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Medios y organizaciones críticas a Maduro sufren ataques cibernéticos en Venezuela

Las plataformas digitales de diez organizaciones no gubernamentales y medios de comunicación venezolanos que información sobre la situación del país han sido atacados en la última semana.
11 Mar 2017 – 9:13 PM EST

CARACAS, Venezuela.- En la última semana, al menos diez páginas web que difunden información que cuestiona la gestión del presidente Nicolás Maduro han sufrido ataques cibernéticos.

La arremetida contra estos espacios críticos ocurre, luego de que Maduro ordenara prohibir la señal de CNN en español, vetara la transmisión de la serie “El Comandante” –sobre la vida del difunto Hugo Chávez – y expulsara a dos periodistas brasileños que se trasladaron a Venezuela para investigar el escándalo de corrupción de la empresa Odebrecht.

Entre las víctimas de esta ofensiva destacan medios de comunicación como El Correo del Caroní y Caraota Digital, organizaciones defensoras de Derechos Humanos y hasta el sitio de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV), que es permanentemente fustigada por el gobierno venezolano.


A través de un comunicado, la plataforma de noticias El Pitazo, otro de los afectados, denunció que “los atacantes disponen de una infraestructura costosa a la cual no cualquier hacker puede acceder”, y señaló que en una ocasión reciente “la arremetida provenía de un edificio adyacente al sector Plaza Venezuela en Caracas”. Allí tiene una de sus sedes el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).


Nadie se ha atribuido la autoría de esta agresión digital; sin embargo, existe la sospecha de que detrás de esta embestida se encuentra el nuevo vicepresidente de la República, Tareck El Aissami, recientemente sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por sus presuntos vínculos con el narcotráfico. En 2011, mientras El Aissami estaba al frente del Ministerio de Relaciones Interiores, las cuentas de más de una decena de figuras públicas relacionadas con la oposición venezolana fueron hackeadas.

“Hay quienes podemos dar testimonios de que N33 (el pirata informático que ejecutó los ataques en 2011 y que posteriormente dijo respaldar a El Aissami) trabajaba con vínculos en el Sebin. Hubo extorsiones a las víctimas, amenazas de muerte, exposición de la privacidad. Ninguna de las denuncias fue investigada”, declaró a la prensa local la abogada Rocío San Miguel, presidenta de la ONG Control Ciudadano.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) reveló que solo en el mes de febrero se registraron en el país 24 casos de violación a la libertad de expresión que obstaculizaron la labor de 33 reporteros y diez medios de comunicación.


En la lista elaborada por el SNTP figuran desde la cadena CNN en Español (sacada del sistema de cable por emitir un reportaje sobre la supuesta venta de pasaportes venezolanos a ciudadanos y miembros de grupos terroristas en Medio Oriente) hasta la plataforma web chavista Aporrea, que ha asumido una línea crítica contra el régimen de Maduro.

En su afán por imponer su “hegemonía comunicacional”, el Gobierno revolucionario ha silenciado a los principales medios del país. Ante la caída de la prensa tradicional, han emergido distintas propuestas digitales que contradicen la propaganda oficialista y reseñan la realidad de una nación que sufre una terrible crisis social, signada por un alto índice de inflación –más de 500% en 2016, según cálculos independientes-, la escasez de alimentos y medicinas, y una violencia criminal que el año pasado segó la vida de más de 28,000 personas, de acuerdo con la ONG Observatorio Venezolano de Violencia.

2013: el año de los controles en la red

Un informe presentado por el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) afirma que “existen evidencias de que, a partir de 2013, comenzaron a usarse en Venezuela mecanismos de control de Internet, como ralentización de las conexiones o corte total de acceso a internet, en momentos de alta conflictividad política, y bloqueo just-on-time de páginas web o aplicaciones móviles”.

En febrero de 2014, mientras cientos de venezolanos protestaban en las calles exigiendo la salida del Presidente de la República, “cerca de 500 sitios web fueron bloqueados para el acceso desde Venezuela”, recuerda la ONG Espacio Público.

El director de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), Andrés Eloy Méndez, ha planteado la necesidad de imponer mayores regulaciones a las redes sociales. “Conatel es una institución que está cumpliendo con el deber de administrar y proteger el futuro de nuestro hijos y nietos con valores y principios que no son el reguetón, la pornografía, la zozobra, ni la violencia que circula en las redes sociales”, declaró Méndez en un acto público el 2 de febrero.

Aunque estas acometidas encienden las alarmas de los promotores de la libertad de expresión, otro punto quizás menos ruidoso es el que inquieta a los medios locales: la pobre plataforma digital con la que cuenta el país. Citando los datos de un análisis realizado por la la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), IPYS apunta que la República Bolivariana ocupó en Sudamérica durante 2016 “el décimo y último lugar” en cuanto a la velocidad de las conexiones, “con una velocidad de descarga promedio de 2,31 Mbps, frente a un promedio de 7,26 Mbps para Latinoamérica”.


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