Desapariciones

El niño abandonado por su padre en el bosque como castigo: "Te perdono. Eres un buen papá"

Yamato Tanooka, de siete años, fue dado de alta del hospital tras haber pasado una semana desaparecido. El niño reconoció que se había "equivocado" al lanzar piedras a excursionistas.
7 Jun 2016 – 11:35 AM EDT

Yamato Tanooka, el joven japonés que fue abandonado por sus padres como castigo en un bosque donde hay osos, ha sido dado de alta del hospital este martes donde fue ingresado tras su localización el pasado viernes.

El joven, de siete años, pasó una semana refugiado y sin comer en un campo de entrenamiento militar hasta que fue localizado por los equipos de rescate. Su padre lo había bajado del vehículo en el que viajaban para darle una lección después de que el niño lanzara piedras a los excursionistas. Cuando el progenitor volvió cinco minutos después, Yamato ya había desaparecido del lugar donde estaba.

Tras pasar cuatro días en un hospital de Hakodate (en el norte del país), el niño abandonó el edificio sonriente, con una gorra, una pelota de papel en sus manos y los aplausos tanto de los periodistas como de japoneses que fueron a esperarlo.

"Estoy bien", fueron las palabras de este joven que mantuvo en vilo al país desde que se conoció su desaparición y que ahora casi se ha convertido en un héroe por su historia de supervivencia por varios días en los que solo pudo tomar agua.

Junto a él estaban algunos de los doctores que lo atendieron y su padre, Takayuki Tanooka, de 44 años. Según este mismo explicó horas antes a la televisora japonesa TBS, el niño le había perdonado.

"Le dije 'Papá te ha hecho vivir momentos muy duros, lo siento mucho'", confesó Takayuki. El pequeño le respondió: "Eres un buen papá. Te perdono". Además, reconoció que su comportamiento no había sido el adecuado: "Me equivoqué porque no escuché lo que me dijo mi padre"

En la puerta del hospital, el niño ya recuperado de una ligera deshidratación y algunas heridas que se hizo en el bosque, mostró su deseo de poder volver pronto al colegio ("Sí, quiero ir", le dijo a un periodista) antes de montarse en un vehículo con su familia.

Pese a que el estado de salud del menor es bueno, el joven comenzará pronto un tratamiento psicológico para que esta experiencia no le deje secuelas.

Las autoridades de Japón anunciaron que no presentarán cargos contra los progenitores por haber abandonado el niño.

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