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Desapariciones

Un sacerdote fue secuestrado en Michoacán, apenas días después del asesinato de dos religiosos en Veracruz

El arzobispo de Morelia denunció en un video la desaparición de un religioso. Más tarde, el gobernador de la entidad precisó que tampoco conocen el paradero de un menor de edad que le acompañaba.
23 Sep 2016 – 8:57 PM EDT


El arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda, denunció la desaparición y secuestro del presbítero José Alfredo López Guillén de la comunidad de Janamuato en la alcaldía de Puruándiro, en la occidental entidad de Michoacán.

La denuncia fue hecha a través de un video que publicó la Arquidiócesis de Morelia en su sitio de YouTube, donde el cardenal dice que después de compartir una gran pena por el asesinato de dos jóvenes sacerdotes en Papantla, Veracruz (oriente) "ahora sufrimos en carne propia la angustia de la desaparición y el secuestro de uno de nuestros sacerdotes, el padre José Alfredo López Guillén".

De acuerdo a Suárez Inda, López Guillén fue sacado de la casa parroquial el lunes 19, después de que la misma fue saqueada. "Pedimos a Dios que (las personas que lo tienen) respeten su integridad, su vida y que pueda volver pronto al ejercicio de su ministerio", señaló.

Aseguró que el religioso desaparecido es "un hombre bueno, dedicado hacer el bien, un hombre pacífico, por lo cual no se justifica de ninguna manera esta barbaridad". Además, el arzobispo pidió que familiares y feligreses se unan en oración "y sobre todo pedimos a Dios por la paz, por el respeto a la vida y por la conversión de quienes se dedican hacer el mal".


Más tarde, en una entrevista radiofónica, el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, aseguró que junto al sacerdote desapareció un menor de edad.

“Estamos en curso con la investigación y tendremos detalles muy pronto. La referencia es que el lunes el párroco se encontraba con un joven de 16 años; pidió comida, tortas, refrescos y algunas cosas de consumo, y después ya no se supo de ellos. Afortunadamente se llevaron un teléfono y ese es el que nos permite acercarnos a los resultados”.

Por su parte, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) se pronunció en un comunicado de la Arquidiócesis de Morelia porque el sacerdote aparezca con vida.

Citada por la Agencia France Press, Magdalena Guzmán, portavoz de la fiscalía estatal, señaló que al momento no tiene informes de que se haya solicitado el pago de un rescate.

"Se logró establecer que el clérigo estuvo reunido el lunes por la noche con unas personas en la casa parroquial, según la declaración de la asistente del lugar, quien por la mañana del martes al regresar al lugar y no encontrar al sacerdote notificó a la familia del párroco la desaparición” y luego se dio aviso a las autoridades, indicó la funcionaria.

Avances de la investigación en Veracruz

Cabe recordar que este domingo, los sacerdotes Alejo Nabor Jiménez y José Alfredo Suárez fueron sustraídos de su parroquia en Poza Rica, Veracruz. El lunes, los cuerpos fueron hallados en un paraje carretero cercano. Presentaban impactos de arma de fuego.

Las autoridades de Veracruz señalaron que los sacerdotes habían tomado alcohol con sus verdugos antes de que los atacantes les robaran el equivalente en pesos a unos 252 dólares de limosnas y dos vehículos y asesinaran.

El fiscal de Veracruz, Luis Ángel Bravo, señaló que alegar que los religiosos eran un blanco premeditado de criminales "es rotundamente falso".

Moisés Jiménez, hermano de Alejo Nabor Jiménez, dijo a la AFP no estar de acuerdo con la tesis de la fiscalía, y piensa que con esa hipótesis las autoridades tratan “de cubrir su ineptitud

Las autoridades todavía no determinan quiénes o cuántos fueran los atacantes, mientras el hermano de la víctima dijo que un testigo le refirió que se trató de una mujer y cinco varones. “No creo que alguien como yo pueda tener más información que las autoridades”, aseguró.

Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis Primada de México, también rechazó esa teoría de las autoridades y la calificó de precipitada. "Que alguien tome una copa con otro no es un delito (...) Está insinuando (el fiscal) que fue por esta actitud viciosa del alcohol que lleva al crimen", destacó.

El Centro Católico Multimedial ha informado que desde que Enrique Peña Nieto se encuentra en la Presidencia de México, desde diciembre de 2012, 14 sacerdotes, un seminarista y un sacristán han sido asesinados en el país.

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