"Les ordenaba tatuarse su nombre en el cuerpo": desarticulan en Colombia una enorme red de explotación sexual de menores

Entre las 18 personas detenidas este fin de semana en una megaoperación contra la explotación sexual de menores en Cartagena de Indias está un capitán de la Marina que tatuaba a sus víctimas su nombre. Los arrestados están acusados de someter a abusos sexuales a más de 250 víctimas, entre niñas y adolescentes. Muchas de ellas eran migrantes venezolanas en situación de vulnerabilidad.
30 Jul 2018 – 7:52 PM EDT

De entre todos los aspectos escabrosos que detalló la Fiscalía de Colombia al informar del "más grande operativo contra el turismo sexual de menores de edad" en la ciudad caribeña de Cartagena de Indias por el que fueron explotadas unas 250 niñas y adolescentes, hay uno que resulta especialmente sádico. A uno de los detenidos, Raúl Danilo Romero Pabón, capitán de Infantería de Marina de la Armada Nacional, se le acusa de buscar por redes sociales a niñas menores de 14 años para abusar de ellas, comprar su silencio y "ordenarles que se tatuaran su nombre en partes de su cuerpo".

Romero fue una de las 18 personas detenidas por las autoridades colombianas como parte de la operación Vesta contra la explotación de niñas y adolescentes que, según la Fiscalía, se extendía de las zonas más emblemáticas de Cartagena a barrios “habitados por familias desplazadas e inmigrantes”. En el operativo participaron la policía, la Fiscalía General, Migración Colombia, la Armada Nacional y contó con la colaboración de una agencia estadounidense.

"Durante el primer semestre de este año fueron recopilados testimonios, elementos probatorios y suficiente evidencia técnica que pusieron al descubierto cuatro ejes criminales de esta problemática en la ciudad, algunos cuentan con el auspicio de funcionarios públicos que facilitaban su actividad ilícita, pero todos dejan niñas y adolescentes víctimas de delitos sexuales y familias desintegradas", informó la Fiscalía en un comunicado.

Junto con el capitán de la Marina se detuvo a una mujer de 19 años que supuestamente le ayudaba a encontrar a las niñas de las que abusaba y a un tatuador que marcaba a las menores y en ocasiones abusaba de ellas. En una audiencia el pasado sábado, Romero aceptó los cargos que le imputaron por los que podría pasar hasta 91 años en la cárcel: concierto para delinquir, estímulo a la prostitución de menores de edad, demanda y explotación sexual comercial de menores, utilización o facilitación de medios de comunicación para facilitar explotación sexual comercial de menores y uso de menores de edad en la comisión de delitos.

Pero él no fue el único uniformado detenido en esta operación. También fueron arrestados dos policías identificados como Javier Tovar y Naymiro Cabarca, a quienes se les acusa "de exigir dinero para abstenerse de cumplir con su deber y no capturar a los turistas que pagaban por servicios sexuales con niñas y adolescentes".

Entre los acusados de explotar sexualmente a menores también hay más proxenetas, dueños de establecimientos donde supuestamente las mejores ejercían la prostitución y clientes, entre ellos dos ciudadanos estadounidenses, un alemán y un argentino, para los que fueron solicitadas circulares azules de Interpol con las que se pide su extradición.

Muchas venezolanas entre las víctimas

Al presentar el operativo, la Fiscalía habló de las víctimas como “ verdaderas esclavas del siglo XXI”. Según explicaron, lugares turísticos como el centro histórico de Cartagena, la Torre del Reloj y la Plaza de los Coches fueron ocupados por jóvenes entre 14 y 17 años "reclutadas por redes de proxenetas que les definieron rutinas y horarios y las obligaron a ofrecer servicios sexuales a cambio de dinero".


Dos mujeres identificadas como "Gregori" y "Yenifer" fueron acusadas de proxenetismo por buscar y convencer a niñas para prostituirse en lugares turísticos, mientras que a dos administradores de hoteles del centro histórico de la ciudad, Ana Torres y Cesar Bernal, se les acusa de permitir la prostitución de menores en sus establecimientos.

Muchas de las víctimas identificadas en las investigaciones, según las autoridades, son migrantes venezolanas en estado de vulnerabilidad.

Ninguno de estos datos sorprendió a Ana María González, directora de la Fundación por la Educación Multidimensional, FEM, quien asegura que "para la ciudad era obvio que había puntos neurálgicos de turismo sexual".

Tampoco le pilló por sorpresa que muchas de las víctimas sean venezolanas que llegaron a Colombia huyendo de la rampante crisis económica y política de su país. "Cualquier persona que trabaja en el sector turístico de la ciudad sabe que sufren explotación sexual y laboral", afirmó en declaraciones a Univision Noticias.


González, quien a principios de año estuvo entre las organizadoras de una protesta en el centro histórico de Cartagena contra la explotación sexual de menores en la ciudad, considera que acciones de la sociedad civil como esta han contribuido a poner presión sobre el tema.

También reclutaban a menores para explotarlas el extranjero

Según las investigaciones de la Fiscalía, Cartagena no era sólo un lugar de explotación sexual de menores sino también de reclutación de niñas y adolescentes a quienes enviaban a prostituirse al extranjero.

Por ese delito, la fiscalía detuvo a una mujer identificada como "Madame", presunta responsable de cooptar adolescentes y mayores de edad en Cartagena y trasladarlas hacía el exterior con fines de explotación sexual.


"A los barrios de Cartagena llegan personas que contactan niñas y mujeres jóvenes, les hacen ofrecimientos laborales en el extranjero, especialmente en las islas del Caribe, las ayudan con los trámites para obtener el pasaporte y otros requisitos y, al momento de viajar, les dan un supuesto auxilio en dólares para la manutención los primeros días", indica la Fiscalía. Sin embargo, "cuando las víctimas llegan al país en el que esperan trabajar, encuentran una realidad muy distinta, las despojan de sus documentos, las encierran y las explotan sexualmente".

Las autoridades identificaron a "Madame" como "la mayor proxeneta de la ciudad de Cartagena". Según informaron, tenía antecedentes penales por tráfico de heroína y permanencia e ingreso irregular a Estados Unidos.

Las investigaciones, en las que también participaron las autoridades de Bahamas y Estados Unidos, confirmaron que varias colombianas viajaban en tránsito a ese país para participar en fiestas “sexuales”, seleccionadas a través de catálogos presuntamente distribuidos internacionalmente por alias “Madame”.

En fotos: Migrar para prostituirse, la herencia oculta de la crisis venezolana

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