Paro total y varios muertos: la huelga general en Nicaragua pone aún más contra las cuerdas a Daniel Ortega

Managua amaneció desértica este jueves en respuesta al paro nacional convocado por los empresarios para aumentar la presión contra el gobierno de Daniel Ortega, en medio de una crisis que ya deja cerca de 150 muertos. El paro fue absoluto, e incluso las dependencias públicas abiertas lucieron vacías.

MANAGUA, Nicaragua-. El “Paro Nacional” convocado por los empresarios nicaragüenses ha sido completo. Solo las instituciones del Estado no interrumpieron sus operaciones tras una orden política del gobierno de Daniel Ortega de mantenerse en funcionamiento para contrarrestar el impacto de la huelga convocado por la patronal nicaragüense.

Sin embargo, las dependencias públicas lucieron vacías. En un recorrido hecho por Univision Noticias en Managua (donde está la mayoría de las sedes) se vio nula asistencia de ciudadanos realizando gestiones. La única que mantenía un ritmo normal fue la Dirección de Migración y Extranjería, la que los últimos día ha estado desbordada por nicaragüenses que desean salir del país a causa de la crisis sociopolítica.

La huelga general se ha tornado violenta en las ciudades de León, Nagarote y Nindirí. En lo que va del día, se suman dos nuevos asesinatos a los cuatro registrados esta madrugada en Masatepe.

En León fue asesinado Sándor Manuel Dolmus, de 16 años, monaguillo de una iglesia. El sacerdote Víctor Morales, responsable de comunicación de la Diócesis de León, dijo a Univision Noticias que el jovencito fue abatido por un disparo en el pecho ejecutado por un paramilitar.


Aníbal Toruño, director de Radio Darío, denunció que los paramilitares rodearon su casa y lo asediaron por horas. Toruño está involucrado en la coalición cívica que promueven la rebelión cívica contra el régimen. En lo que lleva la crisis en Nicaragua, Radio Darío ha sido incendiada dos veces por turbas afines al gobierno de Ortega.

“Estaba con mi familia adentro de la casa, y, a unos cincuenta metros, los paramilitares lanzaban balas y morteros”, dijo Toruño. El empresario radial comunicó el asedio a la iglesia católica de la zona y, pasado el mediodía, los paramilitares se retiraron de los alrededores su vivienda. “Cualquier cosa que me pase, a mí y mi familia, responsabilizo a Daniel Ortega”, agregó.

En Nagarote, municipio colindante a León, los enfrentamientos entre manifestantes y paramilitares en conjunto con antimotines datan desde la madrugada. A las once de la mañana un disparo acabó con la vida de Alberto Urroz de 55 años. La iglesia católica de Nagarote y Marcos Carmona, director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) intentaron mediar con la Policía Nacional para deponer la violencia, pero el comisionado Benito García se negó al pedido.

En esta misma ciudad, la madrugada del miércoles, fue asesinado Winston Saballos, de 29 años, cuando resguardaba el tranque ciudadano en esa localidad.

En Nindirí, en el departamento de Masaya, los enfrentamientos continúan cruentos con los antimotines. Aunque hasta ahora solo hay reportes de heridos.


Cacelorazo de inicio

La huelga de 24 horas fue despuntada con un cacerolazo nacional en distintas ciudades del país. En los más de 125 tranques y miles de barricadas levantadas en toda Nicaragua, los ciudadanos detonaron morteros artesanales a modo de anuncio. Desde la tarde del miércoles, los paramilitares y policías desataron el horror en la ciudad de Masatepe, ubicada a 44 kilómetros de Managua.

Los paramilitares dispararon hacia las trincheras ciudadanas desde camionetas con armas de alto calibre y causaron la muerte de cuatro ciudadanos, dijo Juan Calero, sacerdote de ese municipio, a Univision Noticias. En la mitad del día, no habían podido identificar los nombres de las víctimas ni el número preciso de heridos ya que el asedio paramilitar continuaba en ese poblado, cuna del escritor y premio Cervantes Sergio Ramírez.

