Periodistas exiliados de Nicaragua: el reto de informar y sobrevivir con muy poco

Miami y Costa Rica se han convertido en el refugio de la mayoría de los al menos 54 reporteros perseguidos por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo que se vieron obligados al exilio. Unos salieron con su familia y otros solos, pero todos buscan reinventarse y seguir informando sobre su país mientras sortean los obstáculos para sobrevivir. Esta es la historia de los periodistas nicaragüenses que mantienen viva la libertad de prensa desde el extranjero.
20 Ene 2019 – 3:25 PM EST

MIAMI y SAN JOSÉ-. En el segundo piso de un edificio ubicado cerca del Downtown de Miami, sobre una tienda de juguetes sexuales que ofrece falos sintéticos y lencería diminuta en escaparates alumbrados por luces de neón, funciona la iglesia y radio evangélica “Más que Vencedores”. Desde diciembre de 2018, la emisora digital alberga un nuevo programa: “Café con Voz”, dirigido por el periodista Luis Galeano, quien huyó de Nicaragua después de que la policía de Daniel Ortega emitiera una orden de captura en su contra.

Para llegar a la pequeña cabina radial, hay que pasar al lado de los maniquíes superdotados de la Sex shop, subir las escaleras, atravesar la iglesia, y abrir la puerta que está en el retablo del púlpito. Al otro lado, hay una mesa alargada. Una computadora. Tres cámaras de mano. Muchos cables y un periodista exiliado que, de lunes a viernes, produce la edición de “Café con Voz”, pese a las complicaciones que supone enlazar llamadas desde Nicaragua con un equipo técnico limitado. Luis Galeano no está solo. Lo acompañan compatriotas que, al enterarse de su exilio en Miami, lo contactaron a través de las redes sociales para brindarle apoyo.


Uno de los compatriotas es el pastor Ronald Vallejos, quien desde hace 16 años se radicó en Miami. Atento a la crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua desde abril de 2018, Vallejos seguía a los medios de comunicación independientes de su país. “Café con Voz” estaba en su radar, así que cuando supo que Luis Galeano había llegado a Miami el 22 de diciembre le ofreció de inmediato el estudio de la radio.

“Al ver la situación que vive nuestro país y que muchos periodistas comenzaron a salir, tomamos la decisión de poner lo poco que tenemos a disposición de nuestros hermanos”, le dijo a Univision Noticias el pastor Vallejos. “Lo que hemos ganado como emigrantes lo ponemos a la orden, ponemos a la orden la radio a aquellos que la necesiten, siempre y cuando sea en pro de Nicaragua, en pro de la libertad”.


Nicaragua y su diáspora estaba conmocionada en diciembre. El gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo inauguró una nueva fase represiva: contra el periodismo crítico. Primero fue asaltada y confiscada la redacción de Confidencial, un medio dedicado al periodismo de investigación. Luego fue clausurado 100% Noticias, el canal de noticias más popular de Nicaragua y en el que se transmitía “Café con Voz”.

El director y la jefa de prensa de 100% Noticias, Miguel Mora y Lucia Pineda Ubau, fueron arrestados y acusados penalmente por promover el “odio y el terrorismo”. Tras un mes detenidos, ambos pudieron recibir la visita de su familia por primera vez. Según sus abogados, los periodistas no han sido golpeados pero duermen en el piso y los han interrogado en más de 30 ocasiones.

"Nosotros seguimos resistiendo desde adentro. Oren por Nicaragua, ahora es una lucha espiritual. A mis colegas, sigan denunciando las injusticias contra el pueblo. En Nicaragua nada está normal", dijo Pineda Ubau a través de un familiar.

Un día después de que Mora y Pineda Ubau fueran presentados ante los juzgados tras su captura, la Policía giró orden de captura contra Luis Galeano y otros presentadores y reporteros de la televisora. El exilio dejó de ser opción y pasó a ser obligatorio para este periodista. El extranjero como hogar.


Medio centenar de periodistas exiliados

Luis Galeano se convirtió en uno de los al menos 54 periodistas nicaragüenses que han huido de Nicaragua a causa de la difamación, hostigamiento, persecución penal y policial de parte del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Es una cifra que sorprende a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ya que proviene de un país pequeño y con un número reducido de medios independientes.

“El exilio obligatorio marca una política sistemática para reprimir al periodismo en Nicaragua”, advirtió a Univision Noticias Edison Lanza, relator de la CIDH. “Es una cifra que habla por sí sola. Es la más alta de la región junto a Venezuela y Cuba, este último país que lleva décadas bajo ese régimen”.


Luis Galeano sopesó viajar en primera instancia a Costa Rica, la frontera más cercana y amable para los más de 60,000 nicaragüenses que se han refugiado en ese país a causa de la crisis. La mayoría de los 54 periodistas exilados también han dirigido sus destinos a Costa Rica. Sin embargo, el director de “Café con Voz” optó por Miami. Salió junto a su esposa y su hijo de cinco años, cuya inocencia haciendo preguntas difíciles sobre la nueva vida en Miami les provoca gracia a sus padres en medio de la incertidumbre.

