera latina en el Congreso federal por ese estado.

Rachel Schmidtke, experta en migración del Instituto México del Woodrow Wilson Center, también ven motivos electorales en las palabras del presidente.

“Estamos en un momento electoral en Estados Unidos. Trump entiende eso y quiere complacer a su base. Demostrar que está cumpliendo con sus promesas. No creo que eso disuelva todo el progreso del USMCA”, explicó a Univision Noticias.

La traducción local

Sin embargo, ese tema que nacionalmente puede funcionar como aliciente para que muchos republicanos salgan a votar este 6 de noviembre, no tiene el mismo efecto en todos los distritos electorales, particularmente en muchos con alta presencia de población de origen hispano.

María Elvira Salazar, quien aspira a sustituir en el Distrido 27 de Florida a la republicana Ileana Ros-Lethinen la primera hispana en llegar al Congreso, reconoció a Univision Noticias que la política y el discurso migratorio del presidente perjudica sus esfuerzos de campaña.


“El Partido Republicano tiene que mirar bien el aspecto migratorio y hacer una reforma profunda, donde esos 11 millones de hermanos indocumentados que llegaron aquí, que no tiene antecedentes criminales y que no pertenecen a ninguna pandilla, ni son violadores, ni son narcotraficantes, ni son coyotes, ni son gente mala (….) son gente altamente honorable que hay que darle algún tipo de legalidad si llevan aquí años y no han cometido ningún crimen”.

Las palabras de Salazar hacen contraste directo con el discurso del presidente, quien sin ofrecer ningún tipo de pruebas, asegura que muchas personas de las que integran la caravana centroamericana, u otras que a diario buscan cruzar la frontera (legal o ilegalmente) son peligrosos criminales.

Pero el infundio tiene valor electoral como le quedó claro al ganar las elecciones contra todo pronóstico, al final de una campaña que estrenó precisamente criminalizando a los mexicanos y a todos los inmigrantes por extensión.

El cálculo presidencial es que en estas elecciones, aunque él no esté en la boleta, su intervención y su retórica puedan lograr un resultado favorable a su partido, contrario a lo que presagian las encuestas.

Más contenido de tu interés