Quince kilómetros al sur de Masatepe, la ciudad de Jinotepe vivió enfrentamientos desde la madrugada del martes con paramilitares y policías. En la ciudad vecina de Diriamba, los ciudadanos desmantelaron y quemaron la estación policial de esa ciudad al mismo momento que enterraban a Marcos Antonio Villalobos de 25 años. El joven fue asesinado el martes por un disparo en el pecho ejecutado por un policía. Ante el avance de los manifestantes enardecidos, cuarenta oficiales de Diriamaba se quitaron los uniformes y desertaron de la institución policial “al negarse a reprimir a la gente”.


León atrincherada y ataques en Managua

En el occidente de Nicaragua, en la ciudad de León, los ciudadanos levantaron más de cien barricadas tras los ataques de paramilitares el martes. La denominada “primera capital de la Revolución Sandinista”, un bastión rebelde al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, está atrinchera por completo como ha sucedido en la ciudad de Masaya. León organizó un paro local el martes que sirvió como antesala a la huelga general. “Fue un éxito. El 90% de las actividades pararon y hoy nos vamos a unir al paro nacional”, dijo Aníbal Toruño, empresario radial, a Univision Noticias.

En la madrugada del jueves, los paramilitares sembraron el terror en diferentes barrios de la capital Managua. Atacaron barrios en Carretera Norte y los antimotines asediaron la Universidad Nacional de Nicaragua (UNAN-Managua), donde desde hace semanas están atrincherados los estudiantes.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó “su alarma y profunda preocupación por la continuidad y el agravamiento de la violencia en Nicaragua”.


“La violencia ya ha cobrado la vida de 143 personas y constituye una grave crisis de derechos humanos que debe ser atendida por el Estado nicaragüense con la máxima urgencia”, afirmó el organismo adscrito a la Organización de Estados Americanos (OEA). La CIDH prepara actualmente un informe final sobre la crisis en Nicaragua cuyo informe preliminar detalla un patrón sistemático del gobierno de “graves violaciones a los derechos humanos”.

Ortega acepta retomar el diálogo

El “Paro Nacional”, que fue convocado por la patronal en conjunto con la ‘Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia’, exige al gobierno de Daniel Ortega la reanudación del dialogo mediado por los obispos de la iglesia católica, que entró en un impasse desde mediados de mayo. El gobierno se negó a discutir la agenda democratizadora mientras los ciudadanos no levantaran los tranques pacíficos y la protesta cívica.


José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), dijo que espera que el “Paro Nacional” sirva como presión para que el régimen acepte la agenda democratizadora trazada por los religiosos y la sociedad en general, que pasa por elecciones anticipadas y la salida de Ortega y Murillo del poder.

Adelantándose al “Paro Nacional”, el presidente Ortega informó a los obispos este miércoles que sí aceptaba la propuesta de volver a dialogar. Los religiosos se reunieron con el mandatario el pasado jueves, 7 de junio, de forma privada para preguntarle directamente “si tiene voluntad política real” para retomar el diálogo y discutir la agenda democratizadora. Ortega pidió “48 horas para reflexionar” acerca de la propuesta de los jerarcas católicos. Sin embargo, tardó más de 145 horas en responder. En ese tiempo la represión paramilitar y policial arreció. Al menos diez personas fueron asesinadas.


Fue hasta la tarde de este miércoles que envió por escrito a la Conferencia Episcopal su anuencia a reanudar el diálogo, horas antes del inicio del “paro nacional”. Pero los detalles de la respuesta de Ortega no fueron dados a conocer por los obispos. Será publicada este viernes en una sesión plenaria del diálogo que se realizará en el Seminario Nacional de Fátima, en Managua.

Por ahora, la capital Managua amaneció desértica a causa del “Paro Nacional”. La empresa privada llamó a cancelar actividades y los mercados populares están operando de forma mínima. Las calles de Managua están desoladas así como otros municipios del país, según los reportes corroborados por Univision Noticias.

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