“Hice unas llamadas telefónicas para venir a Miami y me dijeron que tranquilo, que iban a apoyarme en el sentido de la estadía, adonde estar”, afirma Luis Galeano. “La gente cree que aquí uno está de lo mejor. Pero pasamos, como se dice popularmente, el Niágara en taburete. Estamos enfrentando una gran cantidad de dificultades, pero aquí estamos”.

Desde el mes de diciembre, Galeano y su familia han dormido en distintas casas en Miami. En viviendas de amigos. Sin embargo, tratan de no abusar en los sitios que los hospedan. De no alargar tanto las estancias. Al igual que Luis Galeano y otros periodistas exiliados consultados por Univision Noticias, ellos tienen presente aquel refrán popular: “El muerto y el arrimado a los tres días apestan”.

Sin embargo, la solidaridad ha primado. Luis Galeano viaja diario al estudio de radio en un carro que le han prestado, así puede ahorrarse cada carrera de taxi que oscila entre los 20 y 30 dólares. El periodista no está monetizando con su programa. La supervivencia es un tema que lo aqueja a diario. Miami es una ciudad en extremo costosa en comparación al estándar de vida nicaragüense. Pese a que podría dedicar su tiempo a buscar cómo ganar dinero de forma más efectiva, él ha preferido persistir en el periodismo desde el exilio.

“No podes olvidarte de que tu país está en crisis, que está en una dictadura, que los derechos humanos están hechos añicos en el país. ¿Qué corresponde? ¿Pensar que puedo trabajar en la construcción o en algún otro trabajo que me dé algo para sostener a mi familia? No. Lo primero que pienso es: Voy hacer mi programa, voy a ver en la forma en que lo sostengo. Porque el compromiso trasciende a mi familia. Es un compromiso con los presos políticos, mis colegas Miguel Mora y Lucía Pineda; con cada uno de los nicaragüenses, que ha pedido justicia, libertad y democracia”, afirma Luis Galeano. Hace una pausa para secarse las lágrimas.

La incertidumbre migratoria

Arnulfo Peralta es uno de los periodistas nicaragüenses exiliados que mayor tiempo tiene de permanecer en Estados Unidos. Llegó en abril luego de que renunció a Canal 2, un medio de comunicación afín al gobierno de Ortega y Murillo. Su dimisión provocó el primer cisma en los medios oficialistas frente a la crisis sociopolítica. Quince presentadores más renunciaron a los canales propiedad de los hijos de la pareja presidencial al no estar de acuerdo con la represión policial a la ciudadanía y sus colegas. Tal situación le acarreó severas amenazas a Peralta y su familia.


A Peralta lo llamaban por la noche para amenazarlo de muerte. Cuando comenzó a restarle importancia a esas advertencias, le tocaron lo más preciado: sus dos hijas. “Llegaron al extremo de decirme que las tenían vigiladas en el colegio. En más de cinco ocasiones yo salí con mis hijas envueltas en cobijas en la noche a escondernos. Tenia que salir de Nicaragua. La tranquilidad y la paz de mi hogar se fue por completo”, relata Peralta en un parque de Miami, donde acude por las tardes con su familia.

Este periodista tiene nueve meses en Estados Unidos. Ha salido y regresado de territorio estadounidense para renovar su estadía y no romper las reglas migratorias. Pero necesita más estabilidad y por eso gestiona una visa de trabajo, un trámite que puede tomar mucho tiempo.

“Es difícil dejar tu hogar, tu familia, tu ombligo. En mi caso dejar Estelí, mi pueblo. Dejar tu entorno es complicado. Mis hijas perdieron el año escolar”, lamenta Peralta. “No la pensé dos veces en decir: ‘prefiero ir a buscar cómo arañar el mundo, antes que ser parte de esta farsa’. De la farsa política que vive el gobierno del Nicaragua. No voy a ser instrumento de ellos. Y esto no es asunto de salario, es asunto de ética y de moral”.

Migueliuth Sandoval es periodista y viuda de Ángel Gahona, el reportero asesinado cuando daba cobertura a las protestas en la ciudad costeña de Bluefields en abril. Ella optó por pedir asilo político en Estados Unidos. Le fue otorgado el pasado cuatro de diciembre. Hay otros reporteros en Miami y California que se reinventan de diferentes formas, igual que a miles de distancia en San José, Costa Rica.

Un noticiero hecho por exiliados

Leticia Gaitán llegó con solo cien dólares a Costa Rica. Horas después que sus superiores, los periodistas Miguel Mora y Lucia Pineda Ubau, fueron arrestados, ella decidió salir por veredas de Nicaragua. Le advirtieron que también sería apresada. Ni siquiera alcanzó a llevarse su pasaporte. Vivir en San José es complicado. Es una ciudad cara. Ha logrado sobrevivir gracias a que una colega nicaragüense radicada en Costa Rica le ha dado espacio.

El estatus migratorio de Leticia Gaitán es irregular. Ha comenzado un proceso para pedir refugio (en Costa Rica puede durar doce meses). Mientras tanto, ha decidido seguir haciendo periodismo. Gaitán, junto a otra media docena de reporteros exiliados, se han unido a “ Nicaragua Investiga”, un incipiente proyecto creado por la periodista Jennifer Ortíz. Son en su mayoría reporteros televisivos que abandonaron Nicaragua ante las amenazas de muerte y cárcel. Eran los rostros que a diario informaban en 100% Noticias, Canal 10 y Vos Tv, en la actualidad cerrados y otros acosados por el gobierno sandinista.

“Decidimos crear un noticiero para informar cada hora, pero es difícil hacerlo porque solo tenemos una cámara. Es una Canon de fotografía y con ella grabamos todo con los dos micrófonos de corbata”, describe Gaitán a Univision Noticias. “Hemos tenido que reducir las emisiones porque solo tenemos una computadora para editar, pero la idea es ir creciendo y no callarnos”.

El proyecto de “ Nicaragua Investiga” apenas cubre el viático de transporte a los periodistas. Entre todos recogen dinero para comprar el almuerzo. El empeño por informar, por ahora, parece atenuar la falta de ingresos económicos.

“En Costa Rica hay bastante información por la concentración de nicas. No puedo seguir siempre sin salario, porque necesito alquilar una casa, pero tampoco puedo regresar a Nicaragua. Me pueden echar presa o si no tampoco podría seguir reclamando la liberación de Lucia Pineda y Miguel Mora. Estar libre en Nicaragua es como estar presa”, afirma la reportera, que fue detenida y encañonada en dos ocasiones por policías y paramilitares.

Ninguno de los exiliados espera volver pronto a Nicaragua. Las noticias que llegan tampoco son esperanzadoras. Este viernes, el diario de mayor circulación en ese país, La Prensa, fue impreso con la portada en blanco. Así protestaba el periódico por la retención ilegal que ha hecho el gobierno —a través de la aduana— de 92 toneladas de papel, tinta, planchas, goma, revelador y repuestos para la rotativa. “ ¿Se ha imaginado vivir sin información?”, preguntó La Prensa a sus lectores. Muchos en Nicaragua ya no deben imaginarlo, ya viven sin información. La única voz que puede escucharse en cada rincón de este país a través del emporio de medios de comunicación de los hijos de la pareja presidencial es la de la vicepresidenta, Rosario Murillo, la portavoz oficial del gobierno.


Los exiliados

Mientras, la organización de Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua, creada al calor de la crisis sociopolítica, ha documentado 54 periodistas exiliados. Aunque hay otros reporteros en el extranjero que prefieren no hacer pública su situación. “Esta cuantificación ayuda a presentar con más claridad y realismo parte del drama que vivimos en Nicaragua por las políticas de terrorismo de Estado de la dictadura”, sostuvo a Univision Noticias el periodista Julio López, miembro de dicha organización.

Estos son los nombres de los que se han visto obligados a irse:

1. Arnulfo Peralta

2. Josué Garay

3. Luis Murillo

4. Eduardo Montenegro (Matagalpa)

5. Leonardo Coca Palacios

6. Migueliut Sandoval

7. María Rebeca González

8. Arlen Centeno

9. Gema Serrano Morales

10. Noel Marenco

11.Vanesa Cortés

12. Roberto Collado

13. Francisco Espinoza

14. Enma Amador

15. Carlos Mikel Espinoza

16. Ricardo Somarriba

17. Francisco Cedeño

18. Dino Andino

19. Ximena Castilblanco

20. Ileana Lacayo

21. Ariel Sotelo

22. Camilo De Castro

23. Ariana MacGwire

24. Yamiek Mojica

25. Azucena Castillo

26. Anagilmara Vilchez

27. Fabrice Le Lous

28. Uriel Velásquez

29. José Denis Cruz

30. Jennifer Ortiz

31. Bismark Lebrón

32. Álvaro Montalván

33. Víctor Toruño

34. Jordan Somarriba

35. Marlon Caldera (Somoto)

36. Karla Verónica Cáceres (Somoto-Managua)

37. Solange Saballos

38.Sandra Elena Martínez (Matagalpa)

39. Heliodoro Sevilla

40. Fátima Tórrez

41. Cristian Juárez (Tipitapa)

42.Winston Potosme

43. Jackson Orozco

44. Jaime Arellano

45. Leticia Gaitán

46. Luis Galeano

47. Aníbal Toruño

48. Gerald Chávez

49. Héctor Rosales

50. Noel Gallegos

51. Yelsin Espinoza

52. Wendy Quintero

53. Raúl Martínez

54. Martha Irene Sánchez

📷 Las historias de los refugiados que llegaron a Costa Rica huyendo de la persecución en Nicaragua